Ediciones:

Seguir en Discover

jerez

El rock de Loquillo hace vibrar al público del Tío Pepe Festival: imágenes de una noche con aroma a los 80

El cantante ofreció un concierto muy completo, con un repaso de todas sus etapas y con la participación de Jordi Évole

/ 13

Loquillo ofreció este viernes un concierto en Jerez, dentro del Tío Pepe Festival, basado en un recorrido por canciones de las últimas cuatro décadas de su trayectoria. El espectáculo planteó un repertorio centrado en la identidad rockera que ha marcado su carrera, con especial presencia de composiciones de su etapa en el siglo XXI. La actuación comenzó con la interpretación de La danza de los caballeros, de Prokofiev, como introducción a la entrada de la banda, formada por Laurent Castagnet a la batería, Josu García e Igor Paskual a las guitarras y Alfonso Alcalá al bajo. Loquillo apareció sobre el escenario para iniciar el concierto con En las calles de Madrid y continuar con temas como Línea clara, Pégate a mí, El hombre de negro y Los buscadores.

El repertorio avanzó posteriormente hacia canciones de etapas anteriores de su carrera, con Cruzando el paraíso como uno de los primeros puntos de conexión con su trayectoria más reconocida. El concierto continuó con El rompeolas y se adentró después en composiciones de los años ochenta, hasta llegar al tramo final del primer bloque, integrado por Carne para Linda, El rey del glam y Rock&Roll Star. Durante la interpretación de Carne para Linda, Loquillo abandonó el escenario para cantar a pie de pista. Tras una pausa, el artista regresó para abordar cuatro clásicos de su repertorio: La mataré, El ritmo del garaje, Feo, fuerte y formal y Cadillac. En El ritmo del garaje contó además con la participación de Jordi Évole, que previamente había ejercido de telonero junto a su banda de versiones Los Niños Jesús.

La actuación concluyó con Loquillo junto a sus músicos sobre el escenario, mientras las luces ya iluminaban al público y sonaba Al calor del amor en un bar, de Jaime Urrutia. Como parte de la programación de la cita, Los Niños Jesús habían ofrecido previamente una actuación de aproximadamente una hora basada en versiones de canciones en español. La banda de Jordi Évole completó así la jornada musical antes del concierto principal de Loquillo, que estructuró su actuación mediante una combinación de composiciones de diferentes etapas de su carrera, desde las canciones publicadas en el nuevo siglo hasta algunos de los temas más reconocibles de los años ochenta.

Loquillo ofreció este viernes un concierto en Jerez, dentro del Tío Pepe Festival, basado en un recorrido por canciones de las últimas cuatro décadas de su trayectoria. El espectáculo planteó un repertorio centrado en la identidad rockera que ha marcado su carrera, con especial presencia de composiciones de su etapa en el siglo XXI. La actuación comenzó con la interpretación de La danza de los caballeros, de Prokofiev, como introducción a la entrada de la banda, formada por Laurent Castagnet a la batería, Josu García e Igor Paskual a las guitarras y Alfonso Alcalá al bajo. Loquillo apareció sobre el escenario para iniciar el concierto con En las calles de Madrid y continuar con temas como Línea clara, Pégate a mí, El hombre de negro y Los buscadores.

El repertorio avanzó posteriormente hacia canciones de etapas anteriores de su carrera, con Cruzando el paraíso como uno de los primeros puntos de conexión con su trayectoria más reconocida. El concierto continuó con El rompeolas y se adentró después en composiciones de los años ochenta, hasta llegar al tramo final del primer bloque, integrado por Carne para Linda, El rey del glam y Rock&Roll Star. Durante la interpretación de Carne para Linda, Loquillo abandonó el escenario para cantar a pie de pista. Tras una pausa, el artista regresó para abordar cuatro clásicos de su repertorio: La mataré, El ritmo del garaje, Feo, fuerte y formal y Cadillac. En El ritmo del garaje contó además con la participación de Jordi Évole, que previamente había ejercido de telonero junto a su banda de versiones Los Niños Jesús.

La actuación concluyó con Loquillo junto a sus músicos sobre el escenario, mientras las luces ya iluminaban al público y sonaba Al calor del amor en un bar, de Jaime Urrutia. Como parte de la programación de la cita, Los Niños Jesús habían ofrecido previamente una actuación de aproximadamente una hora basada en versiones de canciones en español. La banda de Jordi Évole completó así la jornada musical antes del concierto principal de Loquillo, que estructuró su actuación mediante una combinación de composiciones de diferentes etapas de su carrera, desde las canciones publicadas en el nuevo siglo hasta algunos de los temas más reconocibles de los años ochenta.

COMENTARIOS