Una paciente con cáncer acude al Hospital de Jerez por vómitos y diarreas, y la dejan sin tratamiento

“No querían ponerse guantes estériles para no perder tiempo", ha denunciado María Núñez Andrades, trebujenera de 48 años, a lavozdelsur.es tras acudir a Urgencias. En marzo sufrió un infarto, le manipularon su vía del brazo sin profilaxis y acabó 21 días ingresada por estafilococo

Zona de Urgencias del Hospital de Jerez, en días pasados.
Zona de Urgencias del Hospital de Jerez, en días pasados. CANDELA NÚÑEZ

María Núñez Andrades, trebujenera de 48 años, ha acudido esta semana al Hospital de Jerez, derivada por su centro de salud, tras sufrir un fuerte dolor en el pecho. Con tres steins después de un infarto en marzo pasado y paciente oncológica, tenía vómitos y diarreas por la quimio en pastillas que toma y necesitaba cortarlos con un tratamiento que recibe a través de una PICC, una sonda delgada que le sirve de vía central.

Al exigir que los medicamentos le fuesen suministrados con guantes estériles, denuncia a lavozdelsur.es que en Urgencias le negaron dicha atención. “Me dice el médico, sin más, que así es como trabajan, que no pueden perder tiempo en ponerse unos guantes, y en eso se tarda no más de unos minutos”, lamenta.

Tras esta respuesta, tuvo que regresar a su casa sin el tratamiento, pues no quería arriesgarse a una infección que supusiera, como suele decirse, un remedio peor que la enfermedad. Su indignación es mayúscula, pues ya a principios de este año, como se ha dicho, sufrió un infarto y debido a una nueva manipulación en su PICC sin esterilización previa esto le derivó en una grave infección. “Al no manipularme con guantes, me infecté con estafilococo y estuve 21 días ingresada”, cuenta a este periódico digital.

Por ello, se ha decidido a interponer reclamaciones ante la gerencia del Servicio Andaluz de Salud (SAS). “Lo de esta semana ha sido la gota que ha colmado el vaso. ¿Por qué si solo éramos dos pacientes oncológicos no había tiempo, que son como mucho cinco minutos, para ponerse unos guantes y atenderme como es debido? Pues nada, me dijeron que era para no perder tiempo y me fui sin el tratamiento”, ha relatado ante una situación ilógica.

Las quejas por la atención sanitaria pública en Andalucía se suceden. La saturación y el desbordamiento que, tras un año y medio largo de pandemia, sufren los profesionales sanitarios, muy mermados en número de efectivos, está provocando episodios tan surrealistas como el que denuncia esta paciente oncológica de Trebujena.

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