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Unos se estrenan como empresarios; otros intentan sortear la crisis sabiendo que los buenos tiempos de las rebajas hace tiempo que acabaron en el centro. La crisis y sobre todo la falta de aparcamiento gratuito son las dos claves que muchos creen que influyen para que la gente siga prefiriendo las grandes superficies comerciales.

Toñi Souto (Jerez, 1955) lleva casi toda la vida detrás de un mostrador. A los 15 años empezó a trabajar en Galas, una tienda de moda ubicada en calle Larga famosa por la calidad de sus prendas. “Cuando llegaban las rebajas tenía que venir la policía a controlar a la gente, de las colas que se formaban”, recuerda echando la vista atrás. Y es que, hablando de las rebajas y del comercio en el centro “hubo tiempos mejores”.

“Fue llegar El Corte Inglés y acabarse la época gloriosa de las rebajas en el centro”, reconoce la veterana comerciante. Tras el cierre de Galas, hace 22 años, Toñi se embarcó, junto a su socia Maribel Pérez, en un proyecto propio, M&T Salón de Modas, primero en la avenida de México y luego abriendo otra tienda en el centro comercial Los Cisnes.

“El centro ahora se ha puesto muy bien en el tema de bares y restaurantes, pero en cuanto a tiendas la cosa ha pegado un bajón”, afirma recordando además el triste panorama que presenta el centro comercial Los Cisnes, donde se ubica su negocio.

“Fue irse la tienda grande, C&A, y empezar a cerrar los negocios pequeños. Haría falta que alguna empresa grande invirtiera aquí para reflotar tanto Los Cisnes como el centro, donde cada vez cierran más tiendas”.

La crisis, que sigue sin irse de Jerez, y sobre todo la falta de aparcamiento gratuito son las dos claves que considera Toñi Souto que influyen para que la gente siga prefiriendo las grandes superficies comerciales. Con este panorama, no es muy optimista de cara a las recién comenzadas rebajas. “Yo voy a intentar no cerrar, voy a aguantar todo lo que pueda”.

De un comercio veterano a uno que empieza a andar. José Antonio Gómez y Juan Antonio Grilo abrieron Gómez y Grilo a finales del mes de abril. Ubicada en la estrecha calle Gravina, decidieron embarcarse en esta aventura tras el cierre de Juva, otro histórico del centro que cerró recientemente sus puertas.José Antonio reconoce “el cambio tan grande” que supone pasar en unos meses de empleado a empresario. “Antes salías de la tienda a las 9 y hasta el día siguiente no te preocupabas de nada. Ahora es salir y seguir dándole vueltas a la cabeza, pensando en nuevas ideas y promociones, buscando en Internet nuevos proveedores y marcas…”

El empresario, que afronta junto a su socio sus primeras rebajas como propietario de un negocio, reconoce que los comienzos “siempre son difíciles”, por eso se han subido al carro de las nuevas tecnologías para darse a conocer. “Tenemos un perfil en Facebook que actualizamos todos los días, y gracias a él hemos hecho algunas ventas. También tenemos canal en Youtube, Twitter y próximamente Instagram y nuestra web, para aspirar a vender por toda la provincia”, explica José Antonio, que afirma que tampoco espera unas grandes rebajas. “La cosa empezó bien, pero junio ha estado más tranquilo. Aspiramos a vender todo lo posible y sobre todo darnos a conocer”.

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