"Todo iba bien hasta la pandemia": Bonilla fía su discurso a "desmentir a los portavoces del caos" en el debate sobre la comunidad

El presidente de la Junta trata de subrayarse como "moderado" mientras carga contra el Gobierno, que tendrá la culpa si no llegan inversiones "por la mala imagen en el exterior". "Nosotros sí tenemos un grupo de expertos"

Moreno Bonilla, durante su intervención. FOTO: Junta
Moreno Bonilla, durante su intervención. FOTO: Junta

Con la vicepresidenta primera del Parlamento, la popular Esperanza Oña en lugar de Marta Bosquet, que dio positivo en covid, comenzaba este martes el primer debate del estado de la comunidad de Andalucía. Y como es preceptivo, abría con un largo discurso  el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, recordando que era el de una comunidad autónoma más grande que muchos países de la Unión Europea. Era de rigor, primero, alabar el esfuerzo a quienes han dado la cara frente al covid. "Si muchas cosas siguen funcionando, es gracias a ellos", dijo. Con corbata verde oscura y la famosa insignia inventada por la actual Junta en la solapa, el escudo fuera del Estatuto, Bonilla arrancó con su "compromiso con los andaluces. Lideramos el empeño colectivo de la recuperación de Andalucía".

Bonilla no es, ni de lejos, de los peores oradores que han pasado por la tribuna. Atrás quedan los años del joven popular que se veía incómodo. El debate, el primero de esta Junta, casi dos años después de llegar al Gobierno andaluz, fue un estreno aceptable. Propicio era, por ejemplo, que se dirigiera a una oposición en cuadro: Susana Díaz cuestionada y Adelante Andalucía en pleno proceso de ruptura como grupo, con al menos tres partidos muy partidos. Por lo demás, llegaba Moreno en pleno crecimiento de la segunda ola. Por eso, construyó un discurso en positivo, algo que va en el tema uno de la comunicación política: "Las cosas iban bien hasta que llegó el cataclismo de la pandemia", aseguró. "Las observaciones de expertos coincidían en que la tendencia era de crecimiento, y con la tasa de paro más baja de 2008". Tuvo para subrayar también lo que ya se sabe: que hay que prevenir, que los jóvenes deben ser responsables o que hay que ponerse la vacuna de la gripe si se es de riesgo. 

Pero pronto comenzó a apuntar contra el Gobierno central. Lo hizo después de indicar que estaban por la labor de trabajar conjuntamente. "Andalucía sí tiene un grupo de expertos". "Queremos saber si el Gobierno tiene un plan", dijo. Dentro del PP, Moreno Bonilla ha sido en sus declaraciones más moderado que la inflada oposición de Casado o Vox, e incluso más que el vicepresidente, Juan Marín, que fue muy crítico con la desescalada a pesar del acercamiento de Ciudadanos al PSOE durante la alarma. Y más moderado que todos sus cercanos, como su número dos, Elías Bendodo, más agresivo en sus declaraciones contra el bipartito de Madrid. Pero no sorprendió. 

Eso sí, reconoció que la Atención Primaria está colapsado, aunque no usó esa palabra. "Hay que ser conscientes de que venimos de la extrema debilidad del pasado". Aseguró que se han reducido las listas de esperas en pacientes oncológicos. "Queda mucho para hacer, pero hemos dado un gran empujón".  En esta línea habló de la educación. Sacó pecho para decir que "nunca ha habido más maestros en los colegios andaluces", dijo en referencia a los incrementos de plantilla por el covid, a pesar de que la comunidad educativa -"desmintiendo a los portavoces del caos"- dice que son insuficientes. Dijo, incluso, que ha habido una "gran planificación".

El debate sobre el estado de la comunidad: intervención de Moreno Bonilla.

Respecto a los apartados económicos, pidió que el Gobierno, de nuevo, marque el rumbo, mientras anunció que "no subirán los impuestos en 2021", y que de hecho, cumplirá la promesa de bajar el IRPF. "Porque aumenta la actividad económica y así aumenta la recaudación. Por cada euro que hemos dejado de recaudar por el impuesto de sucesiones hemos recaudado cuatro del IRPF". En defintiva, anunció menos impuestos y más dinero público.  Habló también del campo, de las inversiones y pidió una reunión con Planas, el ministro de Agricultura, contra los recortes del 10% de la PAC.

Otro de los mensajes que quiso buscar Moreno Bonilla fue ese perfil moderado, hablando de la colaboración con el Gobierno, que ha retirado el recurso contra el decreto de simplificación. Sus palabras a veces le desmentían, pero no fue tan duro como otros en su partido y en su Gobierno. Y de lo moderado, a lo dialogante. "Mantenemos una relación fluida con los grupos políticos", indicando que se ha renuido semanalmente con la oposición y el partido que le permitió llegar al poder, Vox. "El diálogo es más importante que nunca". Con ellos cuenta para el Presupuesto. "Es el mayor de la historia. Cuento con ustedes para negociar antes de la presentación o en la tramitación. Las cuentas después, cuando lleguen los fondos europeos, seguirán con las puertas abiertas". En ese sentido, lanzó oficialmente el guante a la oposición. "Vamos a buscar el consenso", aunque más bien parecía que lo hacía a la ultraderecha en el fondo, pues es Vox el que tendrá la posibilidad de permitirlos.

Donde le apretó más al PSOE fue cuando aseguró que pidió a Rajoy 4.000 millones de euros de un nuevo modelo de financiación que ahora esgrime, con las tornas cambiadas, contra Pedro Sánchez. "Prioricé el interés andaluz por encima de los criterios políticos, partidistas y de mi partido". Ahora quiere contar con el PSOE para que se enfrente al Gobierno por los fondos europeos. "Todas las comunidades están buscando sus intereses. Estamos decididos a defender el andalucismo moderado que llevo años defendiendo, en eso consiste". "Hay que buscar esos puntos de encuentro. A veces modificar nuestra postura es bueno para la sociedad. Si lo intentamos, de forma honesta, podemos estar a la altura de este momento histórico por la pandemia". Por último, como cada debate, habló de la I+D como cambio de modelo. "Por cada euro que una empresa invierta en innovación, la Junta acompañará con otro euro para la inversión en desarrollo".

En definitva, un primer round en el que Moreno Bonilla dejó fuera muchos asuntos. Planteó una comunidad que ha sabido afrontar la pandemia, a pesar de las críticas. No habló de medidas para afrontar a corto plazo el coronavirus, ni nada sobre un posible estado de alarma, que mientras desarrollaba su discurso proponían desde Madrid. Hubo momentos en los que en el discurso apenas quedaban rastros del problema sanitario. Tampoco repasó su entendimiento con Ciudadanos, sin guiños políticos a Marín. Un discurso marcado por unos nuevos Presupuestos, y con un titular claro, el cumplimiento de la sentencia sobre El Algarrobico.  A quien tenía que convencer, por aritmética parlamentaria para aprobar los presupuestos, era a Vox, que calificó de "plano" el discurso. Ahora, toca esperar para saber si, efectivamente, acabarán votando a favor.

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