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400 kilos de cogollos de marihuana en cajas de papas de Sanlúcar: cargaban en una nave de Jerez

La operación, bautizada como Sponsor-Tarteso, se ha saldado con la detención de once personas —cuatro de ellos en prisión preventiva en Francia— y la intervención de cerca de 400 kilogramos de cogollos de marihuan

  • 400 kilos de cogollos de marihuana en cajas de papas de Sanlúcar: cargaban en una nave de Jerez.

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal asentada en Sanlúcar de Barrameda dedicada al transporte internacional de estupefacientes hacia distintos países europeos. La operación, bautizada como Sponsor-Tarteso, se ha saldado con la detención de once personas y la intervención de cerca de 400 kilogramos de cogollos de marihuana, según ha informado el cuerpo policial este 15 de julio de 2026.

La investigación, desarrollada durante cuatro meses, ha permitido constatar que la red disponía de "una sólida infraestructura logística" para trasladar importantes cantidades de droga desde la provincia de Cádiz hasta diferentes destinos europeos. Uno de los rasgos que más ha llamado la atención de los investigadores es la capacidad de la organización para adaptar continuamente sus métodos de transporte con el objetivo de dificultar la actuación policial, cambiando de estrategia cada vez que uno de sus envíos era detectado.

La actuación ha estado coordinada con la Fiscalía Especial Antidroga de Jerez y la autoridad judicial competente, y ha contado con un elemento clave: la cooperación internacional. La colaboración con Europol y con las autoridades policiales de Francia y Alemania resultó determinante tanto para el esclarecimiento de los hechos como para frustrar varios de los envíos de droga que la organización tenía previsto realizar hacia distintos países del continente.

El método "go fast": convoyes semanales a gran velocidad

Según las pesquisas, la organización empleaba inicialmente el conocido método "go fast", una técnica consistente en formar convoyes de vehículos de alta gama que circulan a gran velocidad para trasladar la droga hasta su destino en el menor tiempo posible. Para ello, la red utilizaba coches de elevadas prestaciones, muchos de ellos obtenidos a través de empresas de alquiler, con los que organizaba desplazamientos semanales que transportaban aproximadamente 100 kilogramos de cogollos de marihuana en cada viaje.

Fue precisamente la cooperación entre la Policía Nacional y las autoridades francesas la que permitió interceptar tres de estos convoyes cuando circulaban por territorio galo, evitando así que la sustancia estupefaciente llegara a distribuirse en el mercado europeo.

La red cambió de estrategia tras los primeros fracasos

Tras el fracaso de estos transportes por carretera, la organización modificó su forma de actuar y comenzó a recurrir a empresas de paquetería para remitir la droga con destino a Alemania. No obstante, los investigadores lograron detectar los envíos antes de que llegaran a su destino final, interviniendo dos paquetes que contenían nueve kilogramos de cogollos de marihuana cada uno.

Ante este nuevo revés, los integrantes de la red optaron por una tercera vía: ocultar la droga en un camión tipo tráiler, camuflando la mercancía ilícita bajo una carga legal de palés de verdura. En esta ocasión, la cantidad oculta ascendía a 120 kilogramos de marihuana, cuyo destino final era Holanda. La Policía Nacional logró localizar e interceptar el vehículo mientras estaba siendo cargado en una nave industrial situada en Jerez, impidiendo de nuevo la salida de la droga hacia el extranjero.

La operación policial culminó con la detención del líder de la organización y de otros diez integrantes de la red. En la actualidad, cuatro de los arrestados permanecen en prisión en Francia, mientras que los otros seis han ingresado en prisión provisional en España, a la espera de que avance el proceso judicial. Además de las detenciones, se practicaron cinco registros domiciliarios, en los que se intervinieron los casi 400 kilos de marihuana, junto con otros efectos considerados de interés para la investigación.

Fuentes policiales han subrayado que la operación Sponsor-Tarteso pone de manifiesto la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas a gran escala, especialmente ante redes capaces de reinventar sus métodos logísticos con rapidez para sortear los controles policiales en distintos países.

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal asentada en Sanlúcar de Barrameda dedicada al transporte internacional de estupefacientes hacia distintos países europeos. La operación, bautizada como Sponsor-Tarteso, se ha saldado con la detención de once personas y la intervención de cerca de 400 kilogramos de cogollos de marihuana, según ha informado el cuerpo policial este 15 de julio de 2026.

La investigación, desarrollada durante cuatro meses, ha permitido constatar que la red disponía de "una sólida infraestructura logística" para trasladar importantes cantidades de droga desde la provincia de Cádiz hasta diferentes destinos europeos. Uno de los rasgos que más ha llamado la atención de los investigadores es la capacidad de la organización para adaptar continuamente sus métodos de transporte con el objetivo de dificultar la actuación policial, cambiando de estrategia cada vez que uno de sus envíos era detectado.

La actuación ha estado coordinada con la Fiscalía Especial Antidroga de Jerez y la autoridad judicial competente, y ha contado con un elemento clave: la cooperación internacional. La colaboración con Europol y con las autoridades policiales de Francia y Alemania resultó determinante tanto para el esclarecimiento de los hechos como para frustrar varios de los envíos de droga que la organización tenía previsto realizar hacia distintos países del continente.

El método "go fast": convoyes semanales a gran velocidad

Según las pesquisas, la organización empleaba inicialmente el conocido método "go fast", una técnica consistente en formar convoyes de vehículos de alta gama que circulan a gran velocidad para trasladar la droga hasta su destino en el menor tiempo posible. Para ello, la red utilizaba coches de elevadas prestaciones, muchos de ellos obtenidos a través de empresas de alquiler, con los que organizaba desplazamientos semanales que transportaban aproximadamente 100 kilogramos de cogollos de marihuana en cada viaje.

Fue precisamente la cooperación entre la Policía Nacional y las autoridades francesas la que permitió interceptar tres de estos convoyes cuando circulaban por territorio galo, evitando así que la sustancia estupefaciente llegara a distribuirse en el mercado europeo.

La red cambió de estrategia tras los primeros fracasos

Tras el fracaso de estos transportes por carretera, la organización modificó su forma de actuar y comenzó a recurrir a empresas de paquetería para remitir la droga con destino a Alemania. No obstante, los investigadores lograron detectar los envíos antes de que llegaran a su destino final, interviniendo dos paquetes que contenían nueve kilogramos de cogollos de marihuana cada uno.

Ante este nuevo revés, los integrantes de la red optaron por una tercera vía: ocultar la droga en un camión tipo tráiler, camuflando la mercancía ilícita bajo una carga legal de palés de verdura. En esta ocasión, la cantidad oculta ascendía a 120 kilogramos de marihuana, cuyo destino final era Holanda. La Policía Nacional logró localizar e interceptar el vehículo mientras estaba siendo cargado en una nave industrial situada en Jerez, impidiendo de nuevo la salida de la droga hacia el extranjero.

La operación policial culminó con la detención del líder de la organización y de otros diez integrantes de la red. En la actualidad, cuatro de los arrestados permanecen en prisión en Francia, mientras que los otros seis han ingresado en prisión provisional en España, a la espera de que avance el proceso judicial. Además de las detenciones, se practicaron cinco registros domiciliarios, en los que se intervinieron los casi 400 kilos de marihuana, junto con otros efectos considerados de interés para la investigación.

Fuentes policiales han subrayado que la operación Sponsor-Tarteso pone de manifiesto la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas a gran escala, especialmente ante redes capaces de reinventar sus métodos logísticos con rapidez para sortear los controles policiales en distintos países.

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