La trágica noticia de la muerte de Ángela, una menor de 14 años de Benalmádena (Málaga) que se ha quitado la vida tras sufrir, según ha contado su familia, bullying en el instituto en el que estudiaba, vuelve a abrir las heridas de la violencia escolar apenas unos meses después del suicidio de Sandra Peña, también de 14 años de edad, en Sevilla.
Los padres de Ángela relataron a la Policía que su hija sufría acoso escolar y que se encontraba en tratamiento psicológico por esta situación. La consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía ha trasladado que no le constaba que el centro tuviera abierto ningún protocolo de acoso escolar o conducta autolítica.
Las familias denuncian un sistema que "falla cuando más debería proteger"
El impacto del caso ha resonado con fuerza entre quienes ya han atravesado experiencias similares. José Manuel López, padre de Kira López, víctima mortal con 15 años de la violencia escolar, y presidente de la asociación Trencats contra la Violencia en las Escuelas, sostiene que ya había advertido de esta deriva y que ahora lo hace "con más dolor que nunca". Tras expresar su "más sentido pésame a los padres de la niña fallecida en Benalmádena", insiste en que el problema es estructural.
A su juicio, "mientras el colegio siga siendo juez y parte, mientras pueda decidir, investigar y cerrar casos sin supervisión independiente y sin consecuencias reales, va a haber más suicidios. Y ya lo avisé: va a haber muchos más". Habla como padre de Kira López y afirma que a su hija la "suicidaron" tras sufrir acoso escolar, subrayando que no fue un hecho aislado ni un "problema puntual", sino "el resultado de un sistema que falla cuando más debería proteger".
En relación con el caso de Ángela, señala que se trata de "otra familia destrozada. Otra vida truncada. Otra vez las mismas preguntas. Otra vez el mismo silencio institucional inicial". Se pregunta "¿Cuántos casos más tienen que producirse para que se actúe con contundencia?" y "¿Cuántas muertes de estudiantes más hacen falta?". En este sentido, López reclama cambios en un sistema que, según denunció, permite que las denuncias queden en el propio centro y que los protocolos dependan de quien debe ser investigado, dejando a las familias solas frente a estructuras cerradas.
En su declaración, advertirte de que "no son números. Son niños. Son hijas. Son lo que más queremos proteger y cuidar" y sostiene que si no se establecen mecanismos externos, independientes y obligatorios de supervisión, si no se protege de verdad a quien denuncia y si no se actúa con rapidez real y no solo sobre el papel, "seguirán llegando noticias como esta". Concluye con una reflexión: "Ojalá me equivoque. Pero la realidad, una y otra vez, confirma lo que ya advertí".
"No son nombres... Son víctimas": el clamor por una ley integral
Laura Fernández, madre de Lucía, fallecida el 20 de febrero del pasado año como consecuencia de la violencia escolar, también ha lamentado la muerte de Ángela: "Otra víctima más. Apenas unos días antes del primer aniversario de Lucía, nos encontramos que Ángela, de 14 años, se ha suicidado en Málaga. Una niña cariñosa, amable... que ha tenido que pasar por una pesadilla hasta que no pudo más".
La madre de Lucía se ha preguntado "cuántas víctimas más tienen que haber para que nos escuchen y cuándo van hacer una ley integral contra el acoso escolar y prevención del suicidio infanto juvenil". También ha interpelado directamente a las instituciones: "¿Cuántos de nuestros hijos tienen que morir? ¿Cuántos ataúdes tenemos que poner en el Congreso", enumerando nombres propios como los de Lucía, Daniela, Noah, Daniel, Kira, Alejandro, Hugo... No son nombres, son victimas".
Sandra Miranda, madre de Daniela, otra menor que perdió la vida por la violencia escolar, recordó que las familias ya habían advertido que no sería un caso aislado. Afirmó que "Lo dijimos por activa y pasiva, Sandra no iba a ser el último caso... Las familias que hemos pasado por ello vivimos con una angustia vital de dónde será el siguiente. Desgraciadamente, hoy lo sabemos". En su mensaje, dirigiéndose a la menor fallecida, expresó: "Vuela alto, reúnete con tus compañeros que se fueron por el mismo motivo. Los que seguimos aquí, lucharemos por todos".









