Dos familias de Villanueva del Trabuco (Málaga) han denunciado acoso escolar contra sus hijos por parte de compañeros de su instituto. Se trata de una menor que sufre anorexia y otro alumno con una discapacidad aguda, según relatan las madres, que aseguran que la situación se prolonga desde hace tiempo sin haber recibido información puntual por parte del centro educativo.
Una de las madres ha explicado que su hija, que actualmente tiene 13 años, lleva sufriendo insultos por parte de dos compañeros desde que cursaba quinto de Primaria, una situación que ha afectado de forma grave a su autoestima y, con el tiempo, a su salud.
La menor llegó a pensar que, si adelgazaba, cesarían los insultos. Sin embargo, el acoso continuó y derivó en un trastorno de la conducta alimentaria. Como consecuencia, la niña ingresó el pasado mes de mayo en el hospital Materno Infantil de Málaga y actualmente continúa su recuperación en la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria.
La Guardia Civil investiga el caso del menor con discapacidad
El segundo caso está siendo investigado por la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de las diligencias por un presunto acoso continuado a un menor con discapacidad en un centro educativo del mismo municipio, según han confirmado fuentes del propio cuerpo armado.
De acuerdo con una información adelantada por el diario Málaga Hoy, la madre del menor, de 14 años, con un 65% de discapacidad reconocida y grado II de dependencia, ha denunciado ante la Benemérita la existencia de acoso escolar, así como la supuesta difusión de fotografías íntimas y stickers de su hijo colocados en los baños del instituto. Según recoge el mismo medio, estas imágenes habrían circulado por WhatsApp desde el verano pasado.
Protocolo activado y medidas cautelares
Desde la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo han detallado que, según el Servicio de Inspección, la dirección del centro activó un protocolo de actuación el pasado 8 de enero, protocolo que continúa actualmente en curso.
Las mismas fuentes han indicado que, con anterioridad, durante diciembre de 2025, la dirección del instituto “había adoptado medidas de convivencia, de protección para el alumno afectado, así como una sanción disciplinaria para los responsables de un episodio considerado aislado”, actuación que “fue debidamente comunicada a la familia”.
Tras la vuelta de las vacaciones de Navidad, y al constatarse nuevas conductas contra el menor, el centro activó el protocolo específico de acoso escolar, que contempla, entre otras actuaciones, reuniones con las familias del alumnado implicado para recabar y aportar información.


