Rojas Marcos y Pacheco, ¿penúltimo? baile en Jerez en un reencuentro tras años de enemistad política
Los ex líderes del Partido Andalucista coinciden en una conferencia de José Luis de Villar en el Ateneo de Jerez, mostrando cercanía tras años de enfrentamientos
Esta semana, en Jerez, de nuevo se han dejado ver juntos el exalcalde jerezano PedroPacheco y Alejandro Rojas Marcos, quien fuera alcalde de Sevilla, ambos en su momento, grandes baluartes del extinto PartidoAndalucista.
Después de muchos años de enemistad política, Pacheco y Rojas Marcos decidieron reconciliarse hace un tiempo, y el Ateneo de Jerez ha propiciado un nuevo encuentro entre ambos dirigentes andalucistas, que estuvieron enfrentados prácticamente desde finales de los años 90 del siglo pasado.
Pero en la conferencia titulada Cuando Andalucía se levantó: la conquista de la autonomía (1977-1982), celebrada en el Ateneo de Jerez por el historiador y profesor asociado de la Universidad Pablo de Olavide, José Luis de Villar Iglesias, Pacheco hizo de presentador, y Rojas Marcos asistió muy atento desde el público.
Un encuentro, impensable hace unos años, que puso la nota, quizás morbosa, a una interesante conferencia en la que se recordó el proceso político y social que llevó al autogobierno andaluz entre 1977 y 1982.
Rojas Marcos y Pacheco, junto a José Luis de Villar en el Ateneo.
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JUAN CARLOS TORO
El proceso autonómico andaluz
En esta etapa marcada por la movilización ciudadana, la presión política y el pulso de un pueblo que reclamó para Andalucía un autogobierno de primer nivel, De Villar ofreció un recorrido riguroso por los años en los que Andalucía pasó de no estar en los planes iniciales de las grandes autonomías a convertirse en protagonista de un proceso histórico propio.
De Villar Iglesias situó el punto de partida en los años posteriores a la muerte de Franco y en las primeras elecciones democráticas. Según expuso, en aquel contexto nadie daba por hecho que Andalucía fuera a alcanzar una autonomía equiparable a la de Cataluña o el País Vasco. La reivindicación andaluza, explicó, tuvo que abrirse paso frente a una arquitectura política que distinguía entre territorios con mayor reconocimiento histórico y el resto de comunidades.
El historiador subrayó que el verdadero protagonista de aquel proceso fue el pueblo andaluz. No solo los partidos, ni solo las instituciones, sino una ciudadanía que salió a la calle, llenó plazas, recuperó símbolos y convirtió la autonomía en una demanda compartida. “Los andaluces y las andaluzas trajeron a Andalucía la democracia y la autonomía”, señaló durante la conferencia.
Pacheco, Rojas Marcos, y De Villar, antes de la conferencia celebrada en el Ateneo.
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JUAN CARLOS TORO
En ese recorrido, la fecha del 4 de diciembre de 1977 apareció como uno de los grandes hitos. De Villar Iglesias recordó aquellas manifestaciones multitudinarias en las capitales andaluzas, en muchas cabeceras de comarca y también entre la población emigrante en ciudades como Madrid y Barcelona. Una movilización que, según defendió, sorprendió a los grandes partidos y cambió el clima político.
También repasó el papel del movimiento cultural, vecinal, sindical y político en la construcción de una conciencia andaluza. En ese contexto, destacó la recuperación de símbolos como la bandera, el himno y la memoria de Blas Infante, así como la importancia de los ayuntamientos democráticos surgidos tras las elecciones municipales de 1979.
El 28F y el pulso político por el autogobierno
La conferencia dedicó especial atención al referéndum del 28 de febrero de 1980, una jornada presentada como una “explosión democrática” en la que Andalucía reclamó su derecho a acceder a la autonomía por la vía del artículo 151. Para De Villar Iglesias, aquel día fue la consecuencia directa de años de movilización popular y de una conciencia colectiva cada vez más firme.
El historiador explicó las dificultades legales y políticas que rodearon aquel proceso, especialmente por los requisitos establecidos para validar el acceso a la autonomía. Según expuso, Andalucía tuvo que superar obstáculos que no se habían previsto para otros territorios, y el resultado abrió una intensa batalla política para desbloquear el camino hacia el autogobierno.
En su análisis, De Villar Iglesias defendió que Andalucía terminó cambiando el modelo territorial inicialmente previsto en la Transición. Lo hizo, según sostuvo, no solo para sí misma, sino abriendo la puerta a que otros territorios accedieran también a instituciones autonómicas similares.
El acto también sirvió para reflexionar sobre el presente del andalucismo y sobre la vigencia de aquella memoria política. Durante el turno posterior, se abordaron cuestiones como la identidad andaluza, la ausencia de una voz política netamente andaluza en el Congreso y la posibilidad de una nueva generación andalucista, que puede encarnar Adelante Andalucía tras su irrupción en las últimas elecciones andaluzas.
