La Hermandad de la Candelaria ha recibido la nueva parihuela del paso de palio, una pieza que supone el primer hito material del ambicioso proyecto patrimonial que transformará por completo el conjunto procesional de María Santísima de la Candelaria y cuyos primeros avances podrán contemplarse en la Semana Santa de 2027.
La llegada de la nueva mesa del palio se enmarca en el proyecto aprobado por los hermanos en abril de 2025, que contempla una renovación integral del paso. El diseño corresponde a Ildefonso Jiménez, quien también será el encargado de ejecutar los bordados, mientras que la orfebrería será realizada por Ricardo Muñoz, de Orfebrería Sanlúcar.
Pieza clave para el futuro palio
La corporación ha recibido la nueva parihuela "con gran alegría", al considerarla "una pieza fundamental dentro del gran proyecto patrimonial que, con tanta ilusión, esfuerzo y compromiso, estamos llevando a cabo para María Santísima de la Candelaria".
Asimismo, la hermandad expresa su deseo de que esta nueva estructura "sea un signo de esperanza y un motivo más para seguir caminando con la mirada puesta en una ilusionante Semana Santa de 2027", fecha en la que está previsto que puedan verse los primeros avances del nuevo paso de palio en la tarde del Lunes Santo.
Este es el diseño de Ildefonso Jiménez para las caídas y el singular techo de palio.
"Un templo para la Virgen"
El hermano mayor, Sergio Garvín, definió en su día este proyecto como "un templo para la Virgen de la Candelaria", una idea inspirada en el significado de la advocación mariana, vinculada a la fiesta de la Luz y a la Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Entre los elementos más singulares del diseño destaca la forma abovedada del techo del palio, un rasgo que recuerda al de la Virgen del Rocío y que aportará una personalidad propia al conjunto.
Mirando a la historia
El nuevo paso supone una de las mayores apuestas patrimoniales emprendidas por la Hermandad de la Candelaria en las últimas décadas. La corporación recuerda que fue en 1969 cuando la dolorosa realizó por primera vez estación de penitencia bajo palio.
Aquel estreno estuvo marcado por la circunstancia de la estrechez de la puerta del templo que impedía la salida del paso desde el interior, por lo que fue necesario instalar una estructura de andamios y toldos en el jardín parroquial para que la Virgen pudiera iniciar su recorrido procesional.
La Hermandad de la Candelaria ha recibido la nueva parihuela del paso de palio, una pieza que supone el primer hito material del ambicioso proyecto patrimonial que transformará por completo el conjunto procesional de María Santísima de la Candelaria y cuyos primeros avances podrán contemplarse en la Semana Santa de 2027.
La llegada de la nueva mesa del palio se enmarca en el proyecto aprobado por los hermanos en abril de 2025, que contempla una renovación integral del paso. El diseño corresponde a Ildefonso Jiménez, quien también será el encargado de ejecutar los bordados, mientras que la orfebrería será realizada por Ricardo Muñoz, de Orfebrería Sanlúcar.
Pieza clave para el futuro palio
La corporación ha recibido la nueva parihuela "con gran alegría", al considerarla "una pieza fundamental dentro del gran proyecto patrimonial que, con tanta ilusión, esfuerzo y compromiso, estamos llevando a cabo para María Santísima de la Candelaria".
Asimismo, la hermandad expresa su deseo de que esta nueva estructura "sea un signo de esperanza y un motivo más para seguir caminando con la mirada puesta en una ilusionante Semana Santa de 2027", fecha en la que está previsto que puedan verse los primeros avances del nuevo paso de palio en la tarde del Lunes Santo.
Este es el diseño de Ildefonso Jiménez para las caídas y el singular techo de palio.
"Un templo para la Virgen"
El hermano mayor, Sergio Garvín, definió en su día este proyecto como "un templo para la Virgen de la Candelaria", una idea inspirada en el significado de la advocación mariana, vinculada a la fiesta de la Luz y a la Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Entre los elementos más singulares del diseño destaca la forma abovedada del techo del palio, un rasgo que recuerda al de la Virgen del Rocío y que aportará una personalidad propia al conjunto.
Mirando a la historia
El nuevo paso supone una de las mayores apuestas patrimoniales emprendidas por la Hermandad de la Candelaria en las últimas décadas. La corporación recuerda que fue en 1969 cuando la dolorosa realizó por primera vez estación de penitencia bajo palio.
Aquel estreno estuvo marcado por la circunstancia de la estrechez de la puerta del templo que impedía la salida del paso desde el interior, por lo que fue necesario instalar una estructura de andamios y toldos en el jardín parroquial para que la Virgen pudiera iniciar su recorrido procesional.
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