La organización Abogados Cristianos, que representaba al padre de Noelia Castillo, la joven de 25 años a la que se le aplicaba la pasada semana la eutanasia, ha impulsado una campaña para la abolición de este método, apelando directamente a los principales líderes de la oposición para que asuman un compromiso explícito si acceden al Gobierno.
La iniciativa se dirige a Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo, a quienes se solicita que se comprometan a derogar la legislación vigente. Desde Abogados Cristianos sostienen, en el texto difundido, que “la Generalitat ha acabado con la vida de Noelia, la joven catalana de 25 años que padecía múltiples trastornos mentales y una fuerte ideación suicida”, añadiendo que “no se le dio tratamiento psiquiátrico. No la acompañó un terapeuta”.
En el mismo comunicado, aseguran que “sólo le dieron la opción de la eutanasia: una inyección letal para terminar con todo”, y denuncian que “les salía más rentable quitársela del medio que invertir en una solución”. El mensaje insiste en que “miles de españoles ya estamos diciendo basta” y critica lo que consideran “el fracaso absoluto de la Ley de Eutanasia”.
La organización subraya que “no vamos a permitir que se apague ni una vida más por culpa de una ley asesina, unos protocolos deficientes y una ausencia total de apoyo médico y terapéutico a los que más lo necesitan como Noelia”. En este sentido, explican que, “tras casi dos años de lucha junto al padre de Noelia”, han decidido lanzar esta campaña con el objetivo de influir en el futuro político.
Críticas a la ley y advertencias sobre su aplicación
El comunicado va más allá al advertir de posibles derivaciones futuras de la normativa. Según exponen, “hace no tanto nos tachaban de locos y extremistas cuando avisábamos de que Ley de Eutanasia podía derivar en situaciones como la que hoy sufrimos”, y añaden que “si no detenemos esta locura, la eutanasia terminará convirtiéndose en otro servicio de muerte a la carta”.
Asimismo, sostienen que “dentro de poco, el propio ejercicio de la voluntad, el simple deseo de morir, será suficiente para que alguien sea elegible para este procedimiento”, y califican el caso de Noelia como “un suicidio encubierto” que “ha recibido el beneplácito de una administración que se ha negado a suministrarle los recursos que necesitaba para seguir viviendo”.
La petición formal dirigida a los líderes políticos insiste en la necesidad de revisar la legislación. En ella se afirma: “En los últimos días hemos sido testigos del fracaso del Estado”, señalando que la ley presenta “profundas lagunas” que habrían permitido que “una chica de tan solo 25 años se quite la vida con el beneplácito de la administración pública”.
El documento reclama que “no todo vale y es momento de subsanar los errores que durante tantos años hemos arrastrado”. Finalmente, concluye con una petición directa: “Por eso, les pedimos que se comprometan a abolir la Ley de Eutanasia cuando lleguen al gobierno. No queremos perder a ninguna Noelia más”.




