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Antonio, Pepe, Mari Carmen o Juan José, algunos de los desaparecidos tras el accidente de Urda: familiares se movilizan para localizarlos

La incertidumbre generada por el accidente lleva a un ciudadano a crear una plataforma para facilitar el contacto entre pasajeros y familiares, pero termina deshabilitando esta opción

  • Desaparecidos que iban en alguno de los trenes implicados en el accidente ferroviario de Urda.

Las familias de las personas que continúan desaparecidas tras el grave accidente ferroviario de este miércoles en Urda, Toledo, buscan de forma desesperada información en hospitales y muchos recurren a las redes sociales para difundir sus casos. Mientras, avanzan los trabajos de identificación de las víctimas mortales, que en el momento de escribirse estas líneas se sitúa en 68.

Entre las personas que permanecen ilocalizables, según las informaciones difundidas, se encuentra Antonio Vázquez, apoderado del torero sevillano Pablo Aguado, que viajaba en el tren Iryo accidentado. Su hijo Fran ha confirmado a El Mundo que ocupaba una plaza en el vagón 8, uno de los más afectados por la colisión.

Vázquez tenía previsto desplazarse este miércoles a la ganadería de Núñez del Cuvillo para revisar los encierros reseñados de cara a la próxima temporada. Su presencia en el convoy fue adelantada por el periodista Jesús Bayort y confirmada por fuentes próximas al entorno profesional del diestro. Hasta el momento de las informaciones recogidas, su familia no había conseguido localizarlo.

Familias que recorren hospitales y viajan hasta Toledo

Los testimonios publicados por diferentes medios reflejan las difíciles horas que atraviesan quienes todavía no han logrado contactar con sus familiares. Es el caso de José Ángel San Emeterio Freire, de 52 años, cuyo paradero era desconocido después del accidente. Su hermana Esther ha explicado a ABC que se dirigía a Sevilla, aunque sus allegados no sabían con certeza en cuál de los dos trenes viajaba.

"No sabemos nada de él, tampoco el tren en el que iba, solo que se dirigía a Sevilla. Ahora mismo estamos destrozados, mi cuñada ya está en Toledo buscándolo, pero por el momento no sabe nada de él", ha relatado.

Otra de las personas buscadas es Ana Vilés, de unos 65 años, que viajaba hacia Sevilla en el vagón 7. Su hija tiene previsto casarse este sábado y sus familiares y allegados trataban de averiguar qué había ocurrido con ella. Según las declaraciones recogidas por el mismo periódico, varios miembros de su familia emprendieron viaje desde Madrid y Sevilla hacia Toledo, mientras intentaban contactar con la Guardia Civil y los servicios de emergencia.

"Hemos llamado a la Guardia Civil y estamos intentando contactar con los servicios de urgencias, pero todos los teléfonos están colapsados. Es desesperante", explicaban personas de su entorno. También buscan a Mari Carmen García, que iba en el Iryo camino a Sevilla, entre los vagones 7 y 8. 

También figura entre los pasajeros buscados Juan José García Palacios, un guardia civil de 25 años que había terminado su turno de trabajo en Madrid y regresaba a Utrera, en Sevilla, para descansar unos días junto a sus padres. Su familia, que se había reunido en la localidad sevillana, trataba de obtener información sobre su paradero. Según los datos facilitados por sus allegados, viajaba en el vagón 8 del tren accidentado.

Un ingeniero, un mecánico ferroviario y varios pasajeros extranjeros

Las búsquedas también afectan a otros viajeros con destino a diferentes ciudades andaluzas. Entre ellos se encuentra David Martínez, un ingeniero industrial de 25 años que se desplazaba a Sevilla por motivos laborales. Sus familiares y amigos, residentes en Las Rozas, Madrid, intentaban localizarlo mediante llamadas a los teléfonos de asistencia y a los hospitales de Toledo.

Otro caso es el de David Reina Reguera, mecánico de trenes en Madrid, que viajaba a Málaga para pasar unos días con su familia. Sus allegados mantenían la esperanza de que estuviera incomunicado porque hubiera decidido colaborar en las tareas de auxilio a otros pasajeros, aunque no disponían de una confirmación sobre su situación.

También se había comunicado la falta de noticias sobre Sharona, una ciudadana canadiense, y Alice, de nacionalidad estadounidense, que viajaban con otros familiares. Algunos de sus acompañantes habían podido ser localizados, pero las familias seguían intentando averiguar qué había sucedido con ellas.

Entre las personas buscadas se encuentra asimismo Ana Martina, de 32 años y nacionalidad italiana y argentina, que viajaba hacia Córdoba junto a su hermano Jeremías. Según ha explicado su tía Cintia, este último se encontraba ingresado en el Hospital de Toledo recuperándose de las heridas sufridas en el accidente.

Una web para buscar familiares que ha tenido que cerrar su servicio

La incertidumbre generada por el accidente llevó a un ciudadano a crear una plataforma para facilitar el contacto entre pasajeros y familiares. La página, denominada Localizar familiares tras el accidente y alojada en buscarfamiliares.netlify.app, permitía que los afectados comunicaran su situación y que otras personas publicaran avisos buscando a sus allegados.

La herramienta disponía de dos apartados principales: "Estoy bien / estoy herido" y "Busco a un familiar". En el primero, los viajeros podían identificarse, comunicar su estado y señalar dónde se encontraban. El segundo estaba destinado a quienes no habían conseguido contactar con alguno de los pasajeros.

En pocas horas comenzaron a aparecer numerosos mensajes. Algunos procedían de personas que afirmaban encontrarse a salvo, mientras que otros reflejaban la preocupación de hijos, hermanos y amigos que seguían sin noticias.

"Mi hermano viaja en uno de los trenes no tenemos claro en cual, necesitamos saber que está bien", escribía una usuaria. Otro aviso recogía una situación parecida: "No sabemos si cogió ave o iryo. No sabemos nada de él desde esta mañana. Su móvil emitió señal en el punto del accidente".

Sin embargo, los responsables de la página han decidido retirar el servicio. En un aviso publicado en la propia web explican que el tratamiento y la difusión de datos de personas desaparecidas, heridas o fallecidas plantea problemas relacionados con la normativa de protección de datos.

 

Las familias de las personas que continúan desaparecidas tras el grave accidente ferroviario de este miércoles en Urda, Toledo, buscan de forma desesperada información en hospitales y muchos recurren a las redes sociales para difundir sus casos. Mientras, avanzan los trabajos de identificación de las víctimas mortales, que en el momento de escribirse estas líneas se sitúa en 68.

Entre las personas que permanecen ilocalizables, según las informaciones difundidas, se encuentra Antonio Vázquez, apoderado del torero sevillano Pablo Aguado, que viajaba en el tren Iryo accidentado. Su hijo Fran ha confirmado a El Mundo que ocupaba una plaza en el vagón 8, uno de los más afectados por la colisión.

Vázquez tenía previsto desplazarse este miércoles a la ganadería de Núñez del Cuvillo para revisar los encierros reseñados de cara a la próxima temporada. Su presencia en el convoy fue adelantada por el periodista Jesús Bayort y confirmada por fuentes próximas al entorno profesional del diestro. Hasta el momento de las informaciones recogidas, su familia no había conseguido localizarlo.

Familias que recorren hospitales y viajan hasta Toledo

Los testimonios publicados por diferentes medios reflejan las difíciles horas que atraviesan quienes todavía no han logrado contactar con sus familiares. Es el caso de José Ángel San Emeterio Freire, de 52 años, cuyo paradero era desconocido después del accidente. Su hermana Esther ha explicado a ABC que se dirigía a Sevilla, aunque sus allegados no sabían con certeza en cuál de los dos trenes viajaba.

"No sabemos nada de él, tampoco el tren en el que iba, solo que se dirigía a Sevilla. Ahora mismo estamos destrozados, mi cuñada ya está en Toledo buscándolo, pero por el momento no sabe nada de él", ha relatado.

Otra de las personas buscadas es Ana Vilés, de unos 65 años, que viajaba hacia Sevilla en el vagón 7. Su hija tiene previsto casarse este sábado y sus familiares y allegados trataban de averiguar qué había ocurrido con ella. Según las declaraciones recogidas por el mismo periódico, varios miembros de su familia emprendieron viaje desde Madrid y Sevilla hacia Toledo, mientras intentaban contactar con la Guardia Civil y los servicios de emergencia.

"Hemos llamado a la Guardia Civil y estamos intentando contactar con los servicios de urgencias, pero todos los teléfonos están colapsados. Es desesperante", explicaban personas de su entorno. También buscan a Mari Carmen García, que iba en el Iryo camino a Sevilla, entre los vagones 7 y 8. 

También figura entre los pasajeros buscados Juan José García Palacios, un guardia civil de 25 años que había terminado su turno de trabajo en Madrid y regresaba a Utrera, en Sevilla, para descansar unos días junto a sus padres. Su familia, que se había reunido en la localidad sevillana, trataba de obtener información sobre su paradero. Según los datos facilitados por sus allegados, viajaba en el vagón 8 del tren accidentado.

Un ingeniero, un mecánico ferroviario y varios pasajeros extranjeros

Las búsquedas también afectan a otros viajeros con destino a diferentes ciudades andaluzas. Entre ellos se encuentra David Martínez, un ingeniero industrial de 25 años que se desplazaba a Sevilla por motivos laborales. Sus familiares y amigos, residentes en Las Rozas, Madrid, intentaban localizarlo mediante llamadas a los teléfonos de asistencia y a los hospitales de Toledo.

Otro caso es el de David Reina Reguera, mecánico de trenes en Madrid, que viajaba a Málaga para pasar unos días con su familia. Sus allegados mantenían la esperanza de que estuviera incomunicado porque hubiera decidido colaborar en las tareas de auxilio a otros pasajeros, aunque no disponían de una confirmación sobre su situación.

También se había comunicado la falta de noticias sobre Sharona, una ciudadana canadiense, y Alice, de nacionalidad estadounidense, que viajaban con otros familiares. Algunos de sus acompañantes habían podido ser localizados, pero las familias seguían intentando averiguar qué había sucedido con ellas.

Entre las personas buscadas se encuentra asimismo Ana Martina, de 32 años y nacionalidad italiana y argentina, que viajaba hacia Córdoba junto a su hermano Jeremías. Según ha explicado su tía Cintia, este último se encontraba ingresado en el Hospital de Toledo recuperándose de las heridas sufridas en el accidente.

Una web para buscar familiares que ha tenido que cerrar su servicio

La incertidumbre generada por el accidente llevó a un ciudadano a crear una plataforma para facilitar el contacto entre pasajeros y familiares. La página, denominada Localizar familiares tras el accidente y alojada en buscarfamiliares.netlify.app, permitía que los afectados comunicaran su situación y que otras personas publicaran avisos buscando a sus allegados.

La herramienta disponía de dos apartados principales: "Estoy bien / estoy herido" y "Busco a un familiar". En el primero, los viajeros podían identificarse, comunicar su estado y señalar dónde se encontraban. El segundo estaba destinado a quienes no habían conseguido contactar con alguno de los pasajeros.

En pocas horas comenzaron a aparecer numerosos mensajes. Algunos procedían de personas que afirmaban encontrarse a salvo, mientras que otros reflejaban la preocupación de hijos, hermanos y amigos que seguían sin noticias.

"Mi hermano viaja en uno de los trenes no tenemos claro en cual, necesitamos saber que está bien", escribía una usuaria. Otro aviso recogía una situación parecida: "No sabemos si cogió ave o iryo. No sabemos nada de él desde esta mañana. Su móvil emitió señal en el punto del accidente".

Sin embargo, los responsables de la página han decidido retirar el servicio. En un aviso publicado en la propia web explican que el tratamiento y la difusión de datos de personas desaparecidas, heridas o fallecidas plantea problemas relacionados con la normativa de protección de datos.

 
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