Una compañera de clase le arranca parte de una oreja a una menor de 15 años

Otra menor también está implicada en los golpes, tirones de pelo, amenazas e insultos a la víctima de un nuevo caso de violencia escolar

La menor víctima de la agresión.
La menor víctima de la agresión.
26 de febrero de 2026 a las 22:51h

Una menor de 15 años, estudiante de tercero de ESO, ha denunciado, en un nuevo caso de violencia escolar, haber sido víctima de una brutal agresión por parte de dos compañeras. Los hechos ocurrieron, según la versión de la menor agredida, a la salida de clase de un instituto de la localidad murciana de Beniaján. Una compañera, como recoge la denuncia presentada, le arrancó parte de la oreja de un mordisco. 

No se activó el protocolo de acoso escolar

La joven llevaba dos semanas siendo insultada y amenazada por dos compañeras de clase. Aunque comunicó esta situación al centro, no hubo ninguna acción ni respuesta por parte del instituto, que ahora sí, tras la grave agresión, ha activado el protocolo de acoso.

La víctima, además del mordisco, recibió puñetazos y tirones de pelo por parte de las dos presuntas agresoras, que han sido expulsadas y a las que se les ha abierto un expediente disciplinario. Tras el mordisco, el cartílago del óvulo de la oreja le quedó desnudo, ha relatado la madre de la menor agredida, a la que tuvieron que aplicarle 15 puntos de sutura debido al desgarro sufrido. 

“A pesar de las denuncias, no activaron el protocolo. No estaríamos aquí si se hubiera hecho algo y aplicado algún protocolo para prevenir esta situación”, ha detallado la madre de la víctima. 

Una obligación por ley sin necesidad de denuncia formal

La Ley Orgánica 8/2021 (LOPIVI), en su artículo 16, impone a los centros educativos un deber cualificado de comunicación inmediata a servicios sociales (y a Policía o Fiscalía si hay riesgo grave) ante cualquier indicio o conocimiento de violencia contra una menor, sin necesidad de denuncia formal; y el artículo 34 obliga a las administraciones educativas a regular protocolos de actuación que se activan precisamente con indicios de violencia (maltrato, agresión, acoso o cualquier forma), debiendo aplicarse en todos los centros para proteger a la víctima y garantizar su bienestar, independientemente del lugar donde ocurra la agresión si afecta a su desarrollo.

Como apunta la asociación Trencats contra las Violencias en las Escuelas, "los protocolos autonómicos (como los de la Región de Murcia integrados en el Manual de protocolos de convivencia y el Protocolo de atención al maltrato infantil desde el ámbito educativo) refuerzan esta obligación, exigiendo actuar de forma urgente con indicios de violencia conocidos para adoptar medidas de protección inmediata, notificar y coordinar con autoridades". 

Sobre el autor

Rubén Guerrero.

Rubén Guerrero

Ver biografía

Lo más leído