El Consejo de Gobierno ha dado luz verde a un expediente de gasto clave para la sanidad andaluza. Se trata de la autorización para la contratación, por parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS), del suministro del medicamento de terapia avanzada ciltacabtagén autoleucel (Carvykti), indicado para el tratamiento de pacientes con mieloma múltiple en recaída y refractario.
La aprobación permite formalizar un contrato basado en un acuerdo marco con una única empresa, ya que se trata de un medicamento exclusivo. El suministro se realizará en tres centros hospitalarios de referencia: los hospitales universitarios Virgen del Rocío de Sevilla, Reina Sofía de Córdoba y Regional de Málaga. El importe total del expediente asciende a 36.711.999,67 euros, IVA incluido.
Carvykti es un tratamiento CAR-T incluido en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud. Su administración está reservada a centros especializados y está dirigida a pacientes que no disponen de alternativas terapéuticas eficaces, siempre tras una evaluación favorable por parte de los comités de expertos del Ministerio de Sanidad.
Con esta autorización, el SAS avanza en la tramitación ordinaria del suministro y refuerza el acceso equitativo y seguro a una terapia innovadora de alto impacto clínico para pacientes andaluces. El tratamiento está indicado específicamente para personas con mieloma múltiple con alto riesgo citogenético, que carecen de opciones terapéuticas con expectativas de respuesta similares a las de Carvykti y que han sido evaluadas y catalogadas como favorables por un comité de expertos del Ministerio.
El mieloma múltiple es una enfermedad que suele reaparecer de forma cada vez más agresiva tras cada recaída. Con el tiempo, la duración de la respuesta a los tratamientos se reduce, aumentando la probabilidad de que la enfermedad se vuelva refractaria, con un impacto directo en la supervivencia. El término mieloma múltiple en recaída y refractario (MMRR) se aplica a pacientes que, tras haber respondido a un tratamiento previo, progresan durante el mismo o antes de que transcurran 60 días desde su finalización. El objetivo principal del tratamiento es frenar la progresión de la enfermedad, reducir los síntomas asociados y mejorar la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes.



