El informe preliminar de la autopsia del doble crimen de una mujer y su hija de doce años en Xilxes (Castellón) ha fijado el momento de la muerte de María José y su hija Noemí entre la noche del domingo y el inicio del lunes. Este dato desmonta la versión inicial del principal detenido, exmarido y padre de las víctimas, quien trató de sostener que descubrió los hechos en la tarde del martes. Según el análisis forense, madre e hija llevaban al menos un día y medio muertas cuando el hombre aseguró haber encontrado los cuerpos.
La investigación sostiene que el sospechoso habría preparado una coartada elaborada, llegando a simular que acababa de hallar a las víctimas tras recibir una imagen en su teléfono en la que aparecían sin vida junto a un individuo encapuchado. El detenido hizo creer que fue entonces cuando acudió a la vivienda, pateó la puerta y salió a la calle gesticulando y pidiendo ayuda, en un intento por escenificar un descubrimiento repentino y ajeno a cualquier implicación directa.
Un montaje que apuntaba a un ajuste de cuentas
Fuentes cercanas a la investigación explicaron que el hombre, de nacionalidad marroquí y residente en la localidad, que había salido de prisión hacía poco tiempo, simuló que el asesinato respondía a un ajuste de cuentas en su contra. Según esas mismas fuentes, llegó a hacerse fotografías con un pasamontañas mientras los cadáveres aparecían detrás, imágenes que posteriormente envió a su propio teléfono para alertar a la Policía de lo sucedido.
Ante los agentes, interpretó una profunda desesperación por la muerte de su hija y pasó horas tratando de convencerlos de que disponía de una coartada sólida. Incluso dio pistas sobre quién podría haberle enviado la foto, insistiendo en la hipótesis del ajuste de cuentas. Sin embargo, tras una investigación minuciosa, la Guardia Civil concluyó que el relato estaba plagado de incongruencias y que todas las evidencias conducían hacia él en un caso que se investiga como crimen machista.
El trabajo policial permitió recopilar pruebas de su presencia reciente en la vivienda de las víctimas, que estaban incluidas en el sistema VioGén. Sobre el detenido pesaba una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a menos de 300 metros o comunicarse con ellas por cualquier medio. Esa medida estaba en vigor tras un juicio rápido motivado por la denuncia interpuesta por María José por una agresión ocurrida el 27 de febrero del año pasado.
Según los investigadores, el sospechoso quebrantó en varias ocasiones dicha orden. Las contradicciones detectadas en su relato, sumadas a sus antecedentes y a las evidencias recabadas, llevaron a situarlo desde el primer momento en el centro de las sospechas. Pese a que intentó desviar la atención fabricando toda una escena, los agentes reunieron indicios suficientes para detenerlo no solo por el quebrantamiento de la orden de alejamiento, sino también como presunto autor del doble asesinato.



