CCOO ha anunciado que los trabajadores de De Luque S.L., empresa con 135 años de historia, iniciarán una huelga indefinida a partir del miércoles 12 si la empresa no cumple con la sentencia judicial que reconoce un aumento salarial del 10,3% a toda la plantilla. La convocatoria de paro se condiciona a la reunión del Servicio Extraordinario de Reclamación Laboral (Sercla) prevista para este martes, que representa la última oportunidad para cumplir el convenio y la ley.
El sindicato asegura que la empresa lleva meses incumpliendo tanto el fallo de la Audiencia Nacional como su propio compromiso, firmado el 9 de julio de 2025, para aplicar la subida salarial reconocida por la justicia. La medida afecta a todos los trabajadores en alta al 31 de diciembre de 2023.
La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional dictó el 17 de junio de 2024 una sentencia favorable a los empleados, estableciendo que la cláusula de garantía salarial debía aplicarse íntegramente a la Masa Salarial Bruta de 2023. Este fallo fue ratificado posteriormente por un acuerdo vinculante de la propia empresa, que no ha sido implementado hasta la fecha.
"No hay nada que negociar, solo exigimos que se cumpla la ley y lo firmado", declararon representantes del grupo de trabajadores. Según CCOO, la reunión de este martes representa el último plazo para que la compañía asuma sus obligaciones antes de que se ejerza el derecho a la huelga.
Si la empresa no cumple, la huelga comenzará a las 00:00 horas del miércoles 12 y se extenderá de manera indefinida. La plantilla contará con el respaldo total de CCOO en esta reivindicación de derechos considerados legítimos y reconocidos por convenio.
De Luque S.L. es una compañía con más de un siglo de trayectoria en Jerez, especializada en la fabricación de aromas y extractos naturales para la industria alimentaria. Según los trabajadores, "la empresa no tiene excusas para no cumplir con su palabra, el convenio y la ley".
Un último recurso
Según el sindicato, los empleados intentaron inicialmente dirigirse a los accionistas para buscar mediación, pero esta vía fue rechazada, dejando la resolución del conflicto únicamente en manos del director general de la empresa.
CCOO enfatiza que la medida de presión es una respuesta a la reiterada negativa de la compañía a aplicar una sentencia judicial firme y un acuerdo que había sido formalmente firmado por la propia empresa. La huelga se presenta como un último recurso para garantizar el cumplimiento de los derechos laborales.
La situación en De Luque S.L. se enmarca en un contexto de creciente tensión entre plantilla y dirección, tras meses de reclamaciones "faltando a la verdad por parte de la empresa", según los trabajadores.




