Estados Unidos ha contestado a la decisión del Gobierno de España de cerrar el espacio aéreo español a los aviones estadounidenses que participen en el conflicto con Irán, una decisión que afecta tanto a bombarderos como a aviones cisterna, incluso si proceden de terceros países como Reino Unido o Francia. Esta medida se suma al veto previo al uso de las bases de Rota y Morón, en línea con el posicionamiento del Ejecutivo en contra del conflicto.
Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha expresado su malestar, calificando la postura española de "lamentable". La Casa Blanca, por su parte, ha restado importancia a la situación al asegurar que Estados Unidos no necesita apoyo externo para su intervención en Irán, subrayando que "no necesita la ayuda de España ni de nadie más" para completar la operación.
La decisión española obliga a Estados Unidos a replantear su estrategia aérea y a buscar rutas alternativas para alcanzar territorio iraní. La imposibilidad de utilizar el espacio aéreo español o las bases conjuntas condiciona una operativa que hasta ahora se apoyaba en infraestructuras clave dentro del territorio europeo.
Rutas alternativas y advertencias sobre la OTAN
Ante este escenario, Washington contempla dos principales opciones logísticas. La primera pasa por atravesar Francia y utilizar sus instalaciones para el abastecimiento, aunque esta alternativa podría generar reticencias en el Ejecutivo francés. La segunda opción consiste en rodear la península Ibérica, apoyándose en la base estadounidense de las Azores para repostaje y cruzando posteriormente el estrecho de Gibraltar, un paso internacional con libertad de tránsito.
En este sentido, Marco Rubio ha advertido de posibles consecuencias en el marco de la Alianza Atlántica, señalando que Estados Unidos deberá "revisar" su relación con la OTAN tras la guerra de Irán. Según ha indicado, "en un momento de necesidad para Estados Unidos, tenemos países como España, un miembro de la OTAN al que estamos comprometidos a defender, negándonos el uso de su espacio aéreo y presumiendo de negarnos el uso de sus bases. Y hay otros países que también han hecho eso".
El jefe de la diplomacia estadounidense ha añadido que la utilidad de la OTAN radica en ofrecer "bases para contingencias", pero ha cuestionado el equilibrio de la alianza al afirmar que "si la OTAN se trata solo de que nosotros defendamos a Europa mientras ellos nos niegan derechos de bases cuando los necesitamos, entonces no es un muy buen acuerdo. Todo esto lo tendremos que revisar".
Por su parte, la ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha reafirmado la postura del Ejecutivo, insistiendo en que España "no va a autorizar en ningún caso, ni lo ha hecho ni lo hace ni lo hará, la utilización de las bases de Rota y Morón para ir a una guerra contra la que estamos totalmente en contra, en la que no creemos, que nos parece profundamente ilegal y profundamente injusta".




