650 personas permanecen desalojadas de sus viviendas en la zona rural de Jerez como consecuencia del crecimiento del río Guadalete, una situación que mantiene activado un amplio dispositivo de emergencia ante el riesgo de nuevas inundaciones. De ese total, 87 personas han sido realojadas en albergues, mientras que el resto ha encontrado refugio en casas de familiares o allegados.
El operativo desplegado cuenta con 351 efectivos, entre ellos el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) y Protección Civil de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA). Pasadas las nueve de la noche se ha celebrado una nueva reunión de coordinación en el Puesto de Mando Avanzado, situado en la zona de La Cartuja, para evaluar la evolución del caudal y las posibles decisiones a adoptar.
Desde el Ayuntamiento de Jerez se ha insistido en la necesidad de extremar las precauciones, con un llamamiento a la ciudadanía a mantener una actitud responsable. En ese sentido, fuentes municipales han pedido “máxima prudencia y colaboración con los servicios de emergencia”, ante una situación que podría prolongarse varios días.
Un operativo sin precedentes recientes en la zona rural
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha valorado el despliegue institucional y ha subrayado la coordinación entre administraciones. "Agradecer y felicitar tanto a alcaldesa como al equipo de gobierno y a todo el Cecop, donde se integran todas las administraciones, a la subdelegada del gobierno de España y a la delegada del gobierno de la Junta de Andalucía. Están todos los efectivos y aquí quiero agradecerles el trabajo intenso”.
Sanz ha puesto el foco en la cooperación entre cuerpos de seguridad y emergencias, recordando que se trata de una dinámica ya aplicada en episodios anteriores. En ese sentido, ha señalado: "Quiero alabar la coordinación, la colaboración y la cooperación entre operativos, especialmente cuando hay que evacuar, desalojar a un número elevado de personas, y aquí tengo que decir que hay que felicitar a los cuerpos de seguridad porque la distribución del trabajo y la cooperación es ejemplar”.

Las evacuaciones se han producido en distintas áreas rurales, con intervenciones repartidas entre Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local. Según ha detallado el consejero, las zonas afectadas incluyen La Ina, Las Pachecas, La Greduela, El Portal, El Portalillo, La Corta, Los Cejos del Inglés y Cañada del Carrillo, en un operativo que ha requerido una logística compleja. Familias de Lomopardo también han sido evacuadas.
En cuanto a la atención a los damnificados, se han habilitado recursos municipales y de entidades sociales. Sanz ha explicado que "en este momento hay 87 personas que se han realojado en Cáritas en El Portal, el albergue municipal Inturjoven y está previsto en Chapín también una zona de acogidas y hoteles”.
El Guadalete, en nivel rojo y con riesgo sostenido
El consejero ha informado de que la cota actual del río se sitúa en 6,26 metros, un nivel considerado de alerta máxima. En sus palabras, "la situación es sostenida, pero claro, tenemos diferentes situaciones. Esta situación no depende solo de la lluvia, depende de las soluciones que estamos obligados por prevención y para evitar otro tipo de males peores”.
Uno de los factores clave es el estado de los embalses que alimentan el cauce. Según los datos aportados, el embalse de Bornos se encuentra al 90% de su capacidad, mientras que el de Arcos está prácticamente lleno, lo que obliga a mantener desembalses controlados. Sanz ha recordado que “el 6 es ya un nivel rojo, que se ha superado y, evidentemente, a situación mantiene en este momento la alerta”.
A ello se suma la previsión meteorológica y la influencia de las mareas. El responsable autonómico ha advertido que “puede afectar la lluvia, evidentemente, que encima ha vuelto a llover y también somos muy vigilantes con la pleamar. La situación de desembalse sobre todo proviene de Bornos y de los afluentes que llegan a Jerez, que son Espera, Paterna y Caulina. Son los tres que fluyen para que el cauce esté en una situación evidentemente elevada".
Las autoridades comparan la magnitud actual con la registrada en 2009, uno de los episodios más graves de inundaciones en la zona. Sanz ha señalado que "estamos en una situación del río que se acerca a una magnitud como la sucedida en el 2009".
El consejero también ha subrayado que se están aplicando modelos técnicos avanzados para anticipar escenarios. En ese contexto, ha explicado que "estamos utilizando una correlación con periodo de retorno entre 10 y 100 años y realmente estamos utilizando el retorno a 100 años y eso significa que tenemos estudiada y analizada muy bien las zonas inundables o las zonas que ya se están inundando”.
Sanz ha insistido en que las decisiones adoptadas responden a criterios estrictamente preventivos, apoyados en la experiencia acumulada. Según ha indicado, “cuando se toman estas decisiones se toman decisiones fundamentadas en la experiencia y también ya incluso en las simulaciones que nos permite ya los desarrollos operativos de las nuevas tecnologías”.
En relación con la evolución a corto plazo, ha advertido de que la situación no se resolverá de manera inmediata. En sus palabras, “la previsión es que va a llover por la noche, por tanto, no desaparece el riesgo".







