Margarita Lozano, en busca del 'James Bond jerezano': "No entiendo el orgullo de negar el origen islámico de Jerez"

Su primera novela relata la historia de Diego Fernández Herrera, un agente doble en la frontera militar de la ciudad, que servía de candado a Castilla

Margarita Lozano, recientemente, en los Claustros de Santo Domingo, con su libro.
Margarita Lozano, recientemente, en los Claustros de Santo Domingo, con su libro. MANU GARCÍA

Margarita Lozano (Jerez, 1981) conoció la historia de Diego Fernández Herrera a través de una ruta por el casco histórico, fruto de su profesión. Se dedicaba a las visitas guiadas y a la gestión cultural, exposiciones y demás. Muy relacionada con la cultura jerezana, San Mateo fue el escenario en el que conoció a este James Bond del Jerez medieval. Pero había más por descubrir, y así nació El Caballero de la Frontera (Kaizen Editores, 2020). Viajes a Marruecos incluidos, su primera novela recrea aquel mundo de fronteras entre musulmanes y cristianos, cimientos de la actual historia de España.

¿Quién es el protagonista de su novela?

El personaje es un jerezano del siglo XIV, Diego Fernández Herrera. Hablaba árabe y castellano, de pequeño había estado secuestrado en Marruecos. Era muy típico entonces. En 1339 había una especie de asedio, escaramuzas continuadas de los musulmanes en Jerez, pues talaban árboles, quemaban campos, robaban el ganado. Se le ocurrió ya en Jerez hacerse pasar por el príncipe de los benimerines, hijo del sultán, ese es un hecho histórico. Eso es lo que se conoce en Jerez de él. Aparece en el Libro del Alcázar, un manuscrito de batallas de la Edad Media. Hice una investigación en Marruecos y España para ver qué pasó de verdad. El libro cuenta las tres fases de un niño secuestrado a participar en la Batalla de La Aina. En conmemoración a aquello, se levantó la ermita de La Ina, el templo más antiguo de Cádiz. Que tengamos un agente doble en Jerez me pareció sorprendente, un James Bond que se hace pasar por otra religión y otra  nacionalidad. El archivo municipal y el Obispado guardan esos documentos, pude conocer a personas para llegar a ese Jerez diferente. Era la primera línea de la frontera, se sufría mucho. El comparar fuentes escritas árabes y cristianas me ha permitido ver cómo tienden a exagerar el uno y el otro. Siempre dicen que éramos uno contra mil. De la misma batalla cuentan la misma historia, pero siempre restan su parte combatientes a su parte. Es llamativo.

"La Medina de Tánger me resulta un viaje en el tiempo a aquel Jerez medieval"

¿Cómo era aquel Jerez?

La sociedad de frontera era militar. Se servía del comercio y era una frontera permeable. Había comerciantes de muchos tipos. Se protegían entre ellos. En la zona de Cortes de la Frontera, que era musulmana, se protegía a los pastores cristianos. Era un hermanamiento, incluso cuando se ganó Jerez para Castilla. Las alquerías les dejan que pase el ganado. El río Guadalete tenía un comercio vivo, es alucinante. Y el tema de cómo el Concejo de Jerez salía a batallar motu proprio,  para defender Jerez y otras plazas. Era una base de operaciones.

¿Cómo ha funcionado el libro?

Salió a la venta en diciembre y no se pudo presentar. Cinco meses después lo he hecho en la Feria del Libro de Jerez.  Da vértigo. La gente se lo ha leído y es diferente a otras presentaciones. Pero estaba respaldada por Wayne Jamison, un escritor al que admiro muchísimo.

Su preparación, dice, incluye viajes a Marruecos.

El libro he tardado siete años en sacarlo. Once veces he ido. El libro, la primera parte, es un viaje de Tánger a Fez, la capital entonces. He hecho el viaje de Diego. Además, el Instituto Cervantes de Tánger me ayudó mucho para la bibliografía en francés sobre este tema que me interesaba.

MARGARITA LOZANO 2
Lozano posa con 'El caballero de la frontera'. MANU GARCÍA

Aquella frontera permeable es diferente en la actualidad, pero sigue siendo fruto de intercambio.

Me cuesta mucho entender cómo muchos ven tan diferentes a unos y a otros y está orgullosa de que seamos romanos, u otra cosa. La musulmana fue una invasión, como lo había sido la romana. Hay mucho en común con Marruecos. He ido once veces, he ido sola incluso. Para mí es como volver viajar en el tiempo, como al entrar en la Medina de Tánger. Ese Jerez medieval está ahí. Me siento muy bien. Me han tratado muy bien. Veo mucha conexión cultural. No me veo igual a un francés y sí me acerco a un marroquí.

"Esta historia no es la de Jerez, sino la de Castilla"

¿Son conscientes Jerez y el jerezano de ese pasado musulmán?

La Fundación Legado Andalusí lo incluye en la ruta de Almorávides-almohades, y hay muchos arqueólogos que han estudiado los restos califales en el Alcázar. La primera fuente escrita que habla de Jerez es la ciudad musulmana que se defiende de un ataque normando. Los historiadores hablan de sabios, médicos, escritores...Por lo que se sabe, el núcleo urbano del Jerez actual, independientemente del Jerez rural, es de un origen islámico. Otra cosa no ha aparecido. Jerez, por lo que se ve, es de origen islámico, Sharish Shiduna. 

¿Cómo es ser escritora en estos tiempos difíciles?

He dado con un personaje muy atractivo. Mi editorial me salió por Instagram. Se leyeron el libro y en dos semanas, tenía un contrato por delante. Para mí fue bastante fácil.

¿Se puede catalogar como novela local?

No. Piensa que Jerez era frontera de Castilla. Éramos frontera. No es algo local, afectaba a toda Castilla. Si Jerez no defendía esa frontera, volvía el reino a otras manos. El rey Alfonso XI estuvo varias veces aquí. Hablamos de todo un reino. Es una novela histórica, muy bien documentada, y a la venta en 205 librerías de toda España, en todas las de Jerez.

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