Elena Gómez y Orlando Lucena: tándem para gobernar la Delegación Diocesana de Hermandades en Jerez

Evangelizar antes que fiscalizar, es la clave de la ‘nueva’ delegación y de la delegada: “El obispo quería una madre de familia al frente”

Elena Gómez, la delegada, junto a su marido y subdelegado, Orlando Lucena, en Bertemati.
Elena Gómez, la delegada, junto a su marido y subdelegado, Orlando Lucena, en Bertemati. CANDELA NÚÑEZ
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Cofrade, rociera y mujer de Iglesia

Elena Gómez es el nombre propio que más resuena en el mundo cofrade en estos días porque desde el pasado día 24 es ya oficialmente la nueva delegada de Hermandades de la Diócesis de Jerez. Su elección, dada a conocer a primeros de septiembre, rompe por completo los esquemas y perfiles de los que la han antecedido en el cargo: mujer, joven -tiene 46 años-, madre de familia con dos hijos. Sus primeros compromisos con la Iglesia no vienen del mundo cofrade, que empezó a vivirlo y sentirlo a través de su marido, Orlando Lucena, que es su subdelegado. Fue toda una sorpresa en el ámbito de las hermandades, una elección que da claras pistas sobre el espíritu con el que quiere trabajar monseñor Rico Pavés. Elena era consejera de la Unión de Hermandades, cargo que ha tenido que dejar al aceptar la propuesta del prelado.

Es consciente de todo el trabajo que acarrea esta delegación, que es de toda la diócesis, es decir, de todas las hermandades de Asidonia-Jerez, más de 170. Es trabajadora social aunque ahora no ejerce su profesión, tiene claro que su misión en este cargo es la de evangelizar más que fiscalizar; comunicar y conciliar van por delante. Con estos principios afronta este reto y lo hace como en un tándem junto a su marido. Confiesa que, inevitablemente, el trabajo llegará hasta su casa. Su personalidad afable pero inteligente; conciliadora y comunicadora pero determinante, ella entra en escena con unas nuevas formas y estructuras de trabajo en esta delegación que no ha contado nunca en su historia con el ‘cariño’ de las hermandades; lo contrario, las más de las veces. Elena Gómez tiene ahora un año por delante ad experimentum.

¿Cuál es su historia cofrade hasta llegar aquí?

No soy de cuna cofrade. Llego a este mundo de la mano de mi marido Orlando. Yo era una persona de parroquia, en la comunidad de San Benito. Siendo novios, con 18 años, empecé a compartir su pasión por lo cofrade precisamente cuando entró en la junta de la Hermandad de la Coronación, de la que soy hermana. También soy rociera que sí me viene de familia.

La delegada en su despacho durante la entrevista.    CANDELA NÚÑEZ
La delegada en su despacho durante la entrevista.    CANDELA NÚÑEZ

¿Qué es para usted ser cofrade?

Es un cristiano comprometido con una idiosincrasia especial que en las hermandades es muy peculiar, con sus propias singularidades y su manera de vivir y expresar la fe.

Entonces, ¿esas singularidades restan en el ser cristiano del cofrade?

Al contrario, la enriquece con otra serie de cosas externas que alimentan también la espiritualidad del cristiano.

¿Cómo le llega la propuesta de ser delegada?¿Cómo la recibe?

Me llega la propuesta de don José. Conozco la delegación porque anteriormente fui vocal en ella con Joaquín Perea en 2004. Nunca creí que el obispo fuera a pensar en mí para estar al frente. Me quedé muy sorprendida cuando me lo propuso. Te confieso que lo que me resonaba en la cabeza era decir no. Lo que pasa es que después de hablar con el obispo, de exponerme su idea de nueva estructura, de acentuar la evangelización en este trabajo, de entrar la delegación en una vicaría que va enfocada por el tema de la familia, motivo por el que mi marido viene conmigo, llegamos a la aceptación. Don José nos contagió de esa ilusión y de la misión. Además, si una se siente Iglesia ¿cómo voy a rechazar el reto que nos lanza el obispo?.

"El talante será el de escuchar, acercarnos y mediar para no llegar a situaciones extremas"

La delegación, por los asuntos que llegan a este despacho que son mayormente conflictivos, ¿es más un ente fiscalizador que evangelizador?

No es la idea que tiene el obispo. Es donde quiere poner el acento. Creo que nunca se debe perder el aspecto evangelizador del trabajo en la Iglesia. Es verdad que la realidad tiene su parte administrativa, burocrática, pero tenemos que separar lo que es la misión de lo otro. Hay que tener en cuenta que tenemos un alivio ya que los asuntos que entren en lo jurídico los atenderá la Vicaría de Asuntos Jurídicos que será nuestro apoyo en los casos que se precise determinar legalidades o lo contrario.

Un ejemplo muy a la mano en el día a día de esta delegación. Unas elecciones, dos candidaturas que chocan y elevan cuitas al obispado; se ha perdido la armonía y la hermandad. Hay división y malas formas. ¿Cómo actuaría?

Siempre que sea posible, el talante será el de escuchar, acercamiento, mediar por evitar que se llegue a una situación extrema. Si estos principios no funcionan tenemos el respaldo de la normativa y el respaldo de la Vicaría Judicial.

Elena Gómez frente a su marido y subdelegado.     CANDELA NÚÑEZ
Elena Gómez frente a su marido y subdelegado.   CANDELA NÚÑEZ

Orlando Lucena, subdelegado, ¿es como jugar a poli bueno, la delegación, y poli malo los juristas?

