La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha dado el pistoletazo de salida a una de las obras hídricas más esperadas por los vecinos de La Granja. Acompañada del delegado territorial de Educación, José Ángel Aparicio, junto a miembros del gobierno municipal, representantes de Aquajerez y de la comunidad educativa, la regidora ha asistido en el IES Almunia al arranque de los trabajos para instalar un nuevo colector que promete cambiar por completo la gestión del agua en la zona.
Una inversión de 1,5 millones para renovar una red que da "muchos problemas"
El Ayuntamiento, en el marco de la inversión comprometida por la concesionaria del servicio de aguas, ha comenzado esta semana una actuación que supera el millón y medio de euros y que se prolongará durante unos siete meses. García-Pelayo ha explicado que "el Ayuntamiento está iniciando la renovación de los colectores de la ciudad, ya que la red de saneamiento es antigua y está dando muchos problemas".
La alcaldesa ha detallado que, para evitar inundaciones, "en esta primera fase se van a instalar unas nuevas infraestructuras más anchas y de mayor capacidad", y ha insistido en que "el gobierno municipal está trabajando con el fin de ir mejorando progresivamente la red hídrica de la ciudad".
El problema de fondo tiene más de medio siglo de antigüedad. Por la zona de La Granja discurre actualmente un colector con más de 50 años, sin capacidad suficiente para soportar los episodios de fuertes lluvias y que, además, pasa junto al CEIP Antonio de Nebrija, lo que hasta ahora suponía un riesgo estructural para el centro escolar. La nueva infraestructura desviará la tubería fuera del recinto educativo, contará con una sección mayor que la anterior y permitirá recibir un volumen mucho más alto de aguas pluviales y residuales, reduciendo así el riesgo de los desbordamientos crónicos que sufren los vecinos de la barriada cada vez que se producen lluvias intensas o borrascas.
Tuberías de mayor diámetro y materiales de última generación
En el transcurso de la obra se instalarán 600 metros de colector con un diámetro de hasta 1.500 milímetros, frente a los 1.000 milímetros de la tubería anterior. El proyecto incorpora además materiales de última generación que garantizan un mejor funcionamiento del alcantarillado ante episodios de lluvias intensas, cada vez más frecuentes, al tiempo que elimina el riesgo que suponía el trazado actual bajo instalaciones docentes. Una vez que el nuevo colector entre en funcionamiento, el tramo antiguo que discurre bajo el colegio será completamente rellenado con hormigón para asegurar el terreno.
Los trabajos han arrancado con el vallado y la señalización de la zona afectada, que en esta primera fase se concentrará en las confluencias de calle Málaga y calle Jaén, durante unas cinco semanas, con especial incidencia en el entorno del IES Almunia. Superada esta etapa, las obras avanzarán hacia el sur por calle Málaga hasta finalizar en la avenida Fernando Portillo, donde concluirá toda la actuación.
Por último, los trabajos se completarán con el reasfaltado de las calles afectadas, la reinstalación de la señalización vial y la incorporación de pasos de peatones elevados en el entorno del polideportivo Kiko Narváez. Según ha trasladado el Ayuntamiento, la reapertura de las zonas afectadas se irá produciendo progresivamente a medida que finalicen los distintos tramos, con el objetivo de minimizar el impacto en el día a día de los vecinos y vecinas de La Granja.
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha dado el pistoletazo de salida a una de las obras hídricas más esperadas por los vecinos de La Granja. Acompañada del delegado territorial de Educación, José Ángel Aparicio, junto a miembros del gobierno municipal, representantes de Aquajerez y de la comunidad educativa, la regidora ha asistido en el IES Almunia al arranque de los trabajos para instalar un nuevo colector que promete cambiar por completo la gestión del agua en la zona.
Una inversión de 1,5 millones para renovar una red que da "muchos problemas"
El Ayuntamiento, en el marco de la inversión comprometida por la concesionaria del servicio de aguas, ha comenzado esta semana una actuación que supera el millón y medio de euros y que se prolongará durante unos siete meses. García-Pelayo ha explicado que "el Ayuntamiento está iniciando la renovación de los colectores de la ciudad, ya que la red de saneamiento es antigua y está dando muchos problemas".
La alcaldesa ha detallado que, para evitar inundaciones, "en esta primera fase se van a instalar unas nuevas infraestructuras más anchas y de mayor capacidad", y ha insistido en que "el gobierno municipal está trabajando con el fin de ir mejorando progresivamente la red hídrica de la ciudad".
El problema de fondo tiene más de medio siglo de antigüedad. Por la zona de La Granja discurre actualmente un colector con más de 50 años, sin capacidad suficiente para soportar los episodios de fuertes lluvias y que, además, pasa junto al CEIP Antonio de Nebrija, lo que hasta ahora suponía un riesgo estructural para el centro escolar. La nueva infraestructura desviará la tubería fuera del recinto educativo, contará con una sección mayor que la anterior y permitirá recibir un volumen mucho más alto de aguas pluviales y residuales, reduciendo así el riesgo de los desbordamientos crónicos que sufren los vecinos de la barriada cada vez que se producen lluvias intensas o borrascas.
Tuberías de mayor diámetro y materiales de última generación
En el transcurso de la obra se instalarán 600 metros de colector con un diámetro de hasta 1.500 milímetros, frente a los 1.000 milímetros de la tubería anterior. El proyecto incorpora además materiales de última generación que garantizan un mejor funcionamiento del alcantarillado ante episodios de lluvias intensas, cada vez más frecuentes, al tiempo que elimina el riesgo que suponía el trazado actual bajo instalaciones docentes. Una vez que el nuevo colector entre en funcionamiento, el tramo antiguo que discurre bajo el colegio será completamente rellenado con hormigón para asegurar el terreno.
Los trabajos han arrancado con el vallado y la señalización de la zona afectada, que en esta primera fase se concentrará en las confluencias de calle Málaga y calle Jaén, durante unas cinco semanas, con especial incidencia en el entorno del IES Almunia. Superada esta etapa, las obras avanzarán hacia el sur por calle Málaga hasta finalizar en la avenida Fernando Portillo, donde concluirá toda la actuación.
Por último, los trabajos se completarán con el reasfaltado de las calles afectadas, la reinstalación de la señalización vial y la incorporación de pasos de peatones elevados en el entorno del polideportivo Kiko Narváez. Según ha trasladado el Ayuntamiento, la reapertura de las zonas afectadas se irá produciendo progresivamente a medida que finalicen los distintos tramos, con el objetivo de minimizar el impacto en el día a día de los vecinos y vecinas de La Granja.
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