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Los maquinistas tenían convocada una huelga para este jueves por falta de seguridad tras el accidente de Adamuz: estudian posponerla

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) estudia el aplazamiento de los paros por la tragedia en Toledo

  • Un tren AVE en Santa Justa. -

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) decidirá en las próximas horas si mantiene la huelga de 24 horas prevista para este jueves, 29 de octubre, o si opta por aplazarla tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Toledo. El paro, convocado antes del siniestro, afecta al personal de conducción de todas las empresas del Grupo Renfe, unos 6.000 trabajadores, y estaba previsto desde las 00.01 hasta las 23.59 horas.

La convocatoria se anunció el pasado 16 de octubre para denunciar el bloqueo de los acuerdos alcanzados en febrero entre los sindicatos, Renfe y el Ministerio de Transportes. Según Semaf, los compromisos en materia de seguridad ferroviaria no se han desarrollado como estaba previsto y las reuniones de los grupos de trabajo con Adif han perdido continuidad. El sindicato sostiene que sus propuestas técnicas sobre el estado de las vías, las limitaciones temporales de velocidad y el mantenimiento no han recibido la atención necesaria.

Entre sus principales reivindicaciones figura la implantación de protocolos vinculantes ante emergencias meteorológicas, con instrucciones claras para interrumpir la circulación cuando exista riesgo. Los maquinistas cuestionan que Renfe asegure disponer de un protocolo desde marzo sin que, según denuncian, se les haya informado ni se haya negociado con ellos. Reclaman que la seguridad prevalezca sobre la necesidad de mantener los trenes en circulación durante episodios meteorológicos adversos.

La organización también exige contratar nuevos maquinistas, mejorar la fiabilidad del material rodante y reforzar la atención a los profesionales que sufren arrollamientos. Además, reclama una mayor participación de los trabajadores en las decisiones de seguridad, un canal directo con la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y la Inspección de Trabajo, y la aplicación de medidas relacionadas con los tiempos de conducción y la jubilación.

Incumplimientos, según los maquinistas

El conflicto llega después de que el sindicato desconvocara los paros previstos en febrero tras alcanzar compromisos con el Ministerio de Transportes. Semaf afirma que aquellos avances comenzaron a estancarse y denuncia un "bloqueo administrativo" entre los organismos implicados. La huelga pretende desbloquear esos acuerdos y conseguir que las medidas pactadas se traduzcan en actuaciones concretas.

La decisión sobre el paro tendrá consecuencias en los servicios ferroviarios si finalmente se mantiene. La convocatoria afecta a todas las empresas del Grupo Renfe, por lo que podría repercutir en Cercanías, Media Distancia, Larga Distancia y Alta Velocidad, incluidos los servicios de la Comunitat Valenciana. Por ahora, la celebración de la huelga queda pendiente de la decisión que adopte el sindicato tras el accidente de Toledo.

El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) decidirá en las próximas horas si mantiene la huelga de 24 horas prevista para este jueves, 29 de octubre, o si opta por aplazarla tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Toledo. El paro, convocado antes del siniestro, afecta al personal de conducción de todas las empresas del Grupo Renfe, unos 6.000 trabajadores, y estaba previsto desde las 00.01 hasta las 23.59 horas.

La convocatoria se anunció el pasado 16 de octubre para denunciar el bloqueo de los acuerdos alcanzados en febrero entre los sindicatos, Renfe y el Ministerio de Transportes. Según Semaf, los compromisos en materia de seguridad ferroviaria no se han desarrollado como estaba previsto y las reuniones de los grupos de trabajo con Adif han perdido continuidad. El sindicato sostiene que sus propuestas técnicas sobre el estado de las vías, las limitaciones temporales de velocidad y el mantenimiento no han recibido la atención necesaria.

Entre sus principales reivindicaciones figura la implantación de protocolos vinculantes ante emergencias meteorológicas, con instrucciones claras para interrumpir la circulación cuando exista riesgo. Los maquinistas cuestionan que Renfe asegure disponer de un protocolo desde marzo sin que, según denuncian, se les haya informado ni se haya negociado con ellos. Reclaman que la seguridad prevalezca sobre la necesidad de mantener los trenes en circulación durante episodios meteorológicos adversos.

La organización también exige contratar nuevos maquinistas, mejorar la fiabilidad del material rodante y reforzar la atención a los profesionales que sufren arrollamientos. Además, reclama una mayor participación de los trabajadores en las decisiones de seguridad, un canal directo con la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y la Inspección de Trabajo, y la aplicación de medidas relacionadas con los tiempos de conducción y la jubilación.

Incumplimientos, según los maquinistas

El conflicto llega después de que el sindicato desconvocara los paros previstos en febrero tras alcanzar compromisos con el Ministerio de Transportes. Semaf afirma que aquellos avances comenzaron a estancarse y denuncia un "bloqueo administrativo" entre los organismos implicados. La huelga pretende desbloquear esos acuerdos y conseguir que las medidas pactadas se traduzcan en actuaciones concretas.

La decisión sobre el paro tendrá consecuencias en los servicios ferroviarios si finalmente se mantiene. La convocatoria afecta a todas las empresas del Grupo Renfe, por lo que podría repercutir en Cercanías, Media Distancia, Larga Distancia y Alta Velocidad, incluidos los servicios de la Comunitat Valenciana. Por ahora, la celebración de la huelga queda pendiente de la decisión que adopte el sindicato tras el accidente de Toledo.

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