Villaluenga del Rosario, el pueblo más pequeño de la provincia de Cádiz, con medio millar de habitantes en la Sierra de Cádiz, se ha movilizado en bloque este pasado jueves en una concentración vecinal para rechazar la propuesta de la Junta de Andalucía de reducir al máximo las unidades educativas en el CEIP Profesor Gálvez, el único centro escolar de la localidad.
La protesta, que ha reunido a toda la Corporación municipal, a las familias y al AMPA del colegio, fue convocada como respuesta a una medida que ha generado una profunda inquietud en la comunidad educativa por su impacto directo en la calidad de la enseñanza en un entorno rural con recursos ya limitados.
El alcalde, Alfonso Moscoso, quiso dejar constancia de la movilización en sus redes sociales con un mensaje cargado de emoción: "Villaluenga del Rosario se ha echado a la calle. El pueblo se ha unido con firmeza y emoción para defender la educación pública frente a los recortes de la Junta de Andalucía".
Moscoso subrayó el carácter unitario de la protesta y la trascendencia de lo que está en juego: "Villaluenga ha alzado la voz para dejar claro que no se pueden poner en riesgo ni la educación ni el futuro de sus niños y niñas. Porque su colegio no es solo un centro educativo, es parte esencial de su identidad y de su vida".
La medida propuesta por la administración autonómica implicaría una reorganización del alumnado en un aula mixta con distintos niveles educativos, lo que el Ayuntamiento, el AMPA y el consejo escolar consideran que dificultaría gravemente la atención individualizada al alumnado. En un municipio rural como Villaluenga, donde los recursos son ya de por sí limitados, esta reorganización supondría, a juicio de la comunidad educativa, un claro retroceso en la calidad de la enseñanza.
La propuesta de la Junta: niños de 3 años junto a alumnos de 2º de Primaria en la misma aula
Nazaret Jiménez, representante del AMPA del centro, ha explicado los detalles concretos de la propuesta que la Junta plantea para el CEIP Profesor Gálvez. Según ha detallado, el plan contempla agrupar en una misma clase a niños y niñas de 3, 4 y 5 años de Infantil junto con alumnado de 1º y 2º de Primaria, mientras que una segunda aula concentraría a estudiantes de 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria. Una distribución que la comunidad educativa rechaza de plano por considerar que hace imposible una enseñanza de calidad adaptada a las necesidades de cada etapa educativa.
La protesta de Villaluenga no es un caso aislado en el contexto de las políticas educativas rurales, pero sí tiene una dimensión especialmente simbólica: al tratarse del único centro escolar del municipio, cualquier recorte en sus unidades afecta de forma directa e inevitable a la totalidad de las familias con hijos en edad escolar. No hay alternativa cercana, no hay otro colegio al que acudir. Por eso la respuesta ha sido tan contundente y unánime.
El alcalde cerró su mensaje en redes con una reflexión que resume el espíritu de la concentración: "Hoy hemos demostrado que cuando la educación está en juego, la unión es su mayor fuerza". La comunidad educativa de Villaluenga del Rosario exige ahora a la Junta de Andalucía que reconsidere una decisión que, de llevarse a cabo, transformaría de forma radical la vida escolar del municipio más pequeño de la provincia de Cádiz.



