El obispo ¿provisional? de Cádiz: "Las cofradías son iglesia y punto, hay que quererlas como son"

"La muerte de personas sin hogar es una tragedia pero es injusto que nos achaquen toda la responsabilidad. No podemos ofrecer medios que no tenemos. Me gustaría ver qué hacen los que critican"

El administrador apostólico de Cadiz y Ceuta, este viernes en su despacho de la Diócesis.
El administrador apostólico de Cadiz y Ceuta, este viernes en su despacho de la Diócesis.
01 de febrero de 2026 a las 08:36h

Todos estamos de paso, hermano

Llegó con la encomienda de un bombero para apagar un incendio que no había provocado. Debía suplir al frente de la iglesia de media provincia -por urgente orden papal- a Rafael Zornoza Boy, primer obispo español acusado de pederastia. Hubo mucho ruido, quizás por eso trata de hablar bajito y despacio. Rechaza comentar el proceso interno al que se enfrenta su predecesor, la posible veracidad del señalamiento público que se hizo escándalo nacional y vaticano. Tampoco el reciente acuerdo entre gobierno e iglesia para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos. Desde el 22 de noviembre es el delegado apostólico como obispo auxiliar de Sevilla, casi latinajos, fórmulas burocrácticas para definir al primer responsable eclesiático católico en la mitad Sur de Cádiz y en Ceuta. Es el obispo interino mientras se resuelve un relevo permanente. Puede ser elegido para permanecer pero insiste en ser provisional. Ramón Darío Valdivia Jiménez (Osuna, Sevilla, 1974) es jurista, filósofo y teólogo además de cura. Con brillante carrera académica, trata de llevar sus conocimientos legales a la espiritualidad, o viceversa. Se declara cómplice de las cofradías, preocupado por el estado del patrimonio en la provincia e impactado por las recientes muertes de personas sin hogar. Admite que sigue la crisis de vocaciones y entiende que afecta a toda la sociedad. Reclama un paso al frente de los jóvenes "pese a las difíciles circunstancias" en las parroquias, en las cofradías, en la vida civil. Actúa con la firmeza del que se va a quedar pero repite que lo suyo es una etapa. Acaso como todo, es provisional en este mundo.

Pregunta: ¿Cómo ha encontrado la Diócesis de Cádiz y Ceuta tras un relevo marcado por circunstancias tan excepcionales?
Respuesta: Llegué hace justamente dos meses, se cumplieron este jueves, y me ha dado tiempo a reconocer un poco las tres o cuatro grandes zonas de la Diócesis, Bahía, La Janda, Campo de Gibraltar, Ceuta... En todas encuentro una actividad propia de la Iglesia. Hemos vivido el tiempo de Navidad, y como este año, por casualidad, el tiempo entre Navidad y Cuarema es muy breve estamos acelerando todos los preparativos de Cuaresma.

P: ¿No ha sido necesaria ninguna reactivación ni renovación?
R: En las parroquias se está funcionando bien. En la organización diocesana, también. Las distintas delegaciones están trabajando en sus funciones: Familia, Cáritas, Migrantes, todo se está desarrollando coordinadamente. De alguna manera, mi función dentro de la administración diocesana implica, precisamente, dar una normalidad a la vida pastoral en un periodo de intercambio de posesión hasta que llegue el nuevo obispo. Yo he visto a los miembros de esta iglesia contentos, dentro de las circunstancias que tenemos, con los problemas y las tragedias aparecidos en estos dos meses, con un temporal tras otro, con la desgracia de que hay goteras por todos lados.

P: ¿Esos temporales que cita dañan aún más un patrimonio eclesiástico muy deteriorado?
R: Como en cualquier casa. Es decir, ningún edificio de nuestra zona está habilitado para estos temporales, porque llevamos dos meses de lluvias. Hay problemas en los edificios más antiguos pero también en algunos restaurados hay goteras. Desgraciadamente hay filtraciones graves. En Santa María Coronada de Medina Sidonia se ha dado hoy [por este viernes] una circunstancia un poco difícil. Son las cosas propias de una diócesis que está funcionando.

D. Ramón Darío Valdivia Giménez Obispo Auxiliar de Sevilla y Administrador apostólico de Cadiz y Ceuta
El obispo auxiliar de Cádiz, este viernes en la Catedral.  REYNA

P: Especialmente compleja parece la situación en templos tan visitados y señeros como la Catedral Vieja de Cádiz
R: Es la situación más compleja. Bueno, Catedral Vieja y la gran iglesia, preciosa, de Santa María Coronada de Medina Sidonia donde estuve el sábado por el día de Nuestra Señora de la Paz, que es la patrona. Probablemente, la Virgen tengamos que desplazarla a otro lugar para poder terminar la novena. La Victoria, también en Medina, ya se está recuperando.

P: Apenas en 15 días llega el inicio de la Cuaresma, un Miércoles de Ceniza que es capital en una zona tan cofrade
R: Está arrancando ya la Cuaresma. Es un proceso normal dentro de la Diócesis. Vemos las aguas calmadas y veo ganas de ir mirando hacia el futuro entre todos. Hay un ambiente muy bonito. Es importante.

P: ¿Cómo le ha recibido el mundo de las cofradías, tan amplio, diverso e intenso en esta parte de España?
R: El sábado pasado tuve una reunión con todos los presidentes de los consejos locales de la Diócesis y fue muy positivo, primero para darme cuenta de la situación con las distintas hermandades. Dentro de lo que cabe, ha sido una prioridad encontrarme con las cofradías. He tenido la oportunidad de conocer las hermandades que están en las distintas parroquias que he visitado. Ahora están en su momento álgido de actividad, tienen que preparar todo para la Semana Santa. Es una oportunidad muy bonita para ir haciendo un camino entre todos y que puedan cumplir los fines para los que están.

P: ¿Ve usted a la juventud implicada en las hermandades o aún están en manos de los más veteranos?
R: Los mayores tienen que ir cediendo paso a los jóvenes y los jóvenes tienen que hacerse responsables. Si los jóvenes no se hacen responsables de las distintas parcelas de cada hermandad, si van delegando, se adquiere el síndrome de Peter Pan, con mayores siempre rejuvenecidos, a cargo de todas las responsabilidades. Tiene que darse un relevo aunque sea con el seguimiento de los más mayores. Como en todo, tenemos que ir aprendiendo poco a poco. Es igual que cuando estamos en casa y nuestros abuelos, nuestros padres, nos enseñan. Tenemos que escuchar y los mayores también deben hacerlo. 

D. Ramón Darío Valdivia Giménez Obispo Auxiliar de Sevilla y Administrador apostólico de Cadiz y Ceuta
Ramón Valdivia durante la entrevista en la sede de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.  REYNA

P: ¿Cómo valora cierto distanciamiento entre algunos miembros de las cofradías y la iglesia? ¿Hay tantas diferencias como parece?
R: Creo que no. En primer lugar, las cofradías son iglesia y punto. Con forma distinta, pues claro. Igual que en una familia hay hijos que son de una manera y de otra pero todos son hijos. Los padres los quieren a todos como son. A las hermandades hay que quererlas como son, ver qué es lo que pueden dar y en qué se les puede apoyar para que crezcan. Si es así, bendito sea Dios. Es importante que sientan el respaldo de la iglesia y comprender que las cofradías no son hijas que buscan un hostal. La iglesia es realmente su casa y todos tenemos que convivir. Algunas veces, unos hijos tienen que renunciar a determinados caprichos. Otras veces, a hijos que han conseguido éxitos de alguna manera se les premia. A otros se les pide que se acerquen en un proceso de conversión. Como en una familia.

P: Hay recientes estudios, opiniones, hasta canciones o películas que hablan de un acercamiento de los jóvenes a la iglesia ¿Empieza a menguar la crisis de vocaciones?
R: Es uno de los grandes problemas que tenemos todos, la entrega vocacional. En el fondo, es una falta de motivación sobre lo que queremos. Vamos echando la pelota hacia delante, hacia delante, hacia delante... Y hay que tomar el pulso a la vida y decir, aquí estoy yo, Señor, para lo que tú quieras. Aquí estoy yo, Señor, para esa vocación que puede ser sacerdotal, religiosa o de vida en matrimonio. Muchas veces se va delegando, dejando y, al final, no nos casamos o no tomamos en serio la propuesta cristiana radical. Hay que tener un punto de valentía para hacerlo. Porque podemos estar en la casa de los padres toda la vida pero eso no ayuda a nadie, ni a los padres ni a los hijos. Lo que no podemos esperar, me parece, es que todos salgamos de casa de nuestros padres para ir a una casa estupenda, de 200 metros cuadrados, con todo preparado para poder casarnos. Mis padres comenzaron a vivir de alquiler, aunque es verdad que los alquileres están disparados y resultan muy complicados. En el fondo se trata de tomar en serio la vida y no dejarnos aplastar por las circunstancias. Me parece que es muy importante. Pero no tenerlo todo preparado. Hoy en día, un sector de la gente joven lo tiene todo en su casa y es importante comenzar de cero, ir poco a poco entusiasmándose, generando lo que mis abuelos, mis padres, la vida en familia.

D. Ramón Darío Valdivia Giménez Obispo Auxiliar de Sevilla y Administrador apostólico de Cadiz y Ceuta
El obispo auxiliar durante un acto religioso celebrado este viernes en la Catedral de Cádiz.  REYNA

P: ¿Qué espera de la Diócesis de Cádiz de sus feligreses y qué puede esperar la Diócesis de usted?
R: Lo primero que hay que esperar de nosotros es que anunciemos el Evangelio. De los feligreses, lo que podemos esperar es que puedan escuchar su corazón para ver cómo resuena la voz del Señor resucitado que dice, como el Papa León, "la paz esté con vosotros". La iglesia de Cádiz quiere ofrecer esta paz.

P: En lo que va de este mes de enero han muerto cuatro personas sin hogar en Cádiz, en las calles o en albergues públicos. Algunos colectivos sociales reclaman a la iglesia que ofrezca más refugio, que abra sus parroquias en días de climatología tan difícil
R: Es una tragedia. Una tragedia, no hay otro calificativo. En San Fernando y en distintos lugares tenemos proyectos de atención particularizada a las personas sin hogar. Ahí tenemos que ayudarnos entre todas las instituciones. Cuando ayer [por el jueves] vi la noticia del último fallecido se me heló el corazón. Estamos intentando poner medios pero no podemos ofrecer lo que no tenemos. Respecto a lo de abrir las parroquias, me gustaría ver qué hacen las personas que critican esto. Estamos disponibles pero no se nos puede acusar de una responsabilidad que es de todos. Todo el mundo debería ir de la mano en estos casos. La sociedad civil va a encontrar en la iglesia de Cádiz toda la colaboración y la preocupación del mundo. Especialmente con los más pobres, con los más necesitados, como son las personas sin hogar y los migrantes. Pero el trabajo tiene que ser de todos, sumar políticos, pueblo, iglesia. Todos podemos ser más responsables. No pueden hacernos una acusación que me parece injusta.

Sobre el autor

Afot

José Landi

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