Cuando se llegue a un punto de no avenencia, dos y dos son cuatro, en lo jurídico. Pero como ha dicho Elena, tenemos que ir a ese espíritu de cercanía, de oír… No quedarse con la figura del delegado que sentencia y dicta; para eso hay en esta casa expertos en derecho canónico y derecho civil. El espíritu del obispo es ser cercano, estar con las hermandades y cerca de ellas, usando su talante como principio básico del trabajo aquí.

Delegada, en pocas palabras, cambiar el ‘cartel’ de esta delegación para que deje de ser la de conflictos cofrades.

No es nuestra pretensión que sea ese el cartel. Los grupos humanos no están exentos de conflictos. Iremos viendo lo que vaya surgiendo en el día a día. Te confieso que somos inexpertos en esto y no sabría decir cómo será ese día a día.

¿Teme esa inexperiencia?

Yo sí. Este cargo me supone una gran responsabilidad; tengo un amigo que me dijo un día: “No te preocupes, Dios no nos quiere capaces; Él nos capacita”. En esa confianza tiramos para delante.

"No queremos que nos inviten a funciones principales, no pintamos nada en ellas; lo mejor es aprovechar ese tiempo para estar con las hermandades" 

Orlando, aunque su esposa no tiene empleo actualmente, es madre de dos hijos y ama de casa. ¿Cómo os planteáis compatibilizar esta misión con vuestra vida?

Esa es la clave del planteamiento que nos hace don José, que fuéramos el matrimonio el que asumiéramos la delegación. Esto supone que ella no estará ausente y en sus temas. Tenemos la posibilidad de hablar y comentar los asuntos aquí o en casa. Al fin y al cabo hablar y analizar el mundo cofrade forma parte de nuestra vida privada e incluso cuando estamos de ocio con amigos, que también son cofrades. Esto es algo compartido. Es hasta bonito.

Elena, Orlando, más de 170 hermandad en toda la diócesis, ¿no les tiembla el pulso nada más que pensarlo?

Mejor no pensarlo; no queremos bloquearnos ante esa cifra y lo que significa. Insisto, vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano y sin perder de vista de quién vamos de la mano en toda esta tarea. Nuestro matrimonio ahora es cosa de tres: Dios está en medio. Tenemos claro el concepto de evangelizar, es cercanía con las hermandades. Deben haber encuentros, charlas…. Nosotros no queremos que nos inviten a funciones principales. ¿Qué hace allí un delegado si encima está el obispo?¿Qué pintamos allí una hora? Lo mejor en esa hora es estar charlando con las hermandades de Arcos de Rota o de El Puerto… escuchando sus problemas e inquietudes. Eso es lo necesario.

Posando ante la escalera principal de la Casa de la Iglesia.      CANDELA NÚÑEZ
Posando ante la escalera principal de la Casa de la Iglesia.      CANDELA NÚÑEZ

Es una delegación dirigida en tándem.

Soy la delegada porque don José quería al frente una madre de familia. El obispo quiere que las hermandades sean escuelas de vida cristiana. La primera escuela que tiene uno en su vida es la propia familia; es la clave que el prelado quería dar a la delegación.

Elena, ¿le gustan las coronaciones canónicas y las procesiones extraordinarias?

A mí sí. Me gusta todo lo que está entorno a las hermandades.

¿Le ha pesado dejar el consejo de la Unión de Hermandades?

Mucho. Estaba muy a gusto en mi grupo. Esto de ahora lo veo como un llamada, una misión del Señor. Me ha dado muchas pena y ellos lo saben. No corto el cordón umbilical que me une a ese grupo.

"El obispo quiere que las hermandades sean escuelas de vida cristiana"

Desde el primer delegado, entonces secretariado, de hermandades con el padre Bethancourt al frente, han pasado por aquí Juan González y Joaquín Perea. ¿Sois conscientes de que esta figura nunca ha tenido ‘buen cartel’ en las hermandades, que han sido, usando esta onomatopeya, un ‘pin pan pun’,?

No voy a estar exenta de eso. Soy consciente. Intentaré hacerlo lo mejor que pueda en conciencia; erraré y en otras acertaré. Nunca llueve a gusto de todos, lo importante es tiene un criterio para todo y ser consecuente con él; tener una misma vara medir para todo. A veces gustará o no pero siempre ser justa en las decisiones que nos toque.

En los conflictos cofrades se suele mentir mucho. ¿Cómo vas a tratar de averiguar la verdad?

Con unas bases de comunicación. Sentando a hablar a las partes juntas o por separado, crear un canal de comunicación es muy importante. Que se sea claro y se pongan todas las cosas sobre la mesa.

¿Esa buena voluntad puede remar en su contra y restarle autoridad?

De entrada voy a ir con ese buenismo. Pero si se tuercen las cosas provocará cambios en la actuación.

¿Irá a favor de las hermandades?

Claro.

¿Siempre?

Sí. El obispo valora a las hermandades enormemente.

¿Cómo se quiere ver dentro de un año?

En las hermandades, rodeada de juntas de gobierno, de consejos de cofradías… compartiendo vivencias y transmitiendo la idea de dotar de contenido cristiano y evangelizador a este mundo maravilloso de las hermandades.

Sobre el autor:

KIKO ABUIN 1

Kiko Abuín

Periodista.

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