La tragedia ferroviaria en la provincia de Toledo, donde al menos 70 personas han perdido la vida, está dejando escenas infinitas de dolor y desesperación. Veinticuatro horas después del catastrófico siniestro entre un tren AVE y un Iryo, decenas de familias no saben todavía nada sobre pasajeros que iban en los trenes y que no se han confirmado ni entre las víctimas ni de los que se dispone información en los hospitales.
Adriana Marroquín es una joven que viajaba en el vagón número 8 del AVE, al igual que Agustín Randazzo. David Martínez, de 25 años, iba en el AVE por trabajo. Raúl Triguero es un reportero que viajaba para realizar una entrevista a Amador Mohedano. David Reina, de 22 años, Mari Carmen García (25) y Juan Ignacio López (45) son algunos de los nombres que completan la lista de desaparecidos tras la tragedia.
Muestras de ADN para identificar a las víctimas
En esa lista se encuentra David Benítez, un sevillano de 38 años que es costalero de la Hermandad de la Soledad y el Santo Entierro de Chiclana. “David, tus hermanos de La Soledad te esperamos”, han indicado desde la referida corporación. David iba en el asiento 13B del vagón 8 del AVE siniestrado. Tampoco hay noticias de Cristina Ferris Villanueva, una vecina de Rota. “Seguimos sin saber nada de ella”, han publicado en redes. Antonia Barba, de 67 años, iba en el vagón 7 del referido tren. La exministra Fátima Báñez, presidenta de la Fundación de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), se encuentra también en la lista de personas desaparecidas.
La Guardia Civil habilitaba ayer cuatro oficinas para que familias de primer grado presentasen denuncias por desaparición. Estas dependencias están ubicadas en las zonas de la Guardia Civil en Madrid (Calle Batalla del Salado 32) y de Andalucía (Avenida de la Borbolla número 8, Sevilla) y las Comandancias de Córdoba (Entrada por Avenida de los Mozaharabes) y de Toledo (Avenida Barber, número 42).
El objetivo prioritario es la identificación de las personas desaparecidas y la toma de muestras de ADN de los familiares que acudan a estas oficinas para así poder agilizar el proceso de identificación. La Guardia Civil ya ha registrado un total de 64 denuncias de personas allegadas a posibles víctimas del accidente ferroviario de Urda.
Más de 500 efectivos durante la noche
Más de 500 personas han permanecido durante la noche en el entorno del lugar del accidente. Entre ellas, bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), personal sanitario y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Por su parte, el Instituto de Medicina Legal de Toledo está trabajando las labores de identificación de 52 de los 68 fallecidos en el accidente, una labor en la que participan hasta 25 médicos forenses.
La tragedia ferroviaria en la provincia de Toledo, donde al menos 70 personas han perdido la vida, está dejando escenas infinitas de dolor y desesperación. Veinticuatro horas después del catastrófico siniestro entre un tren AVE y un Iryo, decenas de familias no saben todavía nada sobre pasajeros que iban en los trenes y que no se han confirmado ni entre las víctimas ni de los que se dispone información en los hospitales.
Adriana Marroquín es una joven que viajaba en el vagón número 8 del AVE, al igual que Agustín Randazzo. David Martínez, de 25 años, iba en el AVE por trabajo. Raúl Triguero es un reportero que viajaba para realizar una entrevista a Amador Mohedano. David Reina, de 22 años, Mari Carmen García (25) y Juan Ignacio López (45) son algunos de los nombres que completan la lista de desaparecidos tras la tragedia.
Muestras de ADN para identificar a las víctimas
En esa lista se encuentra David Benítez, un sevillano de 38 años que es costalero de la Hermandad de la Soledad y el Santo Entierro de Chiclana. “David, tus hermanos de La Soledad te esperamos”, han indicado desde la referida corporación. David iba en el asiento 13B del vagón 8 del AVE siniestrado. Tampoco hay noticias de Cristina Ferris Villanueva, una vecina de Rota. “Seguimos sin saber nada de ella”, han publicado en redes. Antonia Barba, de 67 años, iba en el vagón 7 del referido tren. La exministra Fátima Báñez, presidenta de la Fundación de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), se encuentra también en la lista de personas desaparecidas.
La Guardia Civil habilitaba ayer cuatro oficinas para que familias de primer grado presentasen denuncias por desaparición. Estas dependencias están ubicadas en las zonas de la Guardia Civil en Madrid (Calle Batalla del Salado 32) y de Andalucía (Avenida de la Borbolla número 8, Sevilla) y las Comandancias de Córdoba (Entrada por Avenida de los Mozaharabes) y de Toledo (Avenida Barber, número 42).
El objetivo prioritario es la identificación de las personas desaparecidas y la toma de muestras de ADN de los familiares que acudan a estas oficinas para así poder agilizar el proceso de identificación. La Guardia Civil ya ha registrado un total de 64 denuncias de personas allegadas a posibles víctimas del accidente ferroviario de Urda.
Más de 500 efectivos durante la noche
Más de 500 personas han permanecido durante la noche en el entorno del lugar del accidente. Entre ellas, bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), personal sanitario y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Por su parte, el Instituto de Medicina Legal de Toledo está trabajando las labores de identificación de 52 de los 68 fallecidos en el accidente, una labor en la que participan hasta 25 médicos forenses.
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