El trago de ser repartidor de comida durante el estado de alarma: "Estamos haciendo una gran labor"

Juan Vargas es un 'rider' gaditano que trabaja para plataformas como Glovo o UberEats y que cuenta que estos días están recibiendo muchos pedidos de compras para personas mayores o con patologías

Piden poder dar servicio a domicilio a puerta cerrada hasta medianoche. FOTO: MANU GARCÍA
Piden poder dar servicio a domicilio a puerta cerrada hasta medianoche. FOTO: MANU GARCÍA

Juan tiene 23 años y lleva desde los 16 trabajando como repartidor para pizzerías en Cádiz, aunque ahora al ejercer como tal para plataformas como Glovo o UberEats ha mutado en rider, aunque en la práctica es lo mismo. “Estamos muy pendientes de llevar pedidos a gente mayor, es importante poder hacer que lleguen compras a todos hogares”, cuenta Juan Vargas a lavozdelsur.es, uno de los numerosos riders que siguen trabajando durante el estado de alarma.

“Seguimos repartiendo comida, pero son la minoría de pedidos. Ahora tenemos clientes que tienen miedo a contagiarse y otros que no pueden salir a calle por sus patologías o porque son gente mayor y prefieren que les llevemos las compras a casa”, explica Juan, quien dice que está viviendo estos días algunas historias que no olvidará. “Recuerdo una mujer de 70 años, muy agradecida, cuya hija hizo la compra online porque ella tenía miedo de salir a la calle”, cuenta.

Juan Vargas, que es un rider multiplataforma —trabaja para Glovo y UberEats al mismo tiempo—, relata que trabaja unas 40 horas semanales y realiza los repartos con su propio vehículo, “siguiendo siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias”, dice, “estableciendo contacto cero con cualquier persona y respetando las medidas de seguridad”. “Los riders estamos haciendo gran labor en estos momentos de estado de alarma”, señala Juan, quien desde que terminó el Grado en Comunicación se dedica exclusivamente a este sector.

“Veo el futuro en estas plataformas, porque tengo libertad para compatibilizarlo con mis estudios, me da la libertad y flexibilidad que quiero en estos momentos de mi vida”, señala. El joven forma parte de la delegación gaditana de la Asociación Profesional de Repartidores Autónomos (APRA), que cuenta con unos 100 asociados en la provincia y unos 1.000 a nivel nacional. “Me uní porque había compañeros de Barcelona que habían conseguido negociar medidas con las plataformas para defender nuestros derechos”, explica Juan.

La Asociación Profesional de Repartidores Autónomos, en un comunicado emitido tras decretarse el estado de alarma, asegura que apoya la decisión del Gobierno de permitir el servicio de reparto a domicilio. “Los repartidores son una parte esencial del servicio, que permite que las personas más vulnerables y aquellos que lo necesitan puedan seguir teniendo acceso a alimentos y productos de necesidad”, señalan desde este colectivo.

“Seguiremos dando servicio a través de las plataformas con las que colaboramos para abastecer las casas donde sea más necesario; desde APRA daremos servicio de urgencia y sin coste a aquellas familias con dificultades en la entrega de artículos de primera necesidad; daremos el mismo servicio sin coste a todo el personal de servicios de emergencia, bombeos y policía que así lo requiera; y estamos a disposición de las autoridades para cualquier situación en la que nuestro servicio pueda ser necesario o de utilidad”, apunta APRA.

“En esta situación de excepcionalidad debe prevalecer la humanidad y la solidaridad, y creemos que los repartidores podemos jugar un papel esencial en evitar la propagación y la no exposición de determinadas personas”, apunta la asociación, que pide al Gobierno que “tenga en cuenta a todas aquellas personas que van a notar el golpe económico de esta crisis, para que sea lo más leve posible y podamos salir adelante”.

Otros colectivos, como el sindicato Free Riders, son más críticos con la labor de los repartidores durante el estado de alarma, y hasta ha denunciado ante la Inspección de Trabajo “el grave atentado contra la salud” que supone la realización de estos pedidos, un servicio que “no es imprescindible” durante el estado de alarma. “Las plataformas digitales Stuart, Deliveroo, Glovo y UberEats están incumpliendo la normativa en materia de prevención laboral porque no están proveyendo los riders de equipos de protección individual ni de ningún tipo de medios básicos de seguridad como mascarillas, guantes o gel desinfectante”, apuntan desde Free Riders.

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