elecciones generales

El Frente Amplio 'andaluz' mira cómo todo se decide en Madrid y no se habla de propuestas: ni cerca de saber quién irá por cada provincia

En este espacio ideológico habrá tres opciones diferentes, la que surja tras la reedición de Sumar; Adelante Andalucía; y la coalición de Podemos con Rufián

  • Algunos de los protagonistas de la disputa a la izquierda.

Las formaciones a la izquierda del PSOE siguen negociando, teóricamente, para buscar una papeleta de cierta unidad. No será completa porque en numerosos territorios las formaciones regionales están señalando que irán por separado. Un caso es Andalucía, donde lo que fue una ruptura en Podemos se ha convertido en su propio partido que además lideró el espacio en las pasadas autonómicas. Adelante Andalucía no está en conversaciones ni lo va a estar. Diferente a lo conocido en la pasada noche con Chunta Aragonesista. El partido que era el de Labordeta se va a integrar en el Frente Amplio. No lo hará Compromís, un partido que fue clave en la conformación de la papeleta de Sumar, con la que fue rompiendo en los pasados años.

Ahora, los ojos están en varios actores a nivel estatal. Por un lado, Gabriel Rufián y Podemos, que irán en una coalición rompedora con los esquemas de la pasada década. De otro lado, los principales partidos que fueron Sumar: IU, Más Madrid y los Comuns. Hasta las 12 de la noche de este viernes se pueden conformar coaliciones electorales. Y el reloj parece tozudo.

Fuentes conocedoras de las negociaciones desde Andalucía atestiguan que en estos momentos se mantiene la atención en ese acuerdo en Madrid, y que no hay nada ni remotamente avanzado para conocer, por ejemplo, algo tan sencillo como candidaturas en las provincias andaluzas. En esa papeleta, ni remotamente se está en eso. Hay margen de varios días para poner nombres. 

Otras fuentes desde IU se mantienen también internamente críticas con el espectáculo que se está, además, contando públicamente, el de las negociaciones que parece que serán infructuosas para unir a al menos una parte de la izquierda, para hacer que Podemos entre en el Frente Amplio. Rufián e Irene Montero han dicho públicamente que eso no va a salir bien. Una de las lecturas, en realidad, es puramente catalana. Desde que para IU se bendijo la opción de Colau como cabeza de cartel del Frente Amplio, para ERC era más difícil integrarse y romper con esa dinámica de unión que había propuesto Rufián. Porque las rencillas entre la exalcaldesa de Barcelona y la izquierda independentista son históricas desde, sobre todo, el segundo mandato como regidora. Así, Rufián sirve a Podemos para pedir el voto en el resto de España y los morados catalanes suman algo a las listas de ERC. 

El problema, señalan voces provinciales de IU, es que ni siquiera se ha hecho un esfuerzo por colocar a un candidato propio. Maíllo, coordinador federal, se autodescartó casi desde que empezó a liderar IU, más aún cuando se presentó en Andalucía. El liderazgo interno no equivale a liderazgo electoral. Proponer a Colau, como pudo proponerse a Urtasun o a Mónica García, solo era el capítulo siguiente. Y eso que Izquierda Unida mantiene su marca y su presencia en todos los territorios, superando en militantes al resto dentro de Frente Amplio. 

Y con esas, lo que viene a lamentarse en esa parte de la izquierda es que a pesar de hacer un esfuerzo y sacrificar su posibilidad de liderar en los carteles electorales, cediendo eso a Colau, al final se está contribuyendo a que solo se hable de nombres. "Es muy triste", resume una de estas voces. "Porque solo se está hablando de nombres, de listas, y no de propuestas". En esas, fuentes de esta Izquierda Unida advierten de que "Adelante se va a ir de rositas porque van a sacar dos o tres diputados pero sin contribuir a impedir un Gobierno de PP con Vox. Celebrar esos diputados es no ser consciente del momento histórico que vivimos, sino estar anclado en otro tiempo". Adelante, en cambio, al no tener mucho que debatir hacia el exterior, ha ido conformando papeletas en los pasados días, conociendo ya sus cabezas de cartel por cada circunscripción.

Hablar de propuestas sería la receta para combatir, en realidad, al resto de papeletas a la izquierda. En las ocho provincias andaluzas se apunta a que serán tres: una de Frente Amplio, otra de Adelante, y otra de la alianza de Podemos con Rufián. "Porque ellos no han gobernado", dicen fuentes de IU sobre Adelante y Podemos. "No lo quieren hacer ni lo harán. Nosotros podemos presumir de la subida del salario mínimo o la reforma laboral". Pero se habla de nombres. De los cabezas de cartel, además, de los de Madrid. Ni siquiera de las ocho provincias. 

