PP y Vox han registrado en el Parlamento andaluz una reforma de la Ley de la Cámara de Cuentas de Andalucía que cambiará las reglas para elegir a sus siete consejeros. El movimiento llega antes de una renovación clave: cuatro de los siete miembros terminan su mandato a comienzos de 2027. La modificación, recogida por Europa Press, afecta a un único punto, pero tiene consecuencias políticas relevantes. La legislación vigente establece que todos los grupos parlamentarios, salvo el mixto, tienen derecho como mínimo a que uno de los consejeros elegidos proceda de su propuesta. PP y Vox quieren eliminar precisamente esa garantía.
El cambio afecta especialmente a Adelante Andalucía. En la anterior legislatura formaba parte del grupo mixto y, por tanto, no tenía asegurada representación en la Cámara de Cuentas. Tras las elecciones autonómicas de mayo obtuvo ocho diputados y grupo parlamentario propio, por lo que con la norma actual tendría por primera vez derecho a proponer al menos un consejero que resultara elegido.
Actualmente, el reparto es de tres consejeros propuestos por el PP, dos por el PSOE, uno por Vox y uno por Por Andalucía, que hoy es la quinta fuerza en el arco. Adelante, cuarta fuerza por escaños desde las elecciones, no dispone de ninguno. Aplicando la garantía vigente a la próxima renovación, el PP tendría que pasar de tres puestos a dos para dar entrada a Adelante, manteniéndose dos para el PSOE, uno para Vox y uno para Por Andalucía.
Eso alteraría el equilibrio interno. Ahora, PP y Vox suman cuatro de los siete consejeros. Con la entrada, garantizada según la norma aún vigente, de Adelante y la pérdida de un puesto por parte del PP, los consejeros propuestos por PSOE, Por Andalucía y Adelante sumarían cuatro. Es decir, la derecha perdería la mayoría.
La reforma, registrada el pasado 16 de octubre, no supondría que Adelante quedase automáticamente fuera ni garantizaría al PP conservar sus tres puestos. Lo que haría sería suprimir el derecho de cada grupo parlamentario a contar con al menos un consejero propuesto por él. De hecho, por ser quinta fuerza, en un eventual pacto de mayorías el que en las renovaciones sucesivas podría quedarse fuera sería Por Andalucía. Ahora, dependería de la voluntad de los partidos que tengan tres quintos.
Tramitación urgente antes de 2027
PP y Vox justifican en la tramitación la urgencia por la próxima renovación. Argumentan que la regla actual puede bloquear los relevos si alguna propuesta no consigue la mayoría necesaria y provocar que consejeros cuyo mandato haya expirado continúen en funciones. Ños siete consejeros deberán seguir siendo designados por el Parlamento mediante una mayoría de tres quintas partes de sus miembros y por periodos de seis años.
En la exposición de motivos, PP y Vox sostienen que garantizar un puesto a cada grupo convierte a la Cámara de Cuentas en una "rara avis" y favorece una mayor identificación de sus miembros con las formaciones que los proponen. La justificación, dice esta norma, está también en que así se mantendría la independencia del órgano fiscalizador. "Se trata de un sistema que lo único que aporta es una mayor pluralidad de la representación política, cuando ello tiene pleno sentido en el seno del propio Parlamento, que es un órgano político, pero no en el de un órgano técnico que debe ejercer sus funciones con total independencia, objetividad e imparcialidad".
"La modificación que se propone no pretende otra cosa que eliminar la exigencia de que cada partido político, si ha obtenido grupo parlamentario, cuente con representantes en la Cámara de Cuentas, para garantizar así que sólo quienes obtengan un respaldo de al menos las 3/5 partes del Parlamento andaluz, con independencia de la formación política que lo proponga, puedan ser miembros de la institución", añade el documento.
"Es, por tanto, la necesidad de eliminar los obstáculos que pudieran impedir o dificultar a la Cámara de Cuentas de Andalucía la adecuada fiscalización de los fondos del sector público andaluz lo que inspira esta modificación en el sistema de elección de sus miembros, homologándolo a los estándares que existen en otras comunidades autónomas y equiparando su respaldo parlamentario al de otras instituciones de nuestro autogobierno", remacha el documento.
La iniciativa resume así su intención: "La modificación que se propone no pretende otra cosa que eliminar la exigencia de que cada partido político, si ha obtenido grupo parlamentario, cuente con representantes en la Cámara de Cuentas".
