El gremio del taxi forma uno de los sectores cuya imagen ante los ciudadanos ha cambiado más en las últimas décadas. De la sensación de cercanía y solidaridad que transmitían los taxistas hasta los primeros años del siglo se ha pasado a unas críticas o reproches cruzados entre usuarios y profesionales.
La transformación de los hábitos de consumo del servicio, la irrupción de ofertas digitales paralelas y la reducción de vehículos o conductores ha distanciado esa relación comercial cotidiana.
Movilizaciones, protestas y presuntos casos de corrupción como los vividos en el Aeropuerto de Sevilla han modificado la percepción que la clientela tiene de estos profesionales y viceversa.
"Tenemos que hablar"
El inicio del año ha replicado en Cádiz un desencuentro, también con dos direcciones, entre el colectivo que más taxistas agrupa en Cádiz, Radio Taxi, y el Ayuntamiento de la ciudad, presidido por Bruno García de León.
El descontento parece instalarse tanto en los conductores profesionales como en los pasajeros, representados por la administración municipal. Ni una ni otra parte parecen satisfechos con la situación actual del sector.
El regidor de Cádiz, Bruno García, anunciaba este pasado lunes una "reunión con representantes del sector" para tratar algunas quejas crecientes en los últimos meses "como las esperas" de los clientes en las paradas, a las que no añadió adjetivo alguno.
No entró a calificarlas como excesivas o eternas, como pueden considerar muchos vecinos de Cádiz, especialmente en campañas comerciales o festivas, en vísperas o fines de semana.
Pocas horas antes de las palabras del alcalde, el presidente de Radio Taxi, Rafael Reyes, lamentaba el retraso en muchos trámites administrativos que ocasionan dañinos parones en la actividad a muchos de sus compañeros.
Entre ellos resalta las dificultades para obtener "la licencia de nuevo material", que significa el permiso que un taxista obtiene para poder usar un nuevo coche, un proceso que es mucho más frecuente en los últimos años por el paso de coches de combustión a híbridos o eléctricos.
Para Reyes, el retraso en la sustitución de funcionarios responsables de esas tareas en el Ayuntamiento de Cádiz supone que se retrasen unos procesos de documentación y tramitación "imprescindibles para desarrollar el trabajo".
Reyes detalla que algunas licencias o permisos llegan a sumar hasta cinco meses de retrasos en los que el conductor debe permanecer inactivo y sin ingresos: "Cualquier actuación con el Ayuntamiento se hace interminable", resume.
Estas incidencias burocráticas, siempre según los taxistas, provocan el retraso de la reclamada subida de tarifas.
La última, en la ciudad de Cádiz, se remonta al año 2023 y el sector considera necesaria una nueva subida para compensar el fuerte incremento de precios, como el del combustible o los seguros obligatorios, en los últimos tres años.
Cádiz, con el taxi más barato de España
Reyes recuerda que el servicio de taxi en la ciudad de Cádiz es el más barato de toda España según la comparativa que realiza la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) por lo que resulta urgente un incremento de las tarifas esenciales: carrera mínima, inicio de trayecto, precio por minuto de recorrido y por transportes fijos.
Radio Taxi asegura que los conductores gaditanos han vivido largos periodos, incluso superiores a una década, con las tarifas congeladas, lo que supone "un grave perjuicio para los profesionales".
Rafael Reyes recuerda que la subida necesaria en las tarifas es del 5%, con lo que las tarifas mínimas superarían los 4 y los 5 euros, respectivamente, en horarios diurno y nocturno. Con esa subida, recuerda, aún estaría muy por debajo del precio medio nacional del taxi.


