Germán Beardo, el joven alcalde del PP que se ha hecho con las riendas del Ayuntamiento de El Puerto, en un pacto de gobierno en coalición con Ciudadanos, tiene dos certezas sobre la mesa. O mejor dicho, tres. La primera es que la pandemia ha trastocado los planes y que la prioridad de su gestión ahora es atender a decenas de familias que no tienen qué llevarse a la boca como consecuencia del derrumbe social y económico de la paralización del país. La segunda es que la sentencia del TSJA que anulaba en septiembre pasado el PGOU de El Puerto —cuya tramitación se remonta a los tiempos de Hernán Díaz y que solo de Ecologistas en Acción recibió 732 alegaciones— le ha trastocado los planes para materializar cuanto antes su hoja de ruta urbanística para que la ciudad vuelva a estar "entre las ciudades top de España".

La tercera certeza, y quizás las más interesante y esperanzadora —sin la que no sería posible superar las dos primeras— es que hay un interés floreciente por El Puerto. El dinero llama al dinero. Hace unos años se supo que Florentino Pérez cambiaba Mallorca por una mansión en el municipio gaditano, y ahora se sabe que Acciona Inmobiliaria, presidida por José Manuel Entrecanales Domecq, se ha hecho con los terrenos del antiguo Cangrejo Rojo a cambio de unos 20 millones para el fondo BigBlue. No es mala certeza para reiniciar el desarrollo de los planes urbanísticos que Beardo tiene en mente y que, en muchos casos, ya vienen de lejos en el municipio de la Bahía de Cádiz, con unos 90.00 habitantes.

Una de las propuestas para el diseño del complejo que tenía Bigblue y que está por ver si mantendrá Acciona.

Acciona podrá construir un complejo turístico residencial — 88.000 metros cuadrados y 39.000 de ellos edificables— en primera línea de playa, en los antiguos terrenos del Club Med, un club de vacaciones de lujo construidos en los 60 del siglo pasado, cuando definitivamente El Puerto era una ciudad top de vacaciones. Décadas después, la inversión puede superar ampliamente los 80 millones de euros, según se publicó en su momento. Está previsto la construcción de un hotel de playa de categoría 4 superior de hasta 200 habitaciones y 139 apartamentos turísticos, además de una zona residencial de unas 140 viviendas.

A pesar de las malas certezas "sobrevenidas", Beardo es optimista: "No es nada que veamos imposible de cumplir en el largo plazo", aseguraba en un reciente encuentro con lavozdelsur.es. "Planteábamos una hoja de ruta para devolver a El Puerto de Santa María a las ciudades top, de referencia, de la provincia y de España, y para ello teníamos unas líneas de trabajo a desarrollar". Una es el eje de transformación de la fisonomía de la ciudad: "Hay que acabar Pozos Dulces, reformar parque Calderón y construir la margen derecha del río aprovechando la Edusi, y que a su vez, Autoridad Portuaria construyera un subterráneo que cambie toda la fachada de El Puerto vista desde el río". Y por otro lado, abunda, desarrollar la margen izquierda, "y con eso unir por fin las dos orillas con un proyecto ya para encarar el final del mandato y el siguiente uniéndolas con un puente de ambas márgenes".

El alcalde de El Puerto, el popular Germán Beardo, en su despacho, en una entrevista reciente concedida a lavozdelsur.es FOTO: MANU GARCÍA

Eso, comenta el dirigente político, "lleva aparejado la centralización de los esfuerzos para recuperar la ciudad de los Cien Palacios, que pasa por una serie de cuestiones". La principal es desatascar el PGOU. Y no será fácil. Hasta que se pronuncie el Supremo pueden pasar otros dos años.  "Sabéis que se nos cayó en sentencia del TSJA, pero que planteamos un recurso casacional que por ahora ha sido formalmente admitido a trámite en la Sala del TSJA, y que está todavía pendiente que las cuestiones de fondo las observe el Tribunal Supremo en la Sala donde va la casación. Eso es sobrevenido, pero con vocación de no dejar ningún desarrollo detrás". Aquellos que estaban contemplados en 2012, "mantenerlos, siempre y cuando esos desarrollos vecinales quieran seguir adelante en su camino al planteamiento urbano definitivo, y no dejar tampoco atrás ningún desarrollo de generación de riqueza para la ciudad, como el del referido Club Mediterráneo (en el actual PGOU establece capacidades de recursos comerciales y residencial, apartamentos turísticos, que en el del 92 se centran exclusivamente los aprovechamientos a la pastilla hotelera)".

"Nuestra vocación —afirma Beardo— es que el nuevo planeamiento que salga, o de consolidación de lo que tenemos porque nos den la razón al Ayuntamiento, o de generación de un nuevo PGOU que evidentemente estamos poniendo en marcha para intentar que no haya caída al año 92, no deje ningún desarrollo atrás, ni empresarial, ni vecinal". En paralelo, está en la recta final la aprobación provisional del Plan Especial de Casco Histórico (Peprich), "pendiente de aprobación, en la Comisión de Cultura de la Junta de Andalucías, de las normas urbanísticas básicas para después llevarlo a la junta de gobierno y aprobarlo provisionalmente, y a vuelta de dos, tres cuatro meses aprobarlo definitivamente en el pleno". "Claro, nunca El Puerto ha tenido un marco regulador de su casco histórico, con lo cual ha impedido desarrollo residencial, comercial y de atractivo turístico en lo que se denomina la ciudad de los Cien Palacios".

Flexibilizar las normas urbanísticas con declaraciones responsables al estilo de las ya aprobadas en Madrid o, más cerca, en Jerez; y centralizar los recursos públicos en recuperar la casa de cargadores o el Hospitalito, o una estación de autobuses definitivamente para la ciudad, son otros de los objetivos de El Puerto que viene. "Hay una serie de inversiones que no se han caído, se han aplazado. En los últimos días hemos retomado la obra pública y queremos dotar a la ciudad de los recursos necesarios. La clave de todo es que el proyecto de ciudad tiende, por un lado, a la habilitación y comercialización los espacios industriales para afianzar la industria logística y aeronáutica, y definitivamente a convertir a El Puerto en una ciudad turística todo el año, y no solo de veraneo o segunda residencia".

En este contexto, también muy avanzado en las conversaciones, cuenta que "queremos convertir los espacios de Autoridad Portuaria al final de Valdelagrana en espacios comerciales y hoteleros, y tratar de llevar a pleno la modificación puntual de los terrenos —una parcela ubicada en la margen derecha del Guadalete— de La Puntilla para un hotel en primera línea de la playa, más el Club Mediterráneo, más la pastilla de Bahía Blanca, y así permitir que haya nuevos hoteles en primer línea de playa y que El Puerto vuelva a tener esos recursos habitacionales que te exigen los touroperadores de turismo internacional, porque en el nacional, en el eje Bilbao, Madrid, Córdoba, Sevilla, Jerez y El Puerto, está cubierto de toda la vida por la marca propia de ciudad. Ese es el esquema que tenemos formulado en este mandato municipal". Un esquema, según el alcalde portuense, a prueba de pandemias.

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