Esta semana, en Jerez, de nuevo se han dejado ver juntos el exalcalde jerezano PedroPacheco y Alejandro Rojas Marcos, quien fuera alcalde de Sevilla, ambos en su momento, grandes baluartes del extinto PartidoAndalucista.
Después de muchos años de enemistad política, Pacheco y Rojas Marcos decidieron reconciliarse hace un tiempo, y el Ateneo de Jerez ha propiciado un nuevo encuentro entre ambos dirigentes andalucistas, que estuvieron enfrentados prácticamente desde finales de los años 90 del siglo pasado.
Pero en la conferencia titulada Cuando Andalucía se levantó: la conquista de la autonomía (1977-1982), celebrada en el Ateneo de Jerez por el historiador y profesor asociado de la Universidad Pablo de Olavide, José Luis de Villar Iglesias, Pacheco hizo de presentador, y Rojas Marcos asistió muy atento desde el público.
Un encuentro, impensable hace unos años, que puso la nota, quizás morbosa, a una interesante conferencia en la que se recordó el proceso político y social que llevó al autogobierno andaluz entre 1977 y 1982.
Rojas Marcos y Pacheco, junto a José Luis de Villar en el Ateneo.
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JUAN CARLOS TORO
El proceso autonómico andaluz
En esta etapa marcada por la movilización ciudadana, la presión política y el pulso de un pueblo que reclamó para Andalucía un autogobierno de primer nivel, De Villar ofreció un recorrido riguroso por los años en los que Andalucía pasó de no estar en los planes iniciales de las grandes autonomías a convertirse en protagonista de un proceso histórico propio.
De Villar Iglesias situó el punto de partida en los años posteriores a la muerte de Franco y en las primeras elecciones democráticas. Según expuso, en aquel contexto nadie daba por hecho que Andalucía fuera a alcanzar una autonomía equiparable a la de Cataluña o el País Vasco. La reivindicación andaluza, explicó, tuvo que abrirse paso frente a una arquitectura política que distinguía entre territorios con mayor reconocimiento histórico y el resto de comunidades.
El historiador subrayó que el verdadero protagonista de aquel proceso fue el pueblo andaluz. No solo los partidos, ni solo las instituciones, sino una ciudadanía que salió a la calle, llenó plazas, recuperó símbolos y convirtió la autonomía en una demanda compartida. “Los andaluces y las andaluzas trajeron a Andalucía la democracia y la autonomía”, señaló durante la conferencia.
Pacheco, Rojas Marcos, y De Villar, antes de la conferencia celebrada en el Ateneo.
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JUAN CARLOS TORO
En ese recorrido, la fecha del 4 de diciembre de 1977 apareció como uno de los grandes hitos. De Villar Iglesias recordó aquellas manifestaciones multitudinarias en las capitales andaluzas, en muchas cabeceras de comarca y también entre la población emigrante en ciudades como Madrid y Barcelona. Una movilización que, según defendió, sorprendió a los grandes partidos y cambió el clima político.
También repasó el papel del movimiento cultural, vecinal, sindical y político en la construcción de una conciencia andaluza. En ese contexto, destacó la recuperación de símbolos como la bandera, el himno y la memoria de Blas Infante, así como la importancia de los ayuntamientos democráticos surgidos tras las elecciones municipales de 1979.
El 28F y el pulso político por el autogobierno
La conferencia dedicó especial atención al referéndum del 28 de febrero de 1980, una jornada presentada como una “explosión democrática” en la que Andalucía reclamó su derecho a acceder a la autonomía por la vía del artículo 151. Para De Villar Iglesias, aquel día fue la consecuencia directa de años de movilización popular y de una conciencia colectiva cada vez más firme.
El historiador explicó las dificultades legales y políticas que rodearon aquel proceso, especialmente por los requisitos establecidos para validar el acceso a la autonomía. Según expuso, Andalucía tuvo que superar obstáculos que no se habían previsto para otros territorios, y el resultado abrió una intensa batalla política para desbloquear el camino hacia el autogobierno.
En su análisis, De Villar Iglesias defendió que Andalucía terminó cambiando el modelo territorial inicialmente previsto en la Transición. Lo hizo, según sostuvo, no solo para sí misma, sino abriendo la puerta a que otros territorios accedieran también a instituciones autonómicas similares.
El acto también sirvió para reflexionar sobre el presente del andalucismo y sobre la vigencia de aquella memoria política. Durante el turno posterior, se abordaron cuestiones como la identidad andaluza, la ausencia de una voz política netamente andaluza en el Congreso y la posibilidad de una nueva generación andalucista, que puede encarnar Adelante Andalucía tras su irrupción en las últimas elecciones andaluzas.
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