Más de 3.000 toros bravos se 'libran' de morir en plazas de Andalucía debido a la crisis del Covid-19

La Unión de Criadores de Toros de Lidia prevé unas pérdidas económicas en la comunidad andaluza de más de 34 millones de euros por la cancelación de la temporada taurina

Un torero, durante un festejo taurino, en una imagen de archivo.
Un torero, durante un festejo taurino, en una imagen de archivo.

La Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL) prevé unas pérdidas económicas en España superiores a los 77 millones de euros por la cancelación de la temporada taurina, de los cuales 34,14 millones tendrán su impacto en Andalucía. Fuentes de este colectivo han señalado a Europa Press que esta estimación la realizan de los 35 millones de pérdidas que prevén por la camada de 7.000 toros bravos que no se torearán ni participarán en festejos populares este año en el país, más la pérdida económica de los añojos, erales y utreros que se quedarán en el campo y la consecuente drástica reducción de reproductoras.

Considerando la previsión de la producción de 2020 de toros bravos con el censo de la población de este animal en Andalucía y España, se estima que en torno a 3.000 toros no participarán este año en las corridas de la región, con un impacto en pérdidas de 15,17 millones de euros. En Andalucía hay 125 ganaderías, concretamente en las provincias de Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén y Sevilla, con un censo de 54.430 animales (34.995 hembras y 19.435 machos). En España, un total de 283 ganaderías distribuidas en diez comunidades autónomas, con un censo de 102.625 reses (61.785 hembras y 40.840 machos).

La Unión de Criadores de Toros de Lidia subraya que cada toro bravo tiene un coste de producción que oscila entre los 4.000 y los 5.000 euros, dependiendo de las características de la ganadería, siendo "una de las producciones más costosas del mercado", ya que tiene un ciclo de producción muy largo, entre cuatro y siete años. Además, ahondan en su carácter perecedero, pues su salida al mercado está limitada a los siete años en el caso de los festejos populares y a cinco en el caso de las corridas.

También apuntan las mismas fuentes que en caso de destinarse a carne en los mataderos solo se recupera un diez por ciento del valor de la res y que encima, con la situación actual, se ha producido un "desplome sin precedentes" de los precios de mercado, devaluándose el precio del producto de bravo en origen.

"Esta crisis del Covid-19 provocará efectos devastadores sobre las ganaderías de bravo, cuya producción extensiva y autóctona tendrá consecuencias sobre el medio ambiente, sobre la pérdida de biodiversidad y sobre los agentes que conforman el tejido rural, fundamentalmente en la llamada España Vaciada", ahonda la UCTL, que subraya que las ganaderías de bravo generan miles de empleos directos e indirectos de mano de obra especializada, especialmente en aquellas zonas más deprimidas del país.

Entre otras medidas, la entidad pide ayudas directas a la producción con destino a la cadena alimentaria que permitan paliar las pérdidas, al igual que se está realizando en otros sectores vinculados al Canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías); que las ganaderías puedan acogerse a las ayudas del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo; o un sistema de intervención pública del precio de la carne.

Por otro lado, la Delegación del Gobierno en Andalucía ha informado en una carta dirigida al presidente de la UCTL, Carlos Nuñez, consultada por Europa Press, de que las ganaderías podrán reanudar el ejercicio de los tentaderos de machos y hembras, con objeto de su selección para su traslado al matadero. "Al tratarse de una actividad profesional, el Real Decreto 463/2020 del estado de alarma permite que se desarrolle y habilita a los trabajadores que la realizan a continuar su ejercicio", aclara la delegada, Sandra García.

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