huelva

Muere aplastado por su madre: un potro pierde la vida en Almonte durante el desalojo forzoso de la Marisma Gallega

El caballo marismeño está reconocido como una raza autóctona en peligro de extinción. El Ayuntamiento almonteño cuestiona las condiciones del operativo

  • Un potro ha muerto durante el desalojo forzoso de la Marisma Gallega en Almonte.

El desalojo forzoso del ganado marismeño de la Marisma Gallega, en Almonte (Huelva), ha terminado con un desenlace trágico: la muerte de un potro de apenas unos meses, que habría sido aplastado por su propia madre durante el traslado de los animales. El Ayuntamiento almonteño ha cuestionado las condiciones en las que se desarrolló el operativo y ha señalado la falta de supervisión veterinaria como uno de los aspectos más preocupantes de la intervención.

La actuación afecta al caballo marismeño, una raza autóctona reconocida por el Estado y catalogada en peligro de extinción. Esta protección implica obligaciones específicas para garantizar su conservación, entre ellas preservar las condiciones adecuadas para su desarrollo y evitar actuaciones que puedan comprometer su bienestar. El traslado abrupto de los ejemplares fuera de su entorno habitual y la intervención en la gestión ganadera han generado preocupación por las consecuencias que podrían tener sobre la supervivencia de la raza.

"Este episodio sienta un grave y triste precedente en la gestión del Espacio Natural de Doñana"

Desde el Consistorio consideran que lo sucedido supone un precedente preocupante en la gestión del espacio natural de Doñana. En este sentido, critican el uso de vehículos de tracción mecánica para conducir a los animales y cuestionan que el dispositivo de seguridad tuviera mayor protagonismo que las garantías de bienestar animal. "Este episodio sienta un grave y triste precedente en la gestión del Espacio Natural de Doñana. Resulta incomprensible que desde este organismo se haya permitido una expulsión guiada mediante vehículos de tracción mecánica, y que la propia Subdelegación del Gobierno haya priorizado el despliegue de un amplio dispositivo de seguridad frente a las garantías de bienestar animal".

El Gobierno municipal también denuncia que la intervención se desarrolló de manera arbitraria y que los ganaderos de Almonte no pudieron acceder a los animales para comprobar su estado de salud, las condiciones en las que estaban siendo manejados y cuál sería su destino final. El Ayuntamiento sostiene que esta situación supone una vulneración de los derechos históricos de los criadores, a quienes considera fundamentales para la conservación y el cuidado del ganado marismeño.

El equipo de Gobierno local ha expresado su pesar por la pérdida del ejemplar y ha reclamado explicaciones a las administraciones que participaron en el operativo. "Sentimos profundamente la pérdida de este ejemplar de nuestra raza protegida, una muerte que consideramos totalmente evitable. Por ello, exigimos responsabilidades inmediatas a las administraciones que han instigado, amparado y ejecutado este operativo desproporcionado, y tomaremos las medidas pertinentes para defender la dignidad de nuestros ganaderos y el patrimonio natural de nuestro municipio".

El desalojo forzoso del ganado marismeño de la Marisma Gallega, en Almonte (Huelva), ha terminado con un desenlace trágico: la muerte de un potro de apenas unos meses, que habría sido aplastado por su propia madre durante el traslado de los animales. El Ayuntamiento almonteño ha cuestionado las condiciones en las que se desarrolló el operativo y ha señalado la falta de supervisión veterinaria como uno de los aspectos más preocupantes de la intervención.

La actuación afecta al caballo marismeño, una raza autóctona reconocida por el Estado y catalogada en peligro de extinción. Esta protección implica obligaciones específicas para garantizar su conservación, entre ellas preservar las condiciones adecuadas para su desarrollo y evitar actuaciones que puedan comprometer su bienestar. El traslado abrupto de los ejemplares fuera de su entorno habitual y la intervención en la gestión ganadera han generado preocupación por las consecuencias que podrían tener sobre la supervivencia de la raza.

"Este episodio sienta un grave y triste precedente en la gestión del Espacio Natural de Doñana"

Desde el Consistorio consideran que lo sucedido supone un precedente preocupante en la gestión del espacio natural de Doñana. En este sentido, critican el uso de vehículos de tracción mecánica para conducir a los animales y cuestionan que el dispositivo de seguridad tuviera mayor protagonismo que las garantías de bienestar animal. "Este episodio sienta un grave y triste precedente en la gestión del Espacio Natural de Doñana. Resulta incomprensible que desde este organismo se haya permitido una expulsión guiada mediante vehículos de tracción mecánica, y que la propia Subdelegación del Gobierno haya priorizado el despliegue de un amplio dispositivo de seguridad frente a las garantías de bienestar animal".

El Gobierno municipal también denuncia que la intervención se desarrolló de manera arbitraria y que los ganaderos de Almonte no pudieron acceder a los animales para comprobar su estado de salud, las condiciones en las que estaban siendo manejados y cuál sería su destino final. El Ayuntamiento sostiene que esta situación supone una vulneración de los derechos históricos de los criadores, a quienes considera fundamentales para la conservación y el cuidado del ganado marismeño.

El equipo de Gobierno local ha expresado su pesar por la pérdida del ejemplar y ha reclamado explicaciones a las administraciones que participaron en el operativo. "Sentimos profundamente la pérdida de este ejemplar de nuestra raza protegida, una muerte que consideramos totalmente evitable. Por ello, exigimos responsabilidades inmediatas a las administraciones que han instigado, amparado y ejecutado este operativo desproporcionado, y tomaremos las medidas pertinentes para defender la dignidad de nuestros ganaderos y el patrimonio natural de nuestro municipio".

COMENTARIOS