Primer informe de la Guardia Civil sobre la tragedia de Adamuz: de la rotura de la vía a un sabotaje o acto terrorista

El informe del Instituto Armado remitido al juzgado de Montoro recoge que todas las hipótesis permanecen activas

El Alvia accidentado en Adamuz.
El Alvia accidentado en Adamuz. JUAN CARLOS TORO
19 de febrero de 2026 a las 22:35h

La investigación sobre el accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido el pasado 18 de enero y que dejó 46 fallecidos, sigue abierta sin que, por ahora, exista una causa concluyente. La Guardia Civil ha remitido un informe al juzgado de Montoro (Córdoba) en el que detalla que mantiene activas todas las hipótesis: desde un fallo en la infraestructura o falta de mantenimiento hasta un posible sabotaje, una actuación terrorista o incluso un error humano.

Infraestructura, sabotaje o terrorismo: las hipótesis abiertas

El Instituto Armado sostiene que todavía faltan pruebas determinantes para aclarar qué provocó el descarrilamiento del tren de Iryo en Adamuz y su posterior colisión con un convoy Alvia de Renfe. En el documento judicial, los investigadores explican que la cuestión de las causas "sigue sin resolverse" porque quedan diligencias pendientes, entre ellas la inspección de las cajas negras de ambos trenes, que continúan bajo custodia judicial y no han podido ser analizadas ni por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ni por los agentes encargados del caso.

Entre las líneas de investigación figura el posible "problema de infraestructuras ferroviarias" en distintas modalidades, como la existencia de "un carril o riel de carril defectuoso" o "una soldadura defectuosa". No obstante, el informe también contempla la hipótesis del "sabotaje" y la eventual "actuación de sabotaje o terrorista", así como un posible problema técnico del propio tren de Iryo.

Trabajos de reconstrucción de la vía de hace unas semanas.
Trabajos de reconstrucción de la vía de hace unas semanas.

La Guardia Civil subraya que "no se puede, a fecha actual, descartar este supuesto, a falta de recabar la información pertinente" en relación con la hipótesis de sabotaje o terrorismo. Para avanzar en esta línea, ha solicitado a la CIAF que el laboratorio encargado de analizar los rieles y soldaduras retirados del lugar del siniestro disponga de "capacidad técnica para determinar la presencia de trazas mecánicas" que permitan identificar "el uso de alguna herramienta para el corte o de sustancias explosivas o corrosivas". Además, ha pedido la intervención del Área Química del Laboratorio de Criminalística de la Dirección General de la Guardia Civil para esclarecer la posible "presencia de sustancias explosivas o corrosivas".

El factor humano, bajo análisis pero con menor peso

El informe también menciona el posible fallo humano, aunque es la línea a la que, por ahora, se otorga menor relevancia. El maquinista del tren de Iryo dio negativo en las pruebas de alcohol y drogas realizadas tras el siniestro. En cuanto al conductor del Alvia, fallecido en el accidente, todavía no se han podido practicar "pruebas de toxicología", si bien la Guardia Civil indica que la información extraída del registrador técnico de Renfe y los testimonios del centro de control en Madrid "no indican, a priori, ninguna actuación anómala, negligente o imprudente".

Con las cajas negras aún pendientes de análisis y varias periciales técnicas en curso, la investigación permanece en una fase clave. El juzgado de Montoro deberá valorar los próximos informes para determinar si el origen del accidente radica en un fallo estructural, una acción intencionada o un error técnico, en un caso que ha conmocionado al país y que sigue dejando más preguntas que respuestas.

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