Manifestación en Córdoba en 1919.
Manifestación en Córdoba en 1919.

El andalucismo siempre ha sido tachado de esnobista, de imitar y buscar el mimetizarse con otros movimientos autonomistas, regionalistas o nacionalistas —siempre del norte, nunca a nadie se le ocurre comparar políticamente nada andaluz con nada más allá de Estrecho—. No sólo ahora, ya fue acusado de ello en lo que algunos han denominado como la segunda edad dorada del andalucismo en las décadas de los años 70 y 80; y así ha sido desde sus inicios en los albores del siglo pasado, como queriéndolo descalificar colgándole la etiqueta de novelero, de fantasioso, y de no tener historia propia.

Así como la obra Ideal andaluz de Blas Infante y los Centros Andaluces (la primera organización calificable de “andalucista” de la historia, fundada por éste) han cumplido el año pasado su primer centenario, el lema —grito las más de las veces— de “¡Viva Andalucía Libre!” está a punto de cumplir también sus cien primeros años de vida.

Su datación fue descubierta por primera vez para la historiografía en la obra de Juan Díaz del Moral, Historia de las agitaciones campesinas andaluzas. Antecedentes para una reforma agraria (1929), aunque posteriormente se ha podido documentar en uno de los órganos de expresión con los que contaron los andalucistas coetáneos, como fue el periódico Andalucía. Revista semanal independiente, editado durante una primera etapa en Sevilla, y otra segunda en Córdoba, por el Centro Andaluz respectivo de cada una de esas ciudades.

Díaz del Moral, encuadrado en lo que algunos autores como Eduardo Sevilla Guzmán, Manuel González de Molina o Isidoro Moreno califican de “socialismo indígena andaluz”, nos habla en su obra citada de una manifestación celebrada en Córdoba el 17 de febrero de 1919 —recordemos, en pleno trienio bolchevique andaluz—, que contó según las crónicas con la asistencia de más de 12.000 jornaleros y obreros de toda la provincia y alguna que otra comarca colindante, que estuvo protagonizada por una pancarta de tela blanca en la que se leía por primera vez en público la expresión: “¡Viva Andalucía Libre!”.

La revista Andalucía también publica algunos artículos en los que se recoge dicho suceso en su número del día 22. Destaca el firmado por Eugenio García Nielfa, periodista cordobés destacado por su actividad andalucista durante la dictadura de Primo de Rivera y la II república, titulado El caciquismo y la prensa, en el que nos dice: “La cívica lucha, representada por el grito generoso de ¡viva Andalucía libre! y ¡mueran los caciques!, ha tenido muy varios aspectos y consecuencias”.

Y un editorial de la propia revista, titulado Movimiento Obrero. En alza las subsistencias y en baja los caciques, en el que se nos cuentan los hechos más detalladamente: “De banderas, carteles, etc., lo que más ha llamado la atención ha sido el lienzo llevado por un grupo de jóvenes, con la inscripción siguiente: ¡Viva Andalucía libre! (...) La manifestación anticaciquista, fue un éxito formidable. Aunque, como atrás decimos, la iniciaran y organizaran las Sociedades Obreras, éstas habían invitado atentamente al acto a las fuerzas izquierdistas, por lo que al comicio aportaron su concurso y entusiasmos, el Centro Andaluz, el Centro Obrero Republicano, la Agrupación Socialista, el Centro Republicano del distrito 7º, la Juventud Republicana Socialista Federal. Asistieron asimismo los representantes en la Diputación y el Ayuntamiento de la coalición regionalista republicana”.

Esta máxima del “viva Andalucía Libre” no dejó de colear durante toda la existencia del andalucismo histórico, pues también durante la época democrática de la II República hubo a quien no le gustaba aquello de relacionar la palabra “Andalucía” con la palabra “libertad”. De hecho, es famosa entre los historiadores dedicados a rescatar la Memoria Histórica del Andalucismo, la discusión mantenida entre Blas Infante y el diputado socialista Joaquín García Hidalgo, recogida en ABC el 1 de febrero de 1933 en el artículo Un vivo incidente entre el diputado señor García-Hidalgo y don Blas Infante:

“El Sr. García-Hidalgo, dirigiéndose al señor Infante: Protesto por ese viva Andalucía libre.

El Sr. Infante: ¿Qué quiere usted que dijera, viva Andalucía esclavizada?

El Sr. García-Hidalgo: Bastaba con haber dicho viva Andalucía, o viva Andalucía española; porque con este viva a Andalucía libre, no veo posibilidad de Estatuto andaluz”.

Expresión de nacimiento profundamente popular como hemos comprobado, el “¡viva Andalucía Libre!” fue una fórmula utilizada profusamente por el andalucismo histórico durante toda su existencia. Fue utilizada como título para el órgano de expresión de la Juntas Liberalistas de Andalucía (herederas de los Centros Andaluces), el semanario Andalucía Libre (1932); fue incluida en una estrofa del himno de Andalucía, oficializado en 1936 tal y como hoy lo conocemos; e incluso en 1937 fue empleada para titular e ilustrar un cartel de propaganda republicana durante la Guerra Civil, junto a alusiones a García Lorca, Mariana Pineda y a la lucha campesina por la tierra.

Desde la década de los años 60 comenzó a volver a circular por algunos ambientes de oposición a la dictadura franquista, hasta que por fin se hizo pueblo en las movilizaciones autonomistas del 4 de diciembre de 1977, enredándose con la bandera verde y blanca para convertirse ambos símbolos en ineludible sinónimo de justicia social; de “pan, trabajo y libertad”, como se gritaba en las manifestaciones de aquellos días. El grito y la bandera de los pobres, como cantaba Carlos Cano.

Hoy, casi cien años después de su nacimiento, el “¡viva Andalucía Libre!” necesita que el pueblo andaluz lo retome, lo vuelva a hacer suyo, y lo vuelva a llenar de contenido y de reivindicación social, para que dentro de otros cien años no tengamos que volvernos a lamentar de todo el tiempo perdido.

Bibliografía recomendada:

-DÍAZ DEL MORAL, Juan. Historia de las agitaciones campesinas andaluzas, Alianza Editorial, 1969

-INIESTA COULLAUT-VALERA, Enrique. Blas Infante. Toda su verdad. Vol. II (1919-1933), Granada, Atrio y Consejería de Relaciones Institucionales de la Junta de Andalucía, 2003

-VERGARA VARELA, Jesús P. “Los Centros Andaluces. Nuevas aportaciones a los inicios del autonomismo”, Andalucía en la Historia, Año XIV, nº 54, Octubre-Diciembre 2016, pág. 76-80

 

Artículo de Jesús P. Vergara Varela, licenciado en Historia y miembro del Centro de Estudios Históricos de Andalucía.

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