La Clínica NeuroMédica ha puesto en marcha en Jerez un nuevo modelo terapéutico centrado en el tratamiento de las adicciones mediante la Estimulación Magnética Transcraneal Repetitiva (EMTr), una técnica de neuromodulación respaldada por estudios científicos. El centro introduce así en la provincia de Cádiz una propuesta pionera que combina intervención médica, arteterapia y acompañamiento familiar desde un enfoque integrador.
El proyecto está dirigido por la doctora Carmen Porras Damas, médica especialista en Neurofisiología Clínica, formada en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid. La clínica incorpora herramientas como electroencefalogramas y medición del umbral motor mediante electromiografía, junto a programas de arteterapia y orientación familiar, con el objetivo de abordar las adicciones desde su base neurobiológica y emocional.

En palabras de la directora, "es el único tratamiento médico aprobado por la autoridad sanitaria para el tratamiento de las adicciones". La gran diferencia radica en que gracias a la EMTr somos capaces de restablecer el equilibrio cerebral que se ha perdido por la adicción, todo esto basado en la neuroplasticidad cerebral". Según explica, esta combinación permite reforzar los resultados y hacerlos más duraderos.
La doctora Porras también vincula el origen del proyecto a su trayectoria personal y profesional. "Yo soy de El Puerto de Santa María, estudié Medicina en la Universidad de Cádiz y me formé como especialista en Neurofisiología Clínica en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid. En febrero de 2020 falleció uno de mis hermanos y eso me hizo replantearme seguir lejos de casa. Luego llegó el confinamiento por covid y decidí volver a Cádiz y poner mis conocimientos al servicio de mis vecinos", señala.

El centro aplica tratamientos individualizados y atiende también otras patologías. "Nosotros con cada paciente personalizamos el tratamiento, pero está indicado en adicciones, depresión resistente a fármacos, trastornos de ansiedad, TOC, TDAH, fibromialgia, dolor neuropático, recuperación tras ictus, temblor esencial y primeras fases de demencia y párkinson. No se recomienda en personas con implantes metálicos en la cabeza y hay que tener especial cuidado en pacientes con epilepsia", afirma la especialista.
Sobre el proceso terapéutico, Porras destaca el papel de las pruebas neurofisiológicas. "Lo primero es valorar la patología, el tiempo de evolución, los tratamientos previos y el entorno. Pero sobre todo realizamos electroencefalogramas seriados y medimos el umbral con electromiografía, lo que hace que sea mucho más exacto y fiable. Cada persona tiene su propio umbral, y estas técnicas solo pueden ser interpretadas por un médico neurofisiólogo clínico", explica.

La arteterapia y el entorno familiar constituyen otros dos pilares del modelo. "Con la arteterapia facilitamos la neuroplasticidad y se convierte en un complemento fabuloso para la EMTr. A través de la expresión artística, las terapeutas detectan dificultades emocionales que el paciente no conocía. Además, la adicción es más un síntoma que una enfermedad, y el proceso debe ir acompañado de cambios en el entorno familiar", sostiene.
Más que un problema de comportamiento
El trabajo se desarrolla en un entorno privado y confidencial, con un equipo multidisciplinar formado por arteterapeutas y técnicos especializados en EMTr bajo supervisión médica. "Antes de iniciar el tratamiento realizo una entrevista personal y valoramos el caso en sesiones clínicas semanales", explica la directora, que defiende que "la adicción no es solo un problema de comportamiento".
La responsable del centro también alude a la base científica y a los resultados obtenidos. "En abril de 2021 se aprobó en Europa el uso de la EMTr para adicciones tras varios estudios. En uno de ellos, el 69% de los pacientes tratados con EMTr dio negativo en cocaína, frente al 19% del grupo de control. Otro seguimiento con 284 personas mostró una reducción significativa y duradera del consumo".
Según Porras, "en la primera semana el craving baja un 80% y, tras seis meses, el 78% ha superado su adicción". Nuestra tasa de recaída a tres años es del 2%". Y concluye: "Lo que hago desde mi consulta es aportar una solución médica, fiable y eficiente, tanto para el paciente como para la familia, a una enfermedad tan devastadora como es la adicción".


