Cuando se cumple un mes del trágico accidente ferroviario de Adamuz, en la provincia de Córdoba, el país sigue asimilando la magnitud de una catástrofe que dejó 46 fallecidos y más de un centenar de heridos tras el descarrilamiento de dos trenes, un convoy de Iryo y otro de Renfe. Un mes después de la tragedia, los afectados ultiman la constitución de una asociación que se define como "apolítica" y que, según han reiterado, "lo único que busca" es "responsabilidades" y que "se sepa la verdad".

Un mes después, las víctimas se organizan para exigir "responsabilidades" y que "se sepa la verdad"
Eran las 19.45 horas del 18 de enero cuando el tren de Iryo que cubría la ruta Málaga–Puerta de Atocha descarriló en los desvíos de entrada a la vía 1 de la estación de Adamuz. El convoy, en el que viajaban 300 personas, invadió la vía contigua y colisionó con un Alvia que se dirigía desde Madrid a Huelva. Como consecuencia del impacto, ambos trenes descarrilaron y dos vagones cayeron por un talud de cuatro metros.
El balance definitivo elevó a 46 el número de víctimas mortales –28 de ellas de la provincia de Huelva– y dejó más de un centenar de heridos. La última fallecida fue una mujer de 42 años, natural de La Palma del Condado, que murió el 30 de enero tras permanecer ingresada en la UCI del Hospital Reina Sofía de Córdoba.
Tras el accidente, los servicios sanitarios atendieron a 193 personas y hospitalizaron a 126 pasajeros, entre ellos cinco menores. Un mes después, siete personas –seis adultos y un menor– permanecen ingresadas, una de ellas en estado grave en la UCI, según ha informado la Junta de Andalucía.
Después de la tragedia, los afectados comenzaron a organizarse. Algunos heridos crearon un grupo de WhatsApp que hoy reúne a más de 120 personas. Mario Samper, portavoz de la plataforma de afectados, ha explicado que también se está gestionando otro grupo con afectados del Iryo, que "también se estaban reuniendo y necesitaban ayuda" y que "al final el responsable es el mismo, aunque las empresas sean distintas y se creará un grupo único".

La intención de formalizar una asociación para emprender acciones legales está avanzada. Según el portavoz, "ya hay unos estatutos elaborados y se está consultando con un abogado para finalizar el proceso", por lo que la asamblea constituyente verá la luz en breve: "Esto va a ser ya inminente", ha asegurado. Samper ha insistido en que la entidad será "apolítica" y no tiene "nada que ver" con ayuntamientos ni políticos. En este sentido, ha subrayado que "nosotros tenemos unos intereses que no son los de los ayuntamientos ni los de algunos políticos que pretenden sacar caja de todo esto y nosotros no vamos a hacerles el juego".
Se reabre el servicio entre Madrid y Málaga y la conexión Algeciras-Madrid
La investigación del siniestro se centra en las vías donde se produjo el descarrilamiento. Está pendiente la apertura de las cajas negras de ambos trenes en presencia de la autoridad judicial, concretamente la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos, que instruye la causa.
El juzgado tramita 34 denuncias y una pieza separada de acción popular para resolver la personación como acusación de siete entidades, partidos políticos y asociaciones. Además, se han incoado 148 diligencias previas a partir de los partes médicos remitidos al tribunal. Los tres vagones del Iryo que descarrilaron continúan inmovilizados y precintados por la Guardia Civil en una finca próxima al lugar del accidente.
El impacto del siniestro obligó también a revisar la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, que permaneció inoperativa hasta su reapertura tras las labores de reparación. Renfe ha informado de que el servicio entre Madrid y Málaga se recupera desde este miércoles, aunque la conexión con la estación de Antequera Santa Ana se realizará en autobús. Asimismo, la compañía restablece la conexión Algeciras-Madrid con dos servicios diarios, uno por sentido, con salida de Madrid a las 9.35 y de Algeciras a las 16.45 horas, mediante un plan alternativo que incrementará los tiempos habituales de viaje.
Este accidente se ha convertido en el siniestro ferroviario más grave en España desde 2013, cuando un tren Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en las inmediaciones de Santiago de Compostela, causando 80 muertes y 145 heridos.








