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¿Qué agosto nos espera? El mes de las vacaciones abre con la sartén al rojo vivo

El pico de calor se concentra en el 1 y el 2 de agosto, arrastrado por la inercia de finales de julio, antes de una posible moderación a partir del día 3.

  • El tono magenta, con valores superiores a los 44 grados, cubre buena parte del sur de la Península, el norte de África y amplias zonas de Italia.

Playa, piscina, terracita de madrugada o la maleta ya hecha para la costa: quien tenga estos días de agosto marcados en rojo en el calendario de vacaciones, mira el tiempo con una pregunta muy concreta: ¿el mes empieza dando tregua o hay que planificar la vida en torno a la sombra? Los datos disponibles apuntan a que el primer fin de semana aprieta fuerte, y que el respiro llega justo después.

Para los primeros días de agosto la previsión no es una intuición, es un aviso especial en firme de la Aemet, con una probabilidad alta, del 70%. La agencia sitúa el episodio entre el miércoles 29 de julio y "al menos" el domingo 2 de agosto, con máximas de 40 a 41 grados en buena parte de Andalucía, según ha explicado el delegado territorial de la Aemet, Juan de Dios del Pino. El foco, como cada verano, vuelve a estar en el valle del Guadalquivir, con Écija y Montoro rozando los 43 grados, y noches que en las capitales no bajarán de los 25.

El 1 y el 2 de agosto, los más tórridos

Cabría pensar que agosto empieza suave y va apretando, pero los modelos apuntan justo a lo contrario: el sábado 1 y el domingo 2 son, de todo el tramo analizado (hasta el día 7 de agosto), los días en los que la franja de calor más extremo —valores que en la escala del modelo europeo superan los 44 grados— aparece más extendida y sostenida sobre el sur peninsular. Tras varios días de calor acumulado a finales de julio, tanto el aire como el propio suelo llegan ya "cargados" a estas fechas, así que el episodio no arranca de cero sino sobre una base que venía caliente de antes. Es, además, el tramo del pronóstico con mayor fiabilidad de todo el mes, al estar todavía dentro del aviso especial de la Aemet.

A partir del 3 de agosto, la dorsal cede terreno

La buena noticia, con matices, llega el lunes 3: el episodio empieza a moderarse. No hay que confundir moderación con final del calor —seguirá haciendo un calor propio de la época—, pero sí se aprecia un descenso perceptible respecto al pico del fin de semana anterior, en línea con lo que muestran los mapas de temperatura consultados. Conviene matizar un dato previo: las primeras estimaciones situaban ya un primer alivio a finales de julio, apoyado en la entrada de aire atlántico; los datos posteriores, sin embargo, han corregido esa fecha, mostrando que la dorsal se mantendrá firme sobre el suroeste peninsular varios días más de lo previsto en un primer momento y que el verdadero respiro no llega hasta el día 3.

Un nuevo repunte a mitad de semana, aún por confirmar

Los modelos, en su pasada más reciente, apuntan a un posible repunte hacia el jueves 6 de agosto. Aquí toca ser especialmente prudentes: se trata de una previsión a diez días vista, un plazo en el que el margen de error crece de forma notable, y el propio viernes 7 ya apunta un primer indicio de nuevo retroceso. Dicho de otro modo: que el sur siga firme en la dorsal durante toda la primera semana de agosto parece un patrón sólido; la cifra exacta de un día tan alejado en el calendario, no tanto.

No todo va a ser calor seco y quieto. Se espera presencia de viento en las horas de más calor durante estos primeros días, lo que complica algo más las cosas: empeora la sensación térmica y eleva el riesgo de incendio, aunque no se anticipa una irrupción sahariana en superficie tan marcada como en otras olas del verano. En definitiva, un episodio menos intenso que otros ya vividos, pero con la persistencia como principal seña de identidad. El valle del Guadalquivir tiene ya su propio libro de récords: en agosto de 2021 se batió allí, en Montoro, la temperatura más alta registrada de forma fiable en España, con 47,4 grados. Los valores previstos para estos primeros días quedan lejos de esa marca. Lo que sí resulta significativo es que la propia Aemet da como muy probable que todo el trimestre julio-agosto-septiembre se sitúe en el tercil más cálido de la serie histórica en toda España.

La cuenta atrás de las vacaciones

Para quien ya tiene la maleta hecha, el resumen práctico es este: agosto arranca apretando fuerte, con el 1 y el 2 como jornadas de mayor exigencia; desde el 3, el calor da un paso atrás sin desaparecer; y hacia el 6 habrá que estar atentos a un posible nuevo repunte que, por ahora, es más tendencia que certeza. El mes de las vacaciones, una vez más, pide paciencia los primeros días antes de poder disfrutarse del todo.

