El presidente de EEUU, Donald Trump, ha vuelto a arremeter contra España por la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a participar en las operaciones militares de Estados Unidos e Israel en Irán. “No está cooperando”, ha dicho Trump, en unas declaraciones en las que también ha deslizado amenazas sobre posibles “embargos” y una eventual ruptura de “relaciones comerciales”, aunque esas advertencias no se han traducido finalmente en medidas concretas.
La tensión se ha disparado después de que el Ejecutivo español rechazara prestar las bases militares en territorio español para los ataques, mientras que sí ha movilizado medios para defender a Chipre en caso de que la isla sea alcanzada por algún proyectil iraní. Algo que aprovechó la oposición, principalmente PP y Vox, para acusar al Ejecutivo de mentir y de contradecirse a sí mismo, ya que sí colabora con EEUU.
Con estas declaraciones, el propio Trump desmiente a la oposición, y también a la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien llegó a decir hace una semana: "En las últimas horas han acordado cooperar con el ejército estadounidense". Unas declaraciones que rápidamente negó el ministro de Exterior, José Manuel Albares.
La posición del Gobierno de España ha provocado un nuevo enfrentamiento diplomático y político, con críticas desde el entorno republicano y con la guerra en Irán como telón de fondo. Entre las voces más duras dentro del entorno de Trump se encuentra el senador Lindsay Graham, que ha llegado a pedir la salida del Ejército de EEUU de las bases de Morón y Rota.
En ese contexto, Trump elevó aún más el tono al responder a preguntas del corresponsal de ABC: “No están cooperando en absoluto, podríamos cortar totalmente todo el comercio con ellos”. Además, añadió: “La situación con la OTAN es muy mala. Reciben protección. No quieren pagar la parte que les corresponde. Y llevan así muchos años. Los españoles son fantásticos, como usted, pero los líderes... no tanto”.
Trump endurece su discurso contra España
El presidente estadounidense ya había mostrado públicamente su enfado al poco de iniciar los bombardeos sobre Irán. “España ha sido terrible”, afirmó entonces Trump. “De hecho, le he dicho a Scott (Bessent, secretario del Tesoro) que corte todas las relaciones con España. España dijo que no podemos usar sus bases. Podríamos usar su base si quisiéramos. Podríamos simplemente volar allí y usarla. Nadie nos va a decir que no la usemos. Pero no tenemos por qué hacerlo. Pero ellos han sido poco amistosos”.
Trump fue todavía más lejos con otra amenaza: “Puedo decidir parar hoy todo lo que hacemos con España, podemos hacerlo ahora mismo. Nos lo ha reconocido el Tribunal Supremo. Podría detener mañana, hoy mejor aún, todo lo que tenga que ver con España. Embargos. Podemos hacerlo con España”. En esa misma línea, Bessent aseguró que el Supremo “reafirmó su capacidad para aplicar un embargo”, mientras Trump remató: “Y podemos imponer un 15% de aranceles a quien queramos”.
Montero vincula el rechazo a la guerra con Irak y el 11M
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha insistido desde el Senado en el rechazo del Ejecutivo a la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto que considera ilegal. En su intervención, lo comparó con la invasión de Irak en 2003, en la que participó España, y vinculó aquella decisión con el impacto posterior del terrorismo yihadista.
“España tiene experiencia de lo que implica que su Gobierno participe en una guerra sin amparo legal internacional porque esto ya lo vivimos hace 23 años cuando el gobierno de Aznar decidió seguir la estela de Estados Unidos la teoría de las armas de destrucción masiva de Irak”, afirmó Montero. La ministra recordó además que aquella guerra provocó “el incremento de los precios de la energía y una oleada de inseguridad y terror” y añadió: “En nuestro país sufrimos el 11M, el peor atentado yihadista que vivió Europa y segó 193 vidas y más de 2.000 heridos”.
En esa misma línea, lanzó un reproche directo al PP: “Si es que hoy tenemos el aniversario de las consecuencias de lo que hicieron”. También defendió que, por esa razón, Sánchez mantiene ahora el lema “No a la guerra”, el mismo que enarboló el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero hace dos décadas. Montero insistió en que el rechazo a la guerra es compatible con la defensa de la Unión Europea, el apoyo a las evacuaciones y el mantenimiento de la paz dentro de la OTAN, la ONU y la UE.
La ministra también condenó al régimen iraní, pero rechazó la vía militar fuera del marco de Naciones Unidas. “Nadie puede arrogarse el papel de supuesto protector de los derechos humanos vulnerándolo”, señaló. Y añadió una de las frases más duras de su intervención: “No se puede defender a las mujeres iraníes de la opresión lanzando bombas contra las escuelas de niñas”.
Desde el PP, sin embargo, han acusado al Gobierno de mantener una posición contradictoria. El portavoz popular en la comisión de Hacienda, Gerardo Camps, reprochó al Ejecutivo que diga rechazar el uso de las bases “y a las pocas horas de decirlo despegan aviones de ruta hacia Oriente Próximo”. También cuestionó el envío de una fragata a una “zona de conflicto” mientras se agita el lema “No a la guerra”. “Explínquelo”, reclamó.




