“Con el alma rota”. Así se encuentran los componentes del Coro de la abuela María tras la muerte en Jerez de María Palacios, el alma mater del grupo, a los 91 años de edad. Desde el coro anunciaban el pasado 5 de enero del fallecimiento de “la mujer que nos enseñó tanto, una mujer luchadora, la que llevaba y llevará el nombre de nuestro coro, nuestra abuela María”.
Añadían al respecto que “desde aquí, todos los componentes del coro le queremos dar el pésame a toda su familia. Muchas gracias por todos los años que has estado con nosotros abuela desde nuestros inicios. Descansa en paz, abuela. Te queremos y nunca nos vamos a olvidar de ti”.
Empezó a tocar la zambomba siendo una niña
Conocida por muchos como la reina de la zambomba, María Palacios empezó a tocar este instrumento desde que era una niña, cuando su madre le inició en la práctica del mismo. Su padre la abandonó cuando tenía siete años y se educó en el matriarcado. Devota de la Virgen de la Esperanza de la Yedra, a la que visitaba prácticamente a diario, su muerte ha dejado un vacío importante entre quienes la conocieron.
María era también toda una referente para la Fundación Alalá, una fundación que trabaja con niños y niñas de la zona sur de Jerez con el flamenco como herramienta para acceder a la cultura. La entrañable abuela siempre recurría a la música para aislarse de los contratiempos que fue encontrándose a lo largo de una vida que se ha apagado, dejando numerosas muestras de afecto y cariño.
“He tenido el honor de haberte visto tocando la zambomba y esa alegría que siempre tenías en tu cara. Te vamos a llevar en nuestros corazones siempre”, señala Lola en redes. Las condolencias al coro están llegando desde diferentes zonas de Andalucía. “Cuánto lo sentimos. Mucho ánimo para sus familiares y amigos. Un fuerte abrazo desde Málaga”, escribe Manuel. Wali indica: “Tuve la suerte de empezar a veros cuando ella aún participaba. Un fuerte abrazo desde Niebla (Huelva)”.




