De repente, el Gobierno español ha dado a conocer que en las calles de Ceuta aún pulula un número indeterminado de menores, pero que el mando único Ángel Víctor Torres ha cifrado entre 700 y 1.000 en una comparecencia. Más de 45 días después de la avalancha del 30 y el 31 de julio que ha dado lugar a esta crisis migratoria, siguen dándose a conocer datos como este, que resultan, cuando menos, sorprendentes... y más tanto tiempo después. Nuevo revuelo cuando parecía imposible añadir nada más a la situación crítica que vive la ciudad autónoma.
Hay que tener en cuenta que las autoridades tienen ya recogidos y listados algo más de 2.000 menores, por lo que resulta increíble que puede que haya incluso la mitad de esta cifra –que vendría a ser un tercio del total de los que entraron y han permanecido– todavía en los soportales, playas, espigones y montes de Ceuta, sin ser atendidos cuando estamos a punto de entrar en el otoño.
La afirmación del mando único generó una pregunta en los pasillos del Congreso de los Diputados cuando pasaba casualmente Pedro Sánchez. La periodista, que se fue a la parte alta de la horquilla, preguntó al presidente qué le parecía que todavía hubiese del orden de 1.000 menores en las calles de Ceuta, a lo que Sánchez, sin pararse siquiera, al paso, respondió con un escueto "habría que preguntarle a Vivas" (por Juan Jesús, el presidente de la ciudad autónoma).
Si con anterioridad ya se había producido en el hemiciclo un rifirrafe serio entre Pedro Sánchez y el líder de la oposición, Núñez Feijóo, con reproches mutuos sobre la marcha de la crisis de Ceuta, con Sánchez acusando a Feijóo de querer "cronificar" el problema migratorio y el líder del PP respondiendo que "su silencio (ante Marruecos) es de vergüenza", la repentina aparición de esta cifra se sumó de golpe al debate político, con las dos grandes formaciones políticas –una en el Gobierno de la nación y al frente del mando único, la otra en la presidencia de Ceuta– repartiéndose incluso responsabilidades sobre esta cuestión concreta que es parte importante del problema migratorio que vive Ceuta.
En realidad, se trata de un paso más del Gobierno por intentar si no dar la vuelta al 'relato' –que es evidente que le va a costar mucho, con el 90% de la ciudadanía española pensando que, de una u otra forma, Marruecos tiene que ver con la avalancha– sí al menos conseguir repartir responsabilidades con otras administraciones públicas. Da igual que se trate de una situación a todas luces excepcional, los socialistas recuerdan que legalmente le corresponde a Ceuta –84.000 habitantes– hacerse cargo de estos menores (camino de los 3.000). El propio Vivas ha manifestado que la acogida, en efecto, sí le corresponde, pero que la inscripción y la entrega de los menores a los servicios municipales es competencia de la Administración General del Estado. Seguimos así.
Vivas, por cierto, aprovechó para pedirle a Sánchez dos cuestiones, "que Ceuta vuelva a la normalidad" y el retorno a su país de origen de las personas que llegaron irregularmente a Ceuta a finales de julio, dos temas que lleva pidiendo desde el minuto uno de la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Si Vivas ha sido un personaje casi intocable en esta crisis –es alguien, ciertamente, querido y respetado por el pueblo ceutí– ya va dejando de serlo para los socialistas, que cada vez apuntan más los dardos hacia su gestión.
Paralizada la idea de poner un campamento en el puerto
A última hora se conoció que la Audiencia Nacional ha paralizado por ahora el plan de Óscar Puente para alojar carpas de migrantes en el puerto de Ceuta, hasta que no resuelva sobre la petición del SUP en contra de esta medida, en línea con Vivas, que también se opone. Por ahora no hay respuesta, que la habrá, seguro, del ministro de Transportes, que es un de los que más se significa en la que guerra abierta que mantiene el Gobierno contra los jueces.
Por último, hay que destacar la intervención de Ursula von der Leyen, que lanzó un mensaje claro de apoyo a Ceuta y los ceutíes: "la frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa... y Europa va a estar de vuestro lado", afirmó. La presidenta de la Unión Europea (UE) planteó también la necesidad de un nuevo marco de Respuesta a Emergencias que sería más flexible en aspectos, precisamente, como el de los retornos.
