Dani de la Torre y Alberto Marini, responsables de La Unidad, vuelven a unir fuerzas con Movistar + para profundizar en el universo de Marbella. La nueva ficción, titulada Marbella. Expediente judicial, consta de seis capítulos y funciona como continuación de Marbella (estrenada en mayo de 2024), la serie protagonizada por Hugo Silva que situó el foco en los entresijos legales del narcotráfico en la Costa del Sol.
El origen del proyecto está en los reportajes firmados por los periodistas Arturo Lezcano y Nacho Carretero en El País. Según explica Carretero, la serie pone “el foco en el trabajo de una Justicia colapsada, con un montón de impedimentos para sacar el trabajo adelante y unos profesionales sometidos a desafíos, además de a amenazas, intimidación y corrupción judicial”.
La acción se desarrolla ahora en la zona del Estrecho, aunque Carretero subraya que estos escenarios son solo “el escaparate” de un fenómeno mucho más amplio. En todo caso, desde el primer episodio, la recreación del asesinato de dos guardias civiles en el puerto de Barbate a manos de unos narcos y su narcolancha ofrece demasiadas evidencias como para no localizar la trama.
Al igual que sucede con la secuencia en la que un grupo de narcos saca del hospital a uno de sus compinches, que guarda estrechas similitudes con el episodio que sucedió en La Línea en febrero de 2018 cuando una veintena de encapuchados asaltó el hospital linense para llevarse a un narco detenido. Han sido, precisamente, dos de los trágicos sucesos donde la impunidad del narco se ha hecho más evidente en los últimos tiempos en la provincia de Cádiz.
Una producción marcada por el conflicto
Esa voluntad de mostrar una realidad incómoda no fue bien recibida en todos los lugares. Ya en 2024, y también ahora, el proyecto generó rechazo en la propia Marbella. "La temporada pasada en Marbella nos echaron. Se enteraron de qué iba la serie y no nos dejaron rodar. Nos faltaban dos días y tuvimos que coger todo el equipo y llevárnoslo a Benalmádena a toda leche para acabar la serie", recuerda Carretero.
Movistar Plus+ ha estrenado este jueves Marbella. Expediente judicial, una ficción inspirada en hechos reales que va más allá del thriller judicial para lanzar una denuncia directa contra el colapso de la Justicia y la falta de medios en la lucha contra el narcotráfico. El rodaje ya provocó una notable polémica en el Campo de Gibraltar, dentro y fuera de la pantalla.
De los clanes a una Justicia desbordada
En esta nueva entrega, Natalia de Molina interpreta a Carmen Leal, una fiscal antidroga que encarna la presión extrema que soportan estos profesionales, entre amenazas, intimidaciones y corrupción. Frente a ella regresa Hugo Silva como César Beltrán, el controvertido abogado penalista de los grandes clanes. “La Justicia está colapsada. Hay juzgados con decenas de miles de asuntos y de repente les cae una macrooperación de narcotráfico. Así no se puede”, advierte Carretero en declaraciones a EFE.
El litoral gaditano y el Estrecho adquieren un peso central en la trama, con rodajes en Algeciras, La Línea de la Concepción y Los Barrios, y localizaciones como Palmones, Punta Carnero o La Ballenera, donde las narcolanchas formaron parte del paisaje. Ese realismo fue, precisamente, el origen de nuevas fricciones: algunos ayuntamientos revocaron permisos ya concedidos y obligaron al equipo a buscar alternativas a contrarreloj.
Lejos de asumir que la serie estigmatiza territorios, sus creadores defienden que señalar el problema es una forma de alerta. “No alertar de esto sí es un problema”, subraya Carretero, que apunta a la falta de inversión y medios como uno de los factores clave del auge del narcotráfico en España. Con seis episodios de 45 minutos, Marbella. Expediente Judicial se presenta como una ficción de entretenimiento con clara vocación de denuncia, destinada a incomodar tanto como a abrir debate.


