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Mazazo para la Guardia Civil en la catástrofe de Urda: José Manuel, de 31 años, fallecido; otro agente desaparecido; y tres más, ilesos

Al menos cinco agentes de la Guardia Civil viajaban en los trenes del accidente de Toledo: uno, natural de Sevilla y vecino de Montequinto, ha fallecido; otro de 26 años sigue desaparecido; y tres han salido ilesos

  • José Manuel, el guardia civil de Sevilla, que ha perdido la vida en la catástrofe de Urda.

Un agente de la Guardia Civil de 31 años, José Manuel Pineda, vecino de Montequinto, natural de Sevilla, murió el pasado miércoles en el accidente de tren de Urda (Toledo). Al menos cinco agentes del instituto armado viajaban en los trenes implicados cuando se produjo la colisión. Otro guardia civil, de 26 años, seguía desaparecido la pasada noche del miércoles, y los otros tres salieron ilesos.

La Guardia Civil confirmó oficialmente su fallecimiento el miércoles, sobre las 15.00 horas. El agente, destinado en la Unidad Técnica de Policía Judicial en Madrid, viajaba a Sevilla. Según fuentes de su entorno, tenía previsto hacer varios trámites personales en la capital andaluza.

A través de sus canales oficiales, la institución trasladó su pésame a sus allegados. "Queremos expresar nuestro sentido pésame a familiares, amigos y compañeros de José Manuel, guardia civil fallecido en el accidente de trenes en Urda, Toledo", señaló el cuerpo, que también mostró su apoyo al resto de afectados y deseó una pronta recuperación a los heridos.

Horas de angustia en Santa Justa

La noticia causó una profunda conmoción entre sus compañeros y familiares. José Manuel llevaba cinco años en la Guardia Civil y vivía en Las Rozas (Madrid), aunque era natural de Sevilla. Tras el accidente, su familia pasó horas angustiosas sin noticias sobre su paradero.

Sus allegados se desplazaron a la estación de Sevilla-Santa Justa, donde las autoridades habían habilitado un dispositivo de atención para los familiares de los pasajeros afectados. Allí pasaron buena parte de la jornada a la espera de información oficial sobre las víctimas.

En torno a las tres de la tarde hubo un momento de esperanza. La madre del guardia civil contó a los periodistas presentes en la estación que su hijo había sido «localizado». Poco después, sin embargo, recibió la confirmación de que José Manuel estaba entre los fallecidos.

En la estación también estuvieron compañeros del agente. Acompañaron a la familia durante las labores de identificación y en los momentos posteriores a la confirmación de su muerte.

La asociación Jusapol Social también lamentó públicamente el fallecimiento y envió sus condolencias a familiares, amigos y compañeros en un mensaje en redes sociales. "Todos nos llegan al alma, pero la muerte de un hermano nos toca duramente», señaló el colectivo, que despidió al agente con un mensaje: «Ráfagas al cielo, ha muerto un guardia civil".

Un agente desaparecido y dos ilesos tras el accidente de tren de Urda

El accidente afectó también a otros guardias civiles que viajaban en los trenes. Según las informaciones recabadas, dos agentes del Servicio de Protección y Seguridad (Seprose) salieron ilesos, sin lesiones de consideración, y pudieron abandonar el convoy por sus propios medios.

El agente que seguía desaparecido la noche del miércoles estaba destinado en seguridad en el Ministerio del Interior. Sus compañeros explicaron que la señal de su teléfono móvil se perdió tras el accidente y temen que pueda ser una de las víctimas mortales.

Un agente de la Guardia Civil de 31 años, José Manuel Pineda, vecino de Montequinto, natural de Sevilla, murió el pasado miércoles en el accidente de tren de Urda (Toledo). Al menos cinco agentes del instituto armado viajaban en los trenes implicados cuando se produjo la colisión. Otro guardia civil, de 26 años, seguía desaparecido la pasada noche del miércoles, y los otros tres salieron ilesos.

La Guardia Civil confirmó oficialmente su fallecimiento el miércoles, sobre las 15.00 horas. El agente, destinado en la Unidad Técnica de Policía Judicial en Madrid, viajaba a Sevilla. Según fuentes de su entorno, tenía previsto hacer varios trámites personales en la capital andaluza.

A través de sus canales oficiales, la institución trasladó su pésame a sus allegados. "Queremos expresar nuestro sentido pésame a familiares, amigos y compañeros de José Manuel, guardia civil fallecido en el accidente de trenes en Urda, Toledo", señaló el cuerpo, que también mostró su apoyo al resto de afectados y deseó una pronta recuperación a los heridos.

Horas de angustia en Santa Justa

La noticia causó una profunda conmoción entre sus compañeros y familiares. José Manuel llevaba cinco años en la Guardia Civil y vivía en Las Rozas (Madrid), aunque era natural de Sevilla. Tras el accidente, su familia pasó horas angustiosas sin noticias sobre su paradero.

Sus allegados se desplazaron a la estación de Sevilla-Santa Justa, donde las autoridades habían habilitado un dispositivo de atención para los familiares de los pasajeros afectados. Allí pasaron buena parte de la jornada a la espera de información oficial sobre las víctimas.

En torno a las tres de la tarde hubo un momento de esperanza. La madre del guardia civil contó a los periodistas presentes en la estación que su hijo había sido «localizado». Poco después, sin embargo, recibió la confirmación de que José Manuel estaba entre los fallecidos.

En la estación también estuvieron compañeros del agente. Acompañaron a la familia durante las labores de identificación y en los momentos posteriores a la confirmación de su muerte.

La asociación Jusapol Social también lamentó públicamente el fallecimiento y envió sus condolencias a familiares, amigos y compañeros en un mensaje en redes sociales. "Todos nos llegan al alma, pero la muerte de un hermano nos toca duramente», señaló el colectivo, que despidió al agente con un mensaje: «Ráfagas al cielo, ha muerto un guardia civil".

Un agente desaparecido y dos ilesos tras el accidente de tren de Urda

El accidente afectó también a otros guardias civiles que viajaban en los trenes. Según las informaciones recabadas, dos agentes del Servicio de Protección y Seguridad (Seprose) salieron ilesos, sin lesiones de consideración, y pudieron abandonar el convoy por sus propios medios.

El agente que seguía desaparecido la noche del miércoles estaba destinado en seguridad en el Ministerio del Interior. Sus compañeros explicaron que la señal de su teléfono móvil se perdió tras el accidente y temen que pueda ser una de las víctimas mortales.

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