Lavíctima del tiroteo ocurrido esta madrugada en el Sector 20 de Almería, junto al Punto Limpio, es Antonio Santiago Santiago, trabajador de Urbaser, la empresa concesionaria del servicio de recogida de residuos. El fallecido era hermano de Juana Santiago, condenada por el asesinato de la niña Montserrat Fajardo, de siete años, cometido en 2002. La mujer salió de prisión hace apenas dos meses, tras cumplir una pena de 23 años.
Antonio Santiago era el único familiar de Juana Santiago que todavía residía en la capital almeriense y habría recibido amenazas durante las últimas semanas para que revelara dónde se encontraba su hermana, que abandonó la cárcel recientemente. Sin embargo, los investigadores no han confirmado que esas intimidaciones guarden relación con el tiroteo ni que exista una conexión directa entre ambos hechos.
La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias del crimen, localizar al autor de los disparos y determinar qué pudo motivar el ataque. Por el momento, no existe confirmación oficial de que se trate de un ajuste de cuentas ni de que el asesinato esté relacionado con el pasado judicial de su hermana.
La pequeña fue encontrada en una caja de cartón
El caso de la pequeña Montserrat Fajardo conmocionó al vecindario almeriense de Piedras Redondas y a toda Andalucía. La niña, de siete años, desapareció después de acudir al cumpleaños de uno de sus primos y su cuerpo fue encontrado horas más tarde. Tres personas, entre ellas Juana Santiago, fueron condenadas en 2005 a 23 años de prisión por su implicación en el crimen.
El cadáver de la menor fue localizado envuelto en una sábana y dentro de una caja de cartón. La niña presentaba 36 puñaladas y quemaduras provocadas por un líquido corrosivo. La brutalidad de los hechos convirtió el asesinato en uno de los episodios criminales más graves de la crónica almeriense.
Casi un cuarto de siglo después de aquel crimen, la muerte a tiros de Antonio Santiago vuelve a vincular el apellido de su familia con una investigación policial, aunque todavía no se ha establecido ninguna relación entre ambos sucesos. La Policía Nacional trabaja para identificar al responsable del homicidio y comprobar si las amenazas que habría recibido la víctima pueden aportar alguna pista sobre lo ocurrido.
Lavíctima del tiroteo ocurrido esta madrugada en el Sector 20 de Almería, junto al Punto Limpio, es Antonio Santiago Santiago, trabajador de Urbaser, la empresa concesionaria del servicio de recogida de residuos. El fallecido era hermano de Juana Santiago, condenada por el asesinato de la niña Montserrat Fajardo, de siete años, cometido en 2002. La mujer salió de prisión hace apenas dos meses, tras cumplir una pena de 23 años.
Antonio Santiago era el único familiar de Juana Santiago que todavía residía en la capital almeriense y habría recibido amenazas durante las últimas semanas para que revelara dónde se encontraba su hermana, que abandonó la cárcel recientemente. Sin embargo, los investigadores no han confirmado que esas intimidaciones guarden relación con el tiroteo ni que exista una conexión directa entre ambos hechos.
La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias del crimen, localizar al autor de los disparos y determinar qué pudo motivar el ataque. Por el momento, no existe confirmación oficial de que se trate de un ajuste de cuentas ni de que el asesinato esté relacionado con el pasado judicial de su hermana.
La pequeña fue encontrada en una caja de cartón
El caso de la pequeña Montserrat Fajardo conmocionó al vecindario almeriense de Piedras Redondas y a toda Andalucía. La niña, de siete años, desapareció después de acudir al cumpleaños de uno de sus primos y su cuerpo fue encontrado horas más tarde. Tres personas, entre ellas Juana Santiago, fueron condenadas en 2005 a 23 años de prisión por su implicación en el crimen.
El cadáver de la menor fue localizado envuelto en una sábana y dentro de una caja de cartón. La niña presentaba 36 puñaladas y quemaduras provocadas por un líquido corrosivo. La brutalidad de los hechos convirtió el asesinato en uno de los episodios criminales más graves de la crónica almeriense.
Casi un cuarto de siglo después de aquel crimen, la muerte a tiros de Antonio Santiago vuelve a vincular el apellido de su familia con una investigación policial, aunque todavía no se ha establecido ninguna relación entre ambos sucesos. La Policía Nacional trabaja para identificar al responsable del homicidio y comprobar si las amenazas que habría recibido la víctima pueden aportar alguna pista sobre lo ocurrido.
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