política

Este es el pacto nacional de izquierdas entre PSOE y Frente Amplio para retar a PP y Vox el 29N

El acuerdo incluye listas unitarias en buena parte de España, mientras las negociaciones entre Podemos y Frente Amplio fracasan y mantienen candidaturas separadas en 47 circunscripciones

  • Imagen de archivo de Pedro Sánchez junto a Yolanda Díaz.

Las fuerzas progresistas han cerrado un acuerdo histórico sobre la bocina para concurrir con listas conjuntas al Senado en buena parte de España, tras apurar hasta el último momento las negociaciones para registrar las coaliciones electorales. El pacto, que se presentará bajo la denominación Senado de Progreso, reúne al PSOE, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y Batzarre. La iniciativa busca concentrar el voto de izquierdas para disputar al Partido Popular el control de la Cámara Alta, en una negociación que ha avanzado sin que Podemos y el Frente Amplio hayan podido limar todas las diferencias sobre las candidaturas al Congreso.

El acuerdo también contempla alianzas específicas en otros territorios. En Baleares, el PSOE concurrirá junto a Més, Izquierda Unida y Movimiento Sumar, mientras que en La Gomera se ha alcanzado un pacto entre las fuerzas progresistas. Sin embargo, la unidad no se extenderá a todas las circunscripciones: Podemos y el Frente Amplio presentarán listas separadas en 47 circunscripciones, todas salvo las tres valencianas y las dos canarias. Las diferencias entre ambas partes mantienen abiertas las incógnitas sobre la estrategia electoral de la izquierda en varios territorios.

Un acuerdo para concentrar el voto progresista en el Senado

La plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia ha celebrado el pacto y ha reivindicado el papel de la sociedad civil en su consecución. La organización sostiene que la iniciativa responde a una demanda ciudadana para evitar que la división de las candidaturas reste representación a las fuerzas progresistas en la Cámara Alta. "Este acuerdo nace de la sociedad civil, y agradecemos a las fuerzas políticas que hayan sabido escuchar esa demanda y trabajado sin descanso para hacerla realidad", ha señalado en su valoración del acuerdo.

La plataforma defiende una Cámara Alta centrada en mejorar las leyes, atender las necesidades de los territorios y responder a los problemas cotidianos de la ciudadanía. Entre sus prioridades, destaca el acceso a la vivienda, una de las principales preocupaciones de numerosas familias. Su planteamiento pasa por impulsar un Senado que "acerque los territorios en lugar de enfrentarlos" y que dedique su actividad a mejorar la vida de la población, en lugar de convertir la institución en un espacio de confrontación partidista.

Los promotores del acuerdo también consideran que la candidatura conjunta puede contribuir a movilizar al electorado progresista en las elecciones al Congreso. La plataforma insiste en que la participación ciudadana será determinante para el resultado electoral y sostiene que el desenlace no está decidido de antemano. "La mayoría que sostendrá al próximo gobierno de España no está escrita: dependerá de cada voto que se deposite en las urnas", subraya en su mensaje, en el que llama a las organizaciones políticas y sociales a implicarse en la campaña.

La iniciativa ha sido presentada como el resultado de meses de movilización y recogida de apoyos. La plataforma agradece la implicación de las personas que respaldaron la propuesta y el trabajo de las formaciones que finalmente han alcanzado el acuerdo. A su juicio, el pacto demuestra que la presión ciudadana puede influir en las decisiones de los partidos y favorecer fórmulas de cooperación electoral. La organización considera que el entendimiento representa un paso para proteger los avances democráticos y mantener abierta la posibilidad de nuevas mejoras sociales.

Podemos y el Frente Amplio mantienen sus diferencias para el Congreso

La consecución del pacto para el Senado contrasta con las dificultades para cerrar una candidatura unitaria al Congreso entre Podemos y el Frente Amplio. La formación morada ha defendido una estrategia basada en alcanzar acuerdos autonómicos sin supeditar el resto de las negociaciones a las diferencias en Madrid y Cataluña. En su propuesta, ha reclamado avanzar en comunidades como Extremadura, Euskadi, Cantabria, Galicia y Murcia, donde asegura que existen entendimientos cerrados o conversaciones avanzadas.

"Os proponemos concentrarnos en pactar los territorios que, como Extremadura, Euskadi, Cantabria, Galicia o Murcia, tienen ya acuerdos hechos o muy avanzados que se están bloqueando desde la dirección del Frente Amplio. Es imprescindible ir juntas en esos territorios para que no se pierda un solo voto de izquierdas. Y del mismo modo es posible pactar Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y La Rioja", ha planteado Podemos. La formación también ha pedido margen para negociar las condiciones de integración, la representación en las listas y las portavocías, además de los aspectos programáticos y económicos.

El Frente Amplio, por su parte, ha ofrecido a Podemos un "puesto de salida prioritario por la Comunidad de Madrid y Cataluña", junto con su incorporación con plenos derechos a las candidaturas de la coalición en las circunscripciones donde esta concurra. La propuesta no ha resuelto las discrepancias. Irene Montero encabezará la lista de Podemos por Madrid, mientras que Ada Colau liderará la candidatura del Frente Amplio en Barcelona, de acuerdo con la información facilitada. El desacuerdo también ha provocado reproches públicos: Pablo Echenique ha acusado a la coalición de izquierdas de pretender que Podemos rompa su pacto con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y ha calificado su última oferta de "dispositivo mediático para culpar a otro". Así, el acuerdo para el Senado convive con una izquierda que mantiene pendientes importantes decisiones sobre su representación en el Congreso.