Al final, además, a unas horas de que cierre el plazo de coaliciones, y salvo sorpresa sin acuerdo, "uno ya no sabe si son conversaciones reales o si lo que se pretende es ganar el relato para las 12 y un minuto, para poder culpar al otro de que no ha habido unidad".

Las formaciones a la izquierda del PSOE siguen negociando, teóricamente, para buscar una papeleta de cierta unidad. No será completa porque en numerosos territorios las formaciones regionales están señalando que irán por separado. Un caso es Andalucía, donde lo que fue una ruptura en Podemos se ha convertido en su propio partido que además lideró el espacio en las pasadas autonómicas. Adelante Andalucía no está en conversaciones ni lo va a estar. Diferente a lo conocido en la pasada noche con Chunta Aragonesista. El partido que era el de Labordeta se va a integrar en el Frente Amplio. No lo hará Compromís, un partido que fue clave en la conformación de la papeleta de Sumar, con la que fue rompiendo en los pasados años.

Ahora, los ojos están en varios actores a nivel estatal. Por un lado, Gabriel Rufián y Podemos, que irán en una coalición rompedora con los esquemas de la pasada década. De otro lado, los principales partidos que fueron Sumar: IU, Más Madrid y los Comuns. Hasta las 12 de la noche de este viernes se pueden conformar coaliciones electorales. Y el reloj parece tozudo.

Fuentes conocedoras de las negociaciones desde Andalucía atestiguan que en estos momentos se mantiene la atención en ese acuerdo en Madrid, y que no hay nada ni remotamente avanzado para conocer, por ejemplo, algo tan sencillo como candidaturas en las provincias andaluzas. En esa papeleta, ni remotamente se está en eso. Hay margen de varios días para poner nombres. 

Otras fuentes desde IU se mantienen también internamente críticas con el espectáculo que se está, además, contando públicamente, el de las negociaciones que parece que serán infructuosas para unir a al menos una parte de la izquierda, para hacer que Podemos entre en el Frente Amplio. Rufián e Irene Montero han dicho públicamente que eso no va a salir bien. Una de las lecturas, en realidad, es puramente catalana. Desde que para IU se bendijo la opción de Colau como cabeza de cartel del Frente Amplio, para ERC era más difícil integrarse y romper con esa dinámica de unión que había propuesto Rufián. Porque las rencillas entre la exalcaldesa de Barcelona y la izquierda independentista son históricas desde, sobre todo, el segundo mandato como regidora. Así, Rufián sirve a Podemos para pedir el voto en el resto de España y los morados catalanes suman algo a las listas de ERC. 

El problema, señalan voces provinciales de IU, es que ni siquiera se ha hecho un esfuerzo por colocar a un candidato propio. Maíllo, coordinador federal, se autodescartó casi desde que empezó a liderar IU, más aún cuando se presentó en Andalucía. El liderazgo interno no equivale a liderazgo electoral. Proponer a Colau, como pudo proponerse a Urtasun o a Mónica García, solo era el capítulo siguiente. Y eso que Izquierda Unida mantiene su marca y su presencia en todos los territorios, superando en militantes al resto dentro de Frente Amplio. 

Y con esas, lo que viene a lamentarse en esa parte de la izquierda es que a pesar de hacer un esfuerzo y sacrificar su posibilidad de liderar en los carteles electorales, cediendo eso a Colau, al final se está contribuyendo a que solo se hable de nombres. "Es muy triste", resume una de estas voces. "Porque solo se está hablando de nombres, de listas, y no de propuestas". En esas, fuentes de esta Izquierda Unida advierten de que "Adelante se va a ir de rositas porque van a sacar dos o tres diputados pero sin contribuir a impedir un Gobierno de PP con Vox. Celebrar esos diputados es no ser consciente del momento histórico que vivimos, sino estar anclado en otro tiempo". Adelante, en cambio, al no tener mucho que debatir hacia el exterior, ha ido conformando papeletas en los pasados días, conociendo ya sus cabezas de cartel por cada circunscripción.

Hablar de propuestas sería la receta para combatir, en realidad, al resto de papeletas a la izquierda. En las ocho provincias andaluzas se apunta a que serán tres: una de Frente Amplio, otra de Adelante, y otra de la alianza de Podemos con Rufián. "Porque ellos no han gobernado", dicen fuentes de IU sobre Adelante y Podemos. "No lo quieren hacer ni lo harán. Nosotros podemos presumir de la subida del salario mínimo o la reforma laboral". Pero se habla de nombres. De los cabezas de cartel, además, de los de Madrid. Ni siquiera de las ocho provincias. 

Al final, además, a unas horas de que cierre el plazo de coaliciones, y salvo sorpresa sin acuerdo, "uno ya no sabe si son conversaciones reales o si lo que se pretende es ganar el relato para las 12 y un minuto, para poder culpar al otro de que no ha habido unidad".

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