La Hermandad del Nazareno de El Puerto de Santa María ha inaugurado su nueva casa de hermandad, ubicada en la calle La Palma, en una finca rehabilitada del casco histórico. El inmueble se ha concebido como “un espacio funcional y moderno, adaptado a las necesidades organizativas de la corporación y a la conservación de sus enseres, sin olvidar su papel como lugar de encuentro para los hermanos”.
La nueva sede distribuye sus dependencias en dos plantas, organizadas para facilitar tanto las tareas administrativas y de gestión como la custodia del patrimonio de la hermandad. La apertura supone “disponer de unas instalaciones propias en las que desarrollar la actividad cotidiana de la corporación y fomentar la convivencia entre quienes comparten la devoción por sus titulares”.
Dos plantas al servicio de la hermandad
La planta baja alberga la sala de juntas, las dependencias de secretaría y tesorería, la zona de mayordomía y un salón de usos múltiples. En este nivel también se encuentra una amplia área destinada a la conservación y organización del patrimonio, denominada museo-tesoro, que incluye un espacio diáfano para albergar los pasos de los titulares.
La planta alta acoge el archivo, una dependencia para guardar la ropa de las imágenes y otra zona destinada al almacenamiento de enseres. La distribución permite reunir en un mismo inmueble los espacios necesarios para la administración, la conservación patrimonial y el funcionamiento diario de la hermandad.
El alcalde destaca el valor de la rehabilitación
A la inauguración oficial asistieron el alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, y el hermano mayor de la corporación, José María Naharro, además de representantes del Consejo Local de Hermandades y Cofradías y el párroco de la Prioral, Antonio Sebastián Sabido Salguero.
Durante la visita, el alcalde destacó que la rehabilitación constituye “un ejemplo vivo de que entre todos hacemos avanzar El Puerto”. Beardo también puso en valor la labor que desarrollan las hermandades y cofradías en la ciudad, cuyo papel, según señaló, “va mucho más allá de la celebración de la Semana Santa, pues constituyen espacios de encuentro, fraternidad, compromiso y transmisión de valores entre generaciones, haciendo hincapié en su labor solidaria con los que menos tienen”.
“Un sueño hecho realidad”
Por su parte, José María Naharro expresó la satisfacción de la hermandad por la apertura de la nueva sede, que definió como “un sueño hecho realidad”. El hermano mayor subrayó que contar con una casa propia permitirá disponer de un espacio abierto a todos los integrantes de la corporación.
La nueva Casa de Hermandad nace, en palabras de Naharro, como un punto de encuentro para quienes sienten y viven la devoción por sus titulares, un lugar “concebido como punto de encuentro para quienes sienten y viven la devoción por sus titulares, donde compartir tanto las alegrías como las dificultades”.
La Hermandad del Nazareno de El Puerto de Santa María ha inaugurado su nueva casa de hermandad, ubicada en la calle La Palma, en una finca rehabilitada del casco histórico. El inmueble se ha concebido como “un espacio funcional y moderno, adaptado a las necesidades organizativas de la corporación y a la conservación de sus enseres, sin olvidar su papel como lugar de encuentro para los hermanos”.
La nueva sede distribuye sus dependencias en dos plantas, organizadas para facilitar tanto las tareas administrativas y de gestión como la custodia del patrimonio de la hermandad. La apertura supone “disponer de unas instalaciones propias en las que desarrollar la actividad cotidiana de la corporación y fomentar la convivencia entre quienes comparten la devoción por sus titulares”.
Dos plantas al servicio de la hermandad
La planta baja alberga la sala de juntas, las dependencias de secretaría y tesorería, la zona de mayordomía y un salón de usos múltiples. En este nivel también se encuentra una amplia área destinada a la conservación y organización del patrimonio, denominada museo-tesoro, que incluye un espacio diáfano para albergar los pasos de los titulares.
La planta alta acoge el archivo, una dependencia para guardar la ropa de las imágenes y otra zona destinada al almacenamiento de enseres. La distribución permite reunir en un mismo inmueble los espacios necesarios para la administración, la conservación patrimonial y el funcionamiento diario de la hermandad.
El alcalde destaca el valor de la rehabilitación
A la inauguración oficial asistieron el alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, y el hermano mayor de la corporación, José María Naharro, además de representantes del Consejo Local de Hermandades y Cofradías y el párroco de la Prioral, Antonio Sebastián Sabido Salguero.
Durante la visita, el alcalde destacó que la rehabilitación constituye “un ejemplo vivo de que entre todos hacemos avanzar El Puerto”. Beardo también puso en valor la labor que desarrollan las hermandades y cofradías en la ciudad, cuyo papel, según señaló, “va mucho más allá de la celebración de la Semana Santa, pues constituyen espacios de encuentro, fraternidad, compromiso y transmisión de valores entre generaciones, haciendo hincapié en su labor solidaria con los que menos tienen”.
“Un sueño hecho realidad”
Por su parte, José María Naharro expresó la satisfacción de la hermandad por la apertura de la nueva sede, que definió como “un sueño hecho realidad”. El hermano mayor subrayó que contar con una casa propia permitirá disponer de un espacio abierto a todos los integrantes de la corporación.
La nueva Casa de Hermandad nace, en palabras de Naharro, como un punto de encuentro para quienes sienten y viven la devoción por sus titulares, un lugar “concebido como punto de encuentro para quienes sienten y viven la devoción por sus titulares, donde compartir tanto las alegrías como las dificultades”.
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