De repente, el Gobierno español ha dado a conocer que en las calles de Ceuta aún pulula un número indeterminado de menores, pero que el mando único Ángel Víctor Torres ha cifrado entre 700 y 1.000 en una comparecencia. Más de 45 días después de la avalancha del 30 y el 31 de julio que ha dado lugar a esta crisis migratoria, siguen dándose a conocer datos como este, que resultan, cuando menos, sorprendentes... y más tanto tiempo después. Nuevo revuelo cuando parecía imposible añadir nada más a la situación crítica que vive la ciudad autónoma.
Hay que tener en cuenta que las autoridades tienen ya recogidos y listados algo más de 2.000 menores, por lo que resulta increíble que puede que haya incluso la mitad de esta cifra –que vendría a ser un tercio del total de los que entraron y han permanecido– todavía en los soportales, playas, espigones y montes de Ceuta, sin ser atendidos cuando estamos a punto de entrar en el otoño.
La afirmación del mando único generó una pregunta en los pasillos del Congreso de los Diputados cuando pasaba casualmente Pedro Sánchez. La periodista, que se fue a la parte alta de la horquilla, preguntó al presidente qué le parecía que todavía hubiese del orden de 1.000 menores en las calles de Ceuta, a lo que Sánchez, sin pararse siquiera, al paso, respondió con un escueto "habría que preguntarle a Vivas" (por Juan Jesús, el presidente de la ciudad autónoma).
Si con anterioridad ya se había producido en el hemiciclo un rifirrafe serio entre Pedro Sánchez y el líder de la oposición, Núñez Feijóo, con reproches mutuos sobre la marcha de la crisis de Ceuta, con Sánchez acusando a Feijóo de querer "cronificar" el problema migratorio y el líder del PP respondiendo que "su silencio (ante Marruecos) es de vergüenza", la repentina aparición de esta cifra se sumó de golpe al debate político, con las dos grandes formaciones políticas –una en el Gobierno de la nación y al frente del mando único, la otra en la presidencia de Ceuta– repartiéndose incluso responsabilidades sobre esta cuestión concreta que es parte importante del problema migratorio que vive Ceuta.
En realidad, se trata de un paso más del Gobierno por intentar si no dar la vuelta al 'relato' –que es evidente que le va a costar mucho, con el 90% de la ciudadanía española pensando que, de una u otra forma, Marruecos tiene que ver con la avalancha– sí al menos conseguir repartir responsabilidades con otras administraciones públicas. Da igual que se trate de una situación a todas luces excepcional, los socialistas recuerdan que legalmente le corresponde a Ceuta –84.000 habitantes– hacerse cargo de estos menores (camino de los 3.000). El propio Vivas ha manifestado que la acogida, en efecto, sí le corresponde, pero que la inscripción y la entrega de los menores a los servicios municipales es competencia de la Administración General del Estado. Seguimos así.
Vivas, por cierto, aprovechó para pedirle a Sánchez dos cuestiones, "que Ceuta vuelva a la normalidad" y el retorno a su país de origen de las personas que llegaron irregularmente a Ceuta a finales de julio, dos temas que lleva pidiendo desde el minuto uno de la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Si Vivas ha sido un personaje casi intocable en esta crisis –es alguien, ciertamente, querido y respetado por el pueblo ceutí– ya va dejando de serlo para los socialistas, que cada vez apuntan más los dardos hacia su gestión.
Paralizada la idea de poner un campamento en el puerto
A última hora se conoció que la Audiencia Nacional ha paralizado por ahora el plan de Óscar Puente para alojar carpas de migrantes en el puerto de Ceuta, hasta que no resuelva sobre la petición del SUP en contra de esta medida, en línea con Vivas, que también se opone. Por ahora no hay respuesta, que la habrá, seguro, del ministro de Transportes, que es un de los que más se significa en la que guerra abierta que mantiene el Gobierno contra los jueces.
Por último, hay que destacar la intervención de Ursula von der Leyen, que lanzó un mensaje claro de apoyo a Ceuta y los ceutíes: "la frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa... y Europa va a estar de vuestro lado", afirmó. La presidenta de la Unión Europea (UE) planteó también la necesidad de un nuevo marco de Respuesta a Emergencias que sería más flexible en aspectos, precisamente, como el de los retornos.
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