Playa, piscina, terracita de madrugada o la maleta ya hecha para la costa: quien tenga estos días de agosto marcados en rojo en el calendario de vacaciones, mira el tiempo con una pregunta muy concreta: ¿el mes empieza dando tregua o hay que planificar la vida en torno a la sombra? Los datos disponibles apuntan a que el primer fin de semana aprieta fuerte, y que el respiro llega justo después.

Para los primeros días de agosto la previsión no es una intuición, es un aviso especial en firme de la Aemet, con una probabilidad alta, del 70%. La agencia sitúa el episodio entre el miércoles 29 de julio y "al menos" el domingo 2 de agosto, con máximas de 40 a 41 grados en buena parte de Andalucía, según ha explicado el delegado territorial de la Aemet, Juan de Dios del Pino. El foco, como cada verano, vuelve a estar en el valle del Guadalquivir, con Écija y Montoro rozando los 43 grados, y noches que en las capitales no bajarán de los 25.

El 1 y el 2 de agosto, los más tórridos

Cabría pensar que agosto empieza suave y va apretando, pero los modelos apuntan justo a lo contrario: el sábado 1 y el domingo 2 son, de todo el tramo analizado (hasta el día 7 de agosto), los días en los que la franja de calor más extremo —valores que en la escala del modelo europeo superan los 44 grados— aparece más extendida y sostenida sobre el sur peninsular. Tras varios días de calor acumulado a finales de julio, tanto el aire como el propio suelo llegan ya "cargados" a estas fechas, así que el episodio no arranca de cero sino sobre una base que venía caliente de antes. Es, además, el tramo del pronóstico con mayor fiabilidad de todo el mes, al estar todavía dentro del aviso especial de la Aemet.

A partir del 3 de agosto, la dorsal cede terreno

La buena noticia, con matices, llega el lunes 3: el episodio empieza a moderarse. No hay que confundir moderación con final del calor —seguirá haciendo un calor propio de la época—, pero sí se aprecia un descenso perceptible respecto al pico del fin de semana anterior, en línea con lo que muestran los mapas de temperatura consultados. Conviene matizar un dato previo: las primeras estimaciones situaban ya un primer alivio a finales de julio, apoyado en la entrada de aire atlántico; los datos posteriores, sin embargo, han corregido esa fecha, mostrando que la dorsal se mantendrá firme sobre el suroeste peninsular varios días más de lo previsto en un primer momento y que el verdadero respiro no llega hasta el día 3.

Un nuevo repunte a mitad de semana, aún por confirmar

Los modelos, en su pasada más reciente, apuntan a un posible repunte hacia el jueves 6 de agosto. Aquí toca ser especialmente prudentes: se trata de una previsión a diez días vista, un plazo en el que el margen de error crece de forma notable, y el propio viernes 7 ya apunta un primer indicio de nuevo retroceso. Dicho de otro modo: que el sur siga firme en la dorsal durante toda la primera semana de agosto parece un patrón sólido; la cifra exacta de un día tan alejado en el calendario, no tanto.

No todo va a ser calor seco y quieto. Se espera presencia de viento en las horas de más calor durante estos primeros días, lo que complica algo más las cosas: empeora la sensación térmica y eleva el riesgo de incendio, aunque no se anticipa una irrupción sahariana en superficie tan marcada como en otras olas del verano. En definitiva, un episodio menos intenso que otros ya vividos, pero con la persistencia como principal seña de identidad. El valle del Guadalquivir tiene ya su propio libro de récords: en agosto de 2021 se batió allí, en Montoro, la temperatura más alta registrada de forma fiable en España, con 47,4 grados. Los valores previstos para estos primeros días quedan lejos de esa marca. Lo que sí resulta significativo es que la propia Aemet da como muy probable que todo el trimestre julio-agosto-septiembre se sitúe en el tercil más cálido de la serie histórica en toda España.

La cuenta atrás de las vacaciones

Para quien ya tiene la maleta hecha, el resumen práctico es este: agosto arranca apretando fuerte, con el 1 y el 2 como jornadas de mayor exigencia; desde el 3, el calor da un paso atrás sin desaparecer; y hacia el 6 habrá que estar atentos a un posible nuevo repunte que, por ahora, es más tendencia que certeza. El mes de las vacaciones, una vez más, pide paciencia los primeros días antes de poder disfrutarse del todo.

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