El choque entre un tren de Renfe y otro de Iryo en Toledo podría estar relacionado con un fallo en el sistema de señalización de la línea Madrid-Sevilla. La principal hipótesis que se maneja apunta a que el sistema LZB dejó de funcionar durante unos minutos y, aunque después se recuperó, el AVE recibió autorización para avanzar cuando el tren de Iryo seguía detenido en la vía. Las causas exactas de lo ocurrido todavía se desconocen.
El LZB es el sistema de señalización que utilizan los trenes en esta línea de alta velocidad, que se encuentra en proceso de migración al ERTMS, una tecnología más actualizada que facilita la interoperabilidad ferroviaria con Europa. Según la explicación difundida sobre el accidente, cuando el LZB dejó de funcionar entró en servicio un mecanismo alternativo denominado bloqueo de seguridad lateral. Este sistema permite mantener la circulación bajo condiciones de precaución, con una velocidad reducida y avanzando a la vista, de manera que el maquinista pueda reaccionar ante posibles obstáculos.
La cuestión principal está en lo que sucedió después. El tren de Iryo llevaba detenido desde las 8:30 horas entre Mora y Urda, según fuentes de la operadora, y no consiguió reanudar la marcha por motivos que todavía no se han aclarado. Una vez recuperado el LZB, el centro de control ferroviario habría autorizado al AVE de Renfe a continuar su recorrido pese a que una señal roja indicaba que la vía estaba ocupada. Los maquinistas reciben instrucciones del centro de regulación para circular en condiciones que no siempre pueden comprobar visualmente a distancia.
"Muy raro" según el sindicato ferroviario
El portavoz del Sindicato Ferroviario, Rafael Escudero, ha calificado el accidente de "muy raro". En declaraciones a Antena 3, ha explicado que la circulación está supervisada en tiempo real y que los trenes reciben información sobre el estado de la vía, por lo que deberían detenerse si hay un obstáculo. Las primeras informaciones apuntan a un posible error humano relacionado con la autorización para continuar, aunque se trata de una hipótesis inicial y no hay conclusiones definitivas sobre las causas del siniestro.
El accidente ha obligado a interrumpir la circulación de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Personal de Adif se ha desplazado hasta la zona, mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha cancelado su agenda prevista en Madrid y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, también ha suspendido sus actos. La investigación deberá determinar por qué el tren de Iryo permanecía detenido y por qué se habría autorizado el paso del AVE cuando la vía seguía ocupada.
El choque entre un tren de Renfe y otro de Iryo en Toledo podría estar relacionado con un fallo en el sistema de señalización de la línea Madrid-Sevilla. La principal hipótesis que se maneja apunta a que el sistema LZB dejó de funcionar durante unos minutos y, aunque después se recuperó, el AVE recibió autorización para avanzar cuando el tren de Iryo seguía detenido en la vía. Las causas exactas de lo ocurrido todavía se desconocen.
El LZB es el sistema de señalización que utilizan los trenes en esta línea de alta velocidad, que se encuentra en proceso de migración al ERTMS, una tecnología más actualizada que facilita la interoperabilidad ferroviaria con Europa. Según la explicación difundida sobre el accidente, cuando el LZB dejó de funcionar entró en servicio un mecanismo alternativo denominado bloqueo de seguridad lateral. Este sistema permite mantener la circulación bajo condiciones de precaución, con una velocidad reducida y avanzando a la vista, de manera que el maquinista pueda reaccionar ante posibles obstáculos.
La cuestión principal está en lo que sucedió después. El tren de Iryo llevaba detenido desde las 8:30 horas entre Mora y Urda, según fuentes de la operadora, y no consiguió reanudar la marcha por motivos que todavía no se han aclarado. Una vez recuperado el LZB, el centro de control ferroviario habría autorizado al AVE de Renfe a continuar su recorrido pese a que una señal roja indicaba que la vía estaba ocupada. Los maquinistas reciben instrucciones del centro de regulación para circular en condiciones que no siempre pueden comprobar visualmente a distancia.
"Muy raro" según el sindicato ferroviario
El portavoz del Sindicato Ferroviario, Rafael Escudero, ha calificado el accidente de "muy raro". En declaraciones a Antena 3, ha explicado que la circulación está supervisada en tiempo real y que los trenes reciben información sobre el estado de la vía, por lo que deberían detenerse si hay un obstáculo. Las primeras informaciones apuntan a un posible error humano relacionado con la autorización para continuar, aunque se trata de una hipótesis inicial y no hay conclusiones definitivas sobre las causas del siniestro.
El accidente ha obligado a interrumpir la circulación de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Personal de Adif se ha desplazado hasta la zona, mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha cancelado su agenda prevista en Madrid y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, también ha suspendido sus actos. La investigación deberá determinar por qué el tren de Iryo permanecía detenido y por qué se habría autorizado el paso del AVE cuando la vía seguía ocupada.
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