Más de treinta países, entre los que se encuentra España, se disponen a sacar al mercado buena parte de sus reservas de petróleo. Se trata de una medida aprobada por la Agencia Internacional de la Energía y que no tiene precedentes, tanto por el número de países involucrados como por el volumen total que se ha comprometido. Son aproximadamente 400 millones de barriles de petróleo (a razón de 159 litros cada uno) los que van a 'inundar' el mercado del crudo con el objetivo de, al menos, mantener la oferta y poner freno a la escalada de precios (y el fantasma del desabastecimiento) que se viene produciendo desde que hace once días comenzaron los bombardeos sobre Irán.
El precio del barril de petróleo Brent, el de referencia en Europa, tuvo este miércoles un cierto repunte, al superar de nuevo los 90 dólares y cerrar la jornada levemente por encima de los 92 dólares.
El deterioro de la economía mundial –incluida la estadounidense, por cierto– es evidente en las menos de dos semanas que han transcurrido desde el inicio del conflicto, a la vez que crece el temor a que las tensiones inflacionistas que se están produciendo generen una recesión global. Este es el panorama que ha llevado a este grupo de países a tomar esta decisión.
El alcance real de esta medida es cuestionable. Los expertos entienden que podría ser efectiva en el corto plazo, si la guerra en Oriente Medio tiene una duración corta, un mes, mes y medio a lo máximo. A partir de ahí, entienden que ese 'extra' terminaría 'diluido' en las necesidades de la economía mundial. En lo que están de acuerdo es en la idoneidad de momento, en afirmar que estas reservas están precisamente para afrontar situaciones de emergencia como la que se está viviendo.
España, en efecto, participa en esta decisión, aunque el petróleo que nuestro país va a poner en el mercado no llega al 3% del total que ha anunciado este grupo de países. Aunque puede parecer una cantidad poco más que simbólica, teniendo en cuenta el número de estados del que se habla y que España es un país medio, se puede decir que es una cantidad acorde a su tamaño y economía.
De manera paralela, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha instado a los países del G7 a que se abstengan de aprobar o mantener restricciones a las exportaciones de petróleo.
La misión de Francia en Ormuz
Estados Unidos e Israel mantienen los bombardeos sobre distintos puntos estratégicos de Irán, que a su vez sigue buscando crear el caos en toda la región precisamente con el bombardeo de objetivos relacionados con el petróleo y el gas, incluidos barcos que se aventuran por el paso de Ormuz. Las informaciones hablan de tres petroleros bombardeados el pasado martes precisamente... y del mismo número, otros tres, que fueron escoltados por la armada americana en dicho punto.
Hablando del estrecho de Ormuz y de Francia, es inevitable referirse a las novedades que hay acerca de la operación de vigilancia que pretende llevar a cabo este país con el portaaviones Charles de Gaulle como estandarte. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha anticipado que la fragata Cristóbal Colón estará en el Mediterráneo oriental el tiempo que haga falta, pero que ese será su ámbito de actuación, la misión de protección a Chipre, y que no está en los planes de España que la nave participe en ninguna misión en el estrecho de Ormuz, tal y como pretende Francia. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que Francia no está hablando de este momento del conflicto, sino de labores de vigilancia una vez que cesen los enfrentamientos.