Las fuerzas progresistas han cerrado un acuerdo histórico sobre la bocina para concurrir con listas conjuntas al Senado en buena parte de España, tras apurar hasta el último momento las negociaciones para registrar las coaliciones electorales. El pacto, que se presentará bajo la denominación Senado de Progreso, reúne al PSOE, Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista y Batzarre. La iniciativa busca concentrar el voto de izquierdas para disputar al Partido Popular el control de la Cámara Alta, en una negociación que ha avanzado sin que Podemos y el Frente Amplio hayan podido limar todas las diferencias sobre las candidaturas al Congreso.

El acuerdo también contempla alianzas específicas en otros territorios. En Baleares, el PSOE concurrirá junto a Més, Izquierda Unida y Movimiento Sumar, mientras que en La Gomera se ha alcanzado un pacto entre las fuerzas progresistas. Sin embargo, la unidad no se extenderá a todas las circunscripciones: Podemos y el Frente Amplio presentarán listas separadas en 47 circunscripciones, todas salvo las tres valencianas y las dos canarias. Las diferencias entre ambas partes mantienen abiertas las incógnitas sobre la estrategia electoral de la izquierda en varios territorios.

Un acuerdo para concentrar el voto progresista en el Senado

La plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia ha celebrado el pacto y ha reivindicado el papel de la sociedad civil en su consecución. La organización sostiene que la iniciativa responde a una demanda ciudadana para evitar que la división de las candidaturas reste representación a las fuerzas progresistas en la Cámara Alta. "Este acuerdo nace de la sociedad civil, y agradecemos a las fuerzas políticas que hayan sabido escuchar esa demanda y trabajado sin descanso para hacerla realidad", ha señalado en su valoración del acuerdo.

La plataforma defiende una Cámara Alta centrada en mejorar las leyes, atender las necesidades de los territorios y responder a los problemas cotidianos de la ciudadanía. Entre sus prioridades, destaca el acceso a la vivienda, una de las principales preocupaciones de numerosas familias. Su planteamiento pasa por impulsar un Senado que "acerque los territorios en lugar de enfrentarlos" y que dedique su actividad a mejorar la vida de la población, en lugar de convertir la institución en un espacio de confrontación partidista.

Los promotores del acuerdo también consideran que la candidatura conjunta puede contribuir a movilizar al electorado progresista en las elecciones al Congreso. La plataforma insiste en que la participación ciudadana será determinante para el resultado electoral y sostiene que el desenlace no está decidido de antemano. "La mayoría que sostendrá al próximo gobierno de España no está escrita: dependerá de cada voto que se deposite en las urnas", subraya en su mensaje, en el que llama a las organizaciones políticas y sociales a implicarse en la campaña.

La iniciativa ha sido presentada como el resultado de meses de movilización y recogida de apoyos. La plataforma agradece la implicación de las personas que respaldaron la propuesta y el trabajo de las formaciones que finalmente han alcanzado el acuerdo. A su juicio, el pacto demuestra que la presión ciudadana puede influir en las decisiones de los partidos y favorecer fórmulas de cooperación electoral. La organización considera que el entendimiento representa un paso para proteger los avances democráticos y mantener abierta la posibilidad de nuevas mejoras sociales.

Podemos y el Frente Amplio mantienen sus diferencias para el Congreso

La consecución del pacto para el Senado contrasta con las dificultades para cerrar una candidatura unitaria al Congreso entre Podemos y el Frente Amplio. La formación morada ha defendido una estrategia basada en alcanzar acuerdos autonómicos sin supeditar el resto de las negociaciones a las diferencias en Madrid y Cataluña. En su propuesta, ha reclamado avanzar en comunidades como Extremadura, Euskadi, Cantabria, Galicia y Murcia, donde asegura que existen entendimientos cerrados o conversaciones avanzadas.

"Os proponemos concentrarnos en pactar los territorios que, como Extremadura, Euskadi, Cantabria, Galicia o Murcia, tienen ya acuerdos hechos o muy avanzados que se están bloqueando desde la dirección del Frente Amplio. Es imprescindible ir juntas en esos territorios para que no se pierda un solo voto de izquierdas. Y del mismo modo es posible pactar Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y La Rioja", ha planteado Podemos. La formación también ha pedido margen para negociar las condiciones de integración, la representación en las listas y las portavocías, además de los aspectos programáticos y económicos.

El Frente Amplio, por su parte, ha ofrecido a Podemos un "puesto de salida prioritario por la Comunidad de Madrid y Cataluña", junto con su incorporación con plenos derechos a las candidaturas de la coalición en las circunscripciones donde esta concurra. La propuesta no ha resuelto las discrepancias. Irene Montero encabezará la lista de Podemos por Madrid, mientras que Ada Colau liderará la candidatura del Frente Amplio en Barcelona, de acuerdo con la información facilitada. El desacuerdo también ha provocado reproches públicos: Pablo Echenique ha acusado a la coalición de izquierdas de pretender que Podemos rompa su pacto con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y ha calificado su última oferta de "dispositivo mediático para culpar a otro". Así, el acuerdo para el Senado convive con una izquierda que mantiene pendientes importantes decisiones sobre su representación en el Congreso.

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