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A la cárcel el piloto de una patera que dejó a 33 migrantes a la deriva en el Estrecho de Gibraltar

La Policía Nacional detiene al hombre que pilotó una embarcación neumática desde Casablanca hasta aguas españolas en una travesía de casi tres días

  • Una patera en una playa, en una imagen de archivo. -

Treinta y tres personas hacinadas en una lancha neumática de ocho metros diseñada para entre 12 y 18 ocupantes. Casi tres días a la deriva en el Estrecho de Gibraltar, con el motor averiado, sin víveres suficientes, achicando agua con botellas de plástico cortadas por la mitad para evitar el hundimiento. Esta es la travesía que vivieron los migrantes que el pasado 31 de mayo partieron desde las costas de Casablanca (Marruecos) con destino a aguas españolas, y cuyo piloto ha sido detenido ahora en Algeciras en el marco de la Operación Delta.

La Policía Nacional, a través de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de la Comisaría Local de Algeciras, identificó y localizó al ciudadano que pilotó la embarcación, presuntamente integrado en una organización criminal internacional dedicada al tráfico de migrantes. El detenido había intentado dificultar su identificación haciéndose pasar por un migrante más entre los ocupantes de la lancha.

Un motor de 40 caballos para navegar por el Atlántico

La embarcación, claramente sobrecargada para las 33 personas que transportaba, tuvo que hacer frente a fuertes oleajes que provocaron la entrada constante de agua. La situación alcanzó su momento más crítico cuando el motor de 40 caballos de potencia que impulsaba la neumática se averió en pleno Estrecho de Gibraltar, una potencia claramente insuficiente para recorrer la distancia entre la costa marroquí y las aguas españolas a través del Atlántico.

La alerta fue dada por un buque mercante que navegaba por la zona y detectó la presencia de la embarcación a la deriva. Posteriormente, Salvamento Marítimo localizó a los ocupantes y procedió a su rescate. El detenido fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Algeciras, que decretó su ingreso en prisión.

La investigación desvela el funcionamiento de las organizaciones criminales asentadas en Marruecos que se aprovechan de la situación de vulnerabilidad de quienes desean llegar a Europa. Estas redes disponen de estructuras organizadas para captar migrantes, coordinar desplazamientos y organizar salidas desde distintos puntos de la costa marroquí. Según las pesquisas, cada una de las personas transportadas habría abonado entre 2.000 y 2.500 euros por realizar la travesía, lo que convierte el tráfico ilícito de migrantes en una de las actividades más lucrativas para este tipo de organizaciones. La investigación permanece abierta.

Treinta y tres personas hacinadas en una lancha neumática de ocho metros diseñada para entre 12 y 18 ocupantes. Casi tres días a la deriva en el Estrecho de Gibraltar, con el motor averiado, sin víveres suficientes, achicando agua con botellas de plástico cortadas por la mitad para evitar el hundimiento. Esta es la travesía que vivieron los migrantes que el pasado 31 de mayo partieron desde las costas de Casablanca (Marruecos) con destino a aguas españolas, y cuyo piloto ha sido detenido ahora en Algeciras en el marco de la Operación Delta.

La Policía Nacional, a través de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de la Comisaría Local de Algeciras, identificó y localizó al ciudadano que pilotó la embarcación, presuntamente integrado en una organización criminal internacional dedicada al tráfico de migrantes. El detenido había intentado dificultar su identificación haciéndose pasar por un migrante más entre los ocupantes de la lancha.

Un motor de 40 caballos para navegar por el Atlántico

La embarcación, claramente sobrecargada para las 33 personas que transportaba, tuvo que hacer frente a fuertes oleajes que provocaron la entrada constante de agua. La situación alcanzó su momento más crítico cuando el motor de 40 caballos de potencia que impulsaba la neumática se averió en pleno Estrecho de Gibraltar, una potencia claramente insuficiente para recorrer la distancia entre la costa marroquí y las aguas españolas a través del Atlántico.

La alerta fue dada por un buque mercante que navegaba por la zona y detectó la presencia de la embarcación a la deriva. Posteriormente, Salvamento Marítimo localizó a los ocupantes y procedió a su rescate. El detenido fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Algeciras, que decretó su ingreso en prisión.

La investigación desvela el funcionamiento de las organizaciones criminales asentadas en Marruecos que se aprovechan de la situación de vulnerabilidad de quienes desean llegar a Europa. Estas redes disponen de estructuras organizadas para captar migrantes, coordinar desplazamientos y organizar salidas desde distintos puntos de la costa marroquí. Según las pesquisas, cada una de las personas transportadas habría abonado entre 2.000 y 2.500 euros por realizar la travesía, lo que convierte el tráfico ilícito de migrantes en una de las actividades más lucrativas para este tipo de organizaciones. La investigación permanece abierta.

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