Los vecinos de La Punta de San Felipe de Cádiz se quejan de Momart y Calachica por ruido, suciedad y botellones: "Es insoportable"
El local de moda en La Punta, Calachica, asegura a lavozdelsur.es que dispone de licencia de auditorio para ofrecer música en el exterior, defiende que ha adoptado medidas para reducir el impacto acústico y reclama al Ayuntamiento y a la Autoridad Portuaria más limpieza, seguridad y vigilancia
Los residentes de los barrios de San Carlos, la plaza de España, la plaza de Filipinas y las Tres Carabelas han unido sus quejas para denunciar las molestias que, según sostienen, genera desde hace años la actividad de ocio en la Punta de San Felipe de Cádiz.
El ruido durante la noche, los botellones, la suciedad y determinados comportamientos incívicos forman parte, a su juicio, de una situación que no ha quedado resuelta pese a la remodelación de este espacio y a la implantación de nuevos negocios como el popular Calachica, regentado por el conocido empresario Omar Osuna. Los vecinos aseguran que los problemas vienen de la antigua Punta de San Felipe y que se han mantenido, con distintos niveles de intensidad, hasta la actualidad.
Punta de San Felipe y la basura tras los botellones.
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JUAN CARLOS TORO
"Es insoportable el tema de los ruidos y tránsito de personas bajo los efectos de alcohol", relata uno de los vecinos. En su denuncia incluye también los botellones, así como los vehículos que permanecen en la zona con la música puesta. A ello añade comportamientos incívicos en la vía pública. "Se ponen a mear en la callecita, en el callejón que está después del Sepe, de la Plaza de las Tres Carabelas a la avenida El Puerto", señala. El residente asegura que en ese entorno también se ha acumulado cada vez más basura.
Las quejas se han trasladado, según los vecinos, al Ayuntamiento de Cádiz a través de Línea Verde, una canal de comunicación ciudadana para reportar incidencias urbanas, medioambientales y consultar dudas de gestión municipal.
Urinarios en La Punta, este viernes.
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JUAN CARLOS TORO
"A las 5 de la mañana hoy me han despertado y yo me tengo que levantar a las 6"
El ruido es, en cualquier caso, uno de los principales motivos de preocupación para los residentes. Según explican, las molestias son especialmente intensas durante el verano y también se producen de forma habitual entre los jueves y los sábados en invierno.
Uno de los vecinos asegura que la música procedente de los establecimientos llega hasta puntos alejados de La Punta. "A las 5 de la mañana hoy me han despertado y yo me tengo que levantar a las 6", afirma. El residente relaciona la falta de descanso con las condiciones de su trabajo y advierte también de las consecuencias que puede tener para personas mayores o que se encuentran recuperándose de alguna dolencia.
La situación, según los residentes, se suma a las molestias provocadas por la llegada y salida de personas de los establecimientos. "La música hasta la iglesia del Carmen", afirma otro de los afectados.
Trabajadoras limpian cubos de basura.
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JUAN CARLOS TORO
La preocupación vecinal se extiende también a la limpieza. Uno de los residentes asegura que ha recorrido recientemente la zona y se ha encontrado numerosos residuos después de los episodios de botellón. "Todo lo que es el paseo marítimo de La Punta está lleno de botellas por la mañana. Es que no hay en la Punta San Felipe ni papeleras y eso no puede ser", sostiene. Los vecinos consideran que esta situación contribuye a la degradación de un espacio que, a su juicio, podría acoger una zona de ocio integrada con la ciudad si existiera un mayor control.
Las críticas vecinales se dirigen igualmente hacia la respuesta de las administraciones. Uno de los residentes considera que existe "inactividad y desidia por parte de quien tiene que llevar a cabo el cumplimiento de las normativas". Los vecinos aseguran que han reclamado actuaciones y que el Ayuntamiento conoce los problemas que denuncian. También piden mayor presencia policial y vigilancia para evitar situaciones como los botellones, las peleas y otros comportamientos incívicos. Aseguran que no cuestionan la existencia de una zona de ocio, sino la ausencia de medidas suficientes para compatibilizarla con el descanso de los residentes.
Fachada de Calachica.
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JUAN CARLOS TORO
Calachica se considera "cabeza de turco"
Calachica rechaza, por su parte, que su establecimiento sea el responsable de los problemas de limpieza y seguridad denunciados por los vecinos. “Nosotros estamos limpiando con nuestros recursos", explica un representante de la empresa. Según su versión, han reclamado tanto a la Autoridad Portuaria como al Ayuntamiento medidas relacionadas con el botellón, la seguridad y la limpieza. "Si los vecinos reclaman limpieza yo también y si ellos reclaman más seguridad yo también", sostiene. La empresa considera que todavía existe falta de claridad sobre qué administración debe asumir cada una de estas funciones en la zona.
En cuanto al ruido, Calachica defiende que cuenta con una licencia de auditorio que permite la celebración de actuaciones musicales en el exterior, siempre dentro de los límites acústicos establecidos. Su representante explica que una medición policial detectó un exceso de entre cinco y siete decibelios y que, tras recibir el requerimiento municipal, se adoptaron medidas correctoras como la retirada y reorganización de altavoces y la reducción del volumen. Este medio ha intentado contar con la versión del Ayuntamiento de Cádiz, pero por el momento no lo ha logrado.
Otra vista de La Punta.
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JUAN CARLOS TORO
Posteriormente, según su relato, Urbanismo, la Policía y una empresa especializada realizaron nuevas mediciones durante la tarde y la noche, que la empresa asegura haber superado dentro de los límites permitidos. "Nosotros cumplimos y no queremos ser cabeza de turco", afirma. Calachica sostiene además que seguirá adoptando medidas para minimizar el impacto acústico y que ha intentado colaborar con los vecinos para realizar mediciones en sus viviendas. "Nosotros estamos poniendo todos los medios y estamos en total colaboración tanto con Ayuntamiento, con la policía, incluso con los vecinos”, concluye su representante.
Los residentes de los barrios de San Carlos, la plaza de España, la plaza de Filipinas y las Tres Carabelas han unido sus quejas para denunciar las molestias que, según sostienen, genera desde hace años la actividad de ocio en la Punta de San Felipe de Cádiz.
El ruido durante la noche, los botellones, la suciedad y determinados comportamientos incívicos forman parte, a su juicio, de una situación que no ha quedado resuelta pese a la remodelación de este espacio y a la implantación de nuevos negocios como el popular Calachica, regentado por el conocido empresario Omar Osuna. Los vecinos aseguran que los problemas vienen de la antigua Punta de San Felipe y que se han mantenido, con distintos niveles de intensidad, hasta la actualidad.
Punta de San Felipe y la basura tras los botellones.
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JUAN CARLOS TORO
"Es insoportable el tema de los ruidos y tránsito de personas bajo los efectos de alcohol", relata uno de los vecinos. En su denuncia incluye también los botellones, así como los vehículos que permanecen en la zona con la música puesta. A ello añade comportamientos incívicos en la vía pública. "Se ponen a mear en la callecita, en el callejón que está después del Sepe, de la Plaza de las Tres Carabelas a la avenida El Puerto", señala. El residente asegura que en ese entorno también se ha acumulado cada vez más basura.
Las quejas se han trasladado, según los vecinos, al Ayuntamiento de Cádiz a través de Línea Verde, una canal de comunicación ciudadana para reportar incidencias urbanas, medioambientales y consultar dudas de gestión municipal.
Urinarios en La Punta, este viernes.
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JUAN CARLOS TORO
"A las 5 de la mañana hoy me han despertado y yo me tengo que levantar a las 6"
El ruido es, en cualquier caso, uno de los principales motivos de preocupación para los residentes. Según explican, las molestias son especialmente intensas durante el verano y también se producen de forma habitual entre los jueves y los sábados en invierno.
Uno de los vecinos asegura que la música procedente de los establecimientos llega hasta puntos alejados de La Punta. "A las 5 de la mañana hoy me han despertado y yo me tengo que levantar a las 6", afirma. El residente relaciona la falta de descanso con las condiciones de su trabajo y advierte también de las consecuencias que puede tener para personas mayores o que se encuentran recuperándose de alguna dolencia.
La situación, según los residentes, se suma a las molestias provocadas por la llegada y salida de personas de los establecimientos. "La música hasta la iglesia del Carmen", afirma otro de los afectados.
Trabajadoras limpian cubos de basura.
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JUAN CARLOS TORO
La preocupación vecinal se extiende también a la limpieza. Uno de los residentes asegura que ha recorrido recientemente la zona y se ha encontrado numerosos residuos después de los episodios de botellón. "Todo lo que es el paseo marítimo de La Punta está lleno de botellas por la mañana. Es que no hay en la Punta San Felipe ni papeleras y eso no puede ser", sostiene. Los vecinos consideran que esta situación contribuye a la degradación de un espacio que, a su juicio, podría acoger una zona de ocio integrada con la ciudad si existiera un mayor control.
Las críticas vecinales se dirigen igualmente hacia la respuesta de las administraciones. Uno de los residentes considera que existe "inactividad y desidia por parte de quien tiene que llevar a cabo el cumplimiento de las normativas". Los vecinos aseguran que han reclamado actuaciones y que el Ayuntamiento conoce los problemas que denuncian. También piden mayor presencia policial y vigilancia para evitar situaciones como los botellones, las peleas y otros comportamientos incívicos. Aseguran que no cuestionan la existencia de una zona de ocio, sino la ausencia de medidas suficientes para compatibilizarla con el descanso de los residentes.
Fachada de Calachica.
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JUAN CARLOS TORO
Calachica se considera "cabeza de turco"
Calachica rechaza, por su parte, que su establecimiento sea el responsable de los problemas de limpieza y seguridad denunciados por los vecinos. “Nosotros estamos limpiando con nuestros recursos", explica un representante de la empresa. Según su versión, han reclamado tanto a la Autoridad Portuaria como al Ayuntamiento medidas relacionadas con el botellón, la seguridad y la limpieza. "Si los vecinos reclaman limpieza yo también y si ellos reclaman más seguridad yo también", sostiene. La empresa considera que todavía existe falta de claridad sobre qué administración debe asumir cada una de estas funciones en la zona.
En cuanto al ruido, Calachica defiende que cuenta con una licencia de auditorio que permite la celebración de actuaciones musicales en el exterior, siempre dentro de los límites acústicos establecidos. Su representante explica que una medición policial detectó un exceso de entre cinco y siete decibelios y que, tras recibir el requerimiento municipal, se adoptaron medidas correctoras como la retirada y reorganización de altavoces y la reducción del volumen. Este medio ha intentado contar con la versión del Ayuntamiento de Cádiz, pero por el momento no lo ha logrado.
Otra vista de La Punta.
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JUAN CARLOS TORO
Posteriormente, según su relato, Urbanismo, la Policía y una empresa especializada realizaron nuevas mediciones durante la tarde y la noche, que la empresa asegura haber superado dentro de los límites permitidos. "Nosotros cumplimos y no queremos ser cabeza de turco", afirma. Calachica sostiene además que seguirá adoptando medidas para minimizar el impacto acústico y que ha intentado colaborar con los vecinos para realizar mediciones en sus viviendas. "Nosotros estamos poniendo todos los medios y estamos en total colaboración tanto con Ayuntamiento, con la policía, incluso con los vecinos”, concluye su representante.
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