Dos días después de la tragedia ferroviaria registrada en Adamuz (Córdoba), donde descarrilaron dos trenes, se ha producido otro accidente de tren. En la noche de este martes, alrededor de las 21.00 horas, un tren de la línea R4 de Rodalies se ha salido de la vía en el tramo comprendido entre Gelida y Martorell (Barcelona), cuando circulaba en dirección a Manresa, según la información facilitada por los servicios de emergencia.
El descarrilamiento ha obligado a movilizar un amplio dispositivo de rescate. Los primeros datos apuntan a que habría al menos cuatro heridos graves, además de otros pasajeros afectados de diversa consideración. Aunque en un primer momento se temió por la posibilidad de víctimas mortales, las autoridades han confirmado que, por ahora, no se han registrado fallecidos, si bien varias personas quedaron atrapadas en el interior del convoy tras el accidente.
Emergencias activadas y posibles causas
Las investigaciones preliminares señalan que la causa más probable del siniestro habría sido la caída de un muro sobre la vía por las lluvias, lo que habría provocado la salida del tren de los raíles. Ante la magnitud del incidente, Protección Civil ha activado el plan Ferrocat, el protocolo específico para emergencias ferroviarias en Cataluña, con el objetivo de coordinar la atención a los afectados y garantizar la seguridad en la zona.
El teléfono de emergencias 112 recibió alrededor de una treintena de llamadas de pasajeros que alertaban de la situación. Hasta el lugar se desplazaron varias unidades del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) y de Bomberos de la Generalitat, que trabajaron en las labores de evacuación, atención sanitaria y aseguramiento del entorno para evitar nuevos riesgos.
Otro accidente previo
Este suceso se ha producido poco después de que se conociera otro incidente ferroviario en Cataluña. En este caso, un tren que circulaba entre las estaciones de Tordera y Maçanet-Massanes se salió también de la vía tras impactar contra una roca desprendida, en un accidente de menor gravedad pero que volvió a interrumpir el servicio en la zona.
En ese segundo convoy viajaban únicamente diez personas, que pudieron ser rescatadas por los bomberos sin que se produjeran daños personales de gravedad. La sucesión de estos episodios en un corto espacio de tiempo ha reavivado el debate sobre el estado de las infraestructuras y la necesidad de reforzar las medidas de prevención en la red ferroviaria.
Adif limita a 160 km/h la velocidad en un tramo de la línea Madrid-Barcelona
A este contexto se suma una decisión preventiva adoptada por el gestor de las infraestructuras ferroviarias, Adif, que ha ordenado este martes limitar temporalmente la velocidad a 160 kilómetros por hora en un tramo de unos 150 kilómetros de la línea de Alta Velocidad entre Madrid y Barcelona, lo que supone aproximadamente un 25% del recorrido total.
Según han explicado fuentes de Adif, varios maquinistas habían reportado la presencia de "baches" en un tramo concreto de la línea, situado entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza). Ante estos avisos, el gestor ha optado por aplicar la restricción "por seguridad" y "de acuerdo a los protocolos de seguridad vigentes", apenas dos días después del accidente de Adamuz (Córdoba). Esta actuación se produce después de que el sindicato de maquinistas llevara meses alertando sobre la existencia de estos resaltos en la vía, sin que hasta ahora se hubiera adoptado una medida de este alcance.