PP y Vox han registrado en el Parlamento andaluz una reforma de la Ley de la Cámara de Cuentas de Andalucía que cambiará las reglas para elegir a sus siete consejeros. El movimiento llega antes de una renovación clave: cuatro de los siete miembros terminan su mandato a comienzos de 2027. La modificación, recogida por Europa Press, afecta a un único punto, pero tiene consecuencias políticas relevantes. La legislación vigente establece que todos los grupos parlamentarios, salvo el mixto, tienen derecho como mínimo a que uno de los consejeros elegidos proceda de su propuesta. PP y Vox quieren eliminar precisamente esa garantía.
El cambio afecta especialmente a Adelante Andalucía. En la anterior legislatura formaba parte del grupo mixto y, por tanto, no tenía asegurada representación en la Cámara de Cuentas. Tras las elecciones autonómicas de mayo obtuvo ocho diputados y grupo parlamentario propio, por lo que con la norma actual tendría por primera vez derecho a proponer al menos un consejero que resultara elegido.
Actualmente, el reparto es de tres consejeros propuestos por el PP, dos por el PSOE, uno por Vox y uno por Por Andalucía, que hoy es la quinta fuerza en el arco. Adelante, cuarta fuerza por escaños desde las elecciones, no dispone de ninguno. Aplicando la garantía vigente a la próxima renovación, el PP tendría que pasar de tres puestos a dos para dar entrada a Adelante, manteniéndose dos para el PSOE, uno para Vox y uno para Por Andalucía.
Eso alteraría el equilibrio interno. Ahora, PP y Vox suman cuatro de los siete consejeros. Con la entrada, garantizada según la norma aún vigente, de Adelante y la pérdida de un puesto por parte del PP, los consejeros propuestos por PSOE, Por Andalucía y Adelante sumarían cuatro. Es decir, la derecha perdería la mayoría.
La reforma, registrada el pasado 16 de octubre, no supondría que Adelante quedase automáticamente fuera ni garantizaría al PP conservar sus tres puestos. Lo que haría sería suprimir el derecho de cada grupo parlamentario a contar con al menos un consejero propuesto por él. De hecho, por ser quinta fuerza, en un eventual pacto de mayorías el que en las renovaciones sucesivas podría quedarse fuera sería Por Andalucía. Ahora, dependería de la voluntad de los partidos que tengan tres quintos.
Tramitación urgente antes de 2027
PP y Vox justifican en la tramitación la urgencia por la próxima renovación. Argumentan que la regla actual puede bloquear los relevos si alguna propuesta no consigue la mayoría necesaria y provocar que consejeros cuyo mandato haya expirado continúen en funciones. Ños siete consejeros deberán seguir siendo designados por el Parlamento mediante una mayoría de tres quintas partes de sus miembros y por periodos de seis años.
En la exposición de motivos, PP y Vox sostienen que garantizar un puesto a cada grupo convierte a la Cámara de Cuentas en una "rara avis" y favorece una mayor identificación de sus miembros con las formaciones que los proponen. La justificación, dice esta norma, está también en que así se mantendría la independencia del órgano fiscalizador. "Se trata de un sistema que lo único que aporta es una mayor pluralidad de la representación política, cuando ello tiene pleno sentido en el seno del propio Parlamento, que es un órgano político, pero no en el de un órgano técnico que debe ejercer sus funciones con total independencia, objetividad e imparcialidad".
"La modificación que se propone no pretende otra cosa que eliminar la exigencia de que cada partido político, si ha obtenido grupo parlamentario, cuente con representantes en la Cámara de Cuentas, para garantizar así que sólo quienes obtengan un respaldo de al menos las 3/5 partes del Parlamento andaluz, con independencia de la formación política que lo proponga, puedan ser miembros de la institución", añade el documento.
"Es, por tanto, la necesidad de eliminar los obstáculos que pudieran impedir o dificultar a la Cámara de Cuentas de Andalucía la adecuada fiscalización de los fondos del sector público andaluz lo que inspira esta modificación en el sistema de elección de sus miembros, homologándolo a los estándares que existen en otras comunidades autónomas y equiparando su respaldo parlamentario al de otras instituciones de nuestro autogobierno", remacha el documento.
La iniciativa resume así su intención: "La modificación que se propone no pretende otra cosa que eliminar la exigencia de que cada partido político, si ha obtenido grupo parlamentario, cuente con representantes en la Cámara de Cuentas".
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