La crecida del río Guadalete ha vuelto a alterar la vida de decenas de familias en Jerez. El Ayuntamiento de Jerez ha elevado el nivel de emergencia a nivel 2 ante el desbordamiento del río, una situación que ha obligado a activar evacuaciones obligatorias bajo sanción en 14 núcleos rurales.
Más de 600 personas han tenido que buscar una alternativa. Muchas de ellas han sido trasladadas en autobuses municipales hasta La Cartuja y posteriormente al Complejo Deportivo Chapín, donde Cruz Roja se encarga de la atención y la alimentación. Paralelamente, el Consistorio ha puesto en marcha un dispositivo de coordinación urbana y rural, con equipos de Participación Ciudadana, con el objetivo de garantizar que todas las áreas afectadas reciban asistencia.
El dispositivo municipal ha atendido incidencias y evacuaciones de carácter preventivo en distintos puntos del término municipal. Una familia compuesta por cinco adultos ha sido alojada en el Albergue municipal tras la anegación de su vivienda en Cañada del Carrillo.
Asimismo, vecinos de siete viviendas en Cejos del Inglés y de diez en Las Pachecas se han visto obligados a desplazarse, optando en su mayoría por alojarse en casas de familiares o en el centro de Cáritas de El Portal. De forma paralela, se han emitido avisos preventivos en la zona próxima a la antigua Venta El Cartujano, ante la evolución del caudal del río.
"Me dieron tres infartos"
Entre los desalojados se encuentra Antonio Vega Martín, de 80 años, criado en El Mojo Gallardo, que ha tenido que abandonar su casa en un autobús y con la incertidumbre de no saber cuándo podrá regresar.
Su estado de salud es delicado. Ha sufrido un ictus y tiene dos caderas rotas, además de un historial médico complejo. Él mismo lo resume así: "Tengo ocho o nueve operaciones. Y de corazón, me dieron tres infartos. De la carótida, de fístula, de piedras, de vesícula", explica a lavozdelsur.es.
Debido a su estado, Antonio ha sido trasladado al hotel Ibis, donde permanecerá alojado hasta que la situación vuelva a la normalidad.
Antonio ya fue evacuado hace 30 años
No es la primera vez que vive algo así. Hace 30 años, en 1996, ya tuvo que abandonar su hogar por la crecida del río Guadalete. Sin embargo, no lo recuerda igual que este jueves, cuando la borrasca ha dejado escenas históricas. “En el 96 también nos desalojaron. Nos trajeron al colegio de Los Marianistas”, comenta el vecino.
Entre aquel episodio y el actual han pasado tres décadas. “Por entonces yo ya estaba cojo", dice Antonio, que recuerda que, entonces, el suceso ocurrió en Navidades y tuvieron que "comerse las uvas en el albergue".
La familia recuerda que en los años 90 la situación también fue complicada. “Él tenía un ictus y no se podía quedar incomunicado en su casa”, dicen. Además, las infraestructuras eran más limitadas. “No existía la autovía. La carretera era lo primero que se cortaba y para venir hasta el albergue tuvimos que dar la vuelta por Puerto Real", comentan. Recuerdan que en el primer desalojo, fueron trasladados en autobuses urbanos y pasaron al menos una semana fuera de su vivienda.
Hoy, tres décadas después, el Guadalete vuelve a desbordarse y a repetir una historia que Antonio conoce demasiado